Elecciones 2019 | 27-O

Oposición fragmentada, control de daños y voto duro, claves del triunfo de Montenegro

Más allá de la brutal crisis, las razones por las que Cambiemos logró retener Mar del Plata, bastión de la Quinta. La debacle de Arroyo y el factor Pulti. Campaña intensa, socios y armado futuro.

 

Poco más de un año y medio después, Montenegro accede a la intendencia de La Feliz con el 40,5% de los votos y Arroyo la deja con solo el 3,8% de la ciudadanía respaldando su infructuosa cruzada reeleccionaria, ya sin el paraguas de Cambiemos. Pero el bajo nivel de conocimiento que poseía el ex fiscal y juez en su ciudad natal asomaba como el obstáculo menor para que Cambiemos lograse retener un distrito minado de tensiones internas, sin un liderazgo ordenador y con la mayor tasa de desempleo del país. Sobre ese panorama caótico, la alianza logró retener el tercer municipio más populoso de la provincia y el más significativo de su sección, la Quinta.

 

Lo hizo a partir de una serie de factores que, conjugados, alcanzaron con lo justo. El posicionamiento de Montenegro se obtuvo con una intensiva proyección de su imagen en carteles en la vía pública, apariciones mediáticas y en las redes. Todo, bajo la constante compañía de la gobernadora María Eugenia Vidal –de alto nivel de imagen positiva en el distrito-, promotora central de esta candidatura desde sus inicios.

 

 

Como socios locales de la primera hora, el ex embajador en Uruguay contó con espacios como Crear, que tiene como referente local a Lucas Fiorini –cercano al ministro de Gobierno bonaerense Joaquín De la Torre- y que llevó como representante al Concejo a Alejandro Carrancio, quien pudo revalidar su banca. También trabajó activamente en el equipo de campaña de Montenegro el sector de Ciudadanos para el Cambio, de extracción PRO, que tiene como referente al ex titular del Emtur Emiliano Giri y que logró ingresar en el deliberativo a Agustín Neme, quien se venía desempeñando en el área de Comunicación municipal.

 

Por otro lado, los cortocircuitos internos fueron controlados con la amputación de Agrupación Atlántica (Arroyo) de la alianza y la habilitación de la interna al radicalismo. Superadas las PASO, el silencio de la derrotada Vilma Baragiola no hizo mella en una estructura que acopló como parte activa de la campaña al sector del radicalismo referenciado en el diputado bonaerense Maxi Abad, que revalidó su banca en la Cámara baja provincial por la Quinta sección y, en el orden local, logró el ingreso al Concejo Deliberante de Marianela Romero, dirigente surgida en VARA (Vanguardia Radical), espacio que tuvo a Abad entre sus fundadores.

 

 

 

“Se laburó bien, bastante ordenado, sin mezquindades”, destacaron en el armado amarillo sobre la confluencia con ese sector boina blanca, al cual imaginan “colaborando” con la gestión local. En cuanto a Vilma, remarcan: “No trabajó” después de agosto.

 

Cerca del intendente electo, pusieron énfasis en la intensidad de la temporada alta preelectoral, desde la primera mañana hasta pasada la medianoche. En ese sentido, recalcaron que se realizaron encuentros con los más diversos sectores de la sociedad civil para cerrar, al igual que en las PASO, con 24 horas de actividades ininterrumpidas, llegando al viernes a la madrugada con visitas al puerto y a una panificadora.

 

En tanto, la épica que se cargó a la campaña nacional post PASO, mechada con el foco en la seguridad, jubilados y en recuperar los barrios que “hablan de desidia y abandono” de la campaña local, interpelaron al núcleo duro del votante afín a Cambiemos que en las Primarias apostó a otras opciones. Así, Montenegro logró sostener al electorado que acompañó a Baragiola en la interna e incrementó esa base captando votantes que no habían sufragado en agosto o que habían elegido a Arroyo o al frente NOS.

 

 


Sin embargo, todo eso no hubiese sido suficiente si con el cierre de listas de junio el Frente de Todos habilitaba dentro de su espacio una interna entre Fernanda Raverta y Gustavo Pulti. El hecho de que el ex intendente de Acción Marplatense (AM) haya competido por afuera generó una elección de tercios que jugó a favor de Montenegro. En efecto, el mismo Pulti ya está recordando por estas horas que él había pedido una gran interna opositora “para que no gane Cambiemos” en la ciudad.
 

 

TRIUNFO CÉNTRICO. El escrutinio da cuenta del éxito electoral en el centro y los barrios tradicionales de la ciudad, donde se posa su núcleo duro. En números, le alcanzó con ganar en tres de los 15 circuitos electorales marplatenses. En el caso del circuito 366 (que abarca la zona de Playa Grande y Los Troncos), Montenegro superó por más del doble de votos a Raverta (59,6% a 25,5%). También triunfó en los circuitos aledaños, 366ª y 367. En el resto (en su mayoría de menor caudal de electores) se impuso Raverta y en un caso (circuito 070F) el candidato de Juntos por el Cambio terminó tercero, debajo de Pulti.


A FUTURO. En el escenario que se abre, en el entorno del intendente electo hacen foco en la “construcción de consensos”, no solo en lo que refiere a la consolidación de un oficialismo más compacto –y con un liderazgo- que el actualmente disperso, sino también en la relación con la Provincia y la Nación. “Guillermo es un tipo de diálogo”, destacan, al tiempo que ponderan los contactos cordiales que tuvo, como funcionario porteño y diputado nacional, con Alberto Fernández y Axel Kicillof, respectivamente.  

 

Sobre la conformación del gabinete, ya hay algunos nombres: Sebastián Puglisi, en Educación; Carlos Balmaceda, en Cultura; Florencia Pérez Lalli, en Comunicación, y, probablemente, Germán Blanco, en Hacienda. Se espera también un lugar de influencia para Alejandro “Ruso” Rabinovich, amigo y mano derecha de Montenegro en la confección de la lista y planificación de la campaña, a quien, dentro del mismo espacio, retrataron a Letra P como “un tipo duro, con un rol difícil de llevar pero que hizo un laburo muy profesional”.
 

 


Más allá de esos nombres, cerca de la estructura del PRO marplatense ya observan de cara a la conformación del próximo gabinete: “Acá, padres del triunfo hay un montón, pero el que caminó como un animal es Montenegro. El gabinete lo arma él”. En ese sentido, se destacó la intención de que no se lo condicione para no repetir la experiencia “muy mala” de la conformación del equipo de gobierno inicial de Arroyo.

 

EN EL CONCEJO. Hasta el escrutinio final no se conocerá concretamente el reparto de bancas que arrojó la elección. Pero, de mantenerse medianamente los porcentajes actuales, la ecuación da cinco bancas para Juntos por el Cambio, otras cinco para el Frente de Todos y dos para Acción Marplatense.

 

Con ese cuadro, el actual bloque de Unidad Ciudadana crecería hasta llegar a 9 escaños –la bancada más nutrida-, con la posibilidad de sumar otros dos asientos si se conforma con el bloque del Frente Renovador –encabezado por Ariel “Cholo” Ciano, que trabajó por la candidatura de Raverta- un hipotético interbloque del Frente de Todos.

 

 


De ser así, el peronismo tendría una estructura legislativa que lo obligaría a Montenegro a aceitar conversaciones con la oposición para sacar proyectos. Además, el futuro intendente tendrá un oficialismo legislativo que asoma disperso. “El bloque oficialista lo va a tratar de ordenar Guillermo, pero hay un escenario más de interbloque que otra cosa”, analizan cerca de Montenegro.

 

Eso mismo estima el radicalismo alineado a Baragiola: “El funcionamiento es el que se viene dando. En Mar del Plata, a diferencia de otros lugares, no existe un bloque de Cambiemos, sino un interbloque compuesto por los distintos bloques, entre ellos la UCR. Pensamos seguramente seguir trabajando de la misma forma”, expresó a Letra P la concejala Cristina Coria, quien, según ella misma definió, integró la lista de candidatos a diputados provinciales “muy de relleno”, en los últimos lugares. “Pero como militante del partido estoy en los lugares donde me necesitan”, deslizó, para aclarar que el sector referenciado con Baragiola acompañó la candidatura de Montenegro “entendiendo que la conducción del proceso es del candidato que ganó” la interna.

 

En el armado amarillo, en tanto, minimizan esas tensiones y, mientras acentúan en el acompañamiento del radicalismo alineado a Abad, vaticinan un interbloque oficialista mucho más aceitado en su interacción con el Ejecutivo.

 

Victoria Villarruel reza sola
Daniel Tillard, presidente del Banco Nación, se referenciaba en Guillermo Francos

Las Más Leídas

También te puede interesar