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Con su partido anotado fuera de la alianza gobernante, el intendente evalúa opciones. Se especuló con Lavagna vía Barrionuevo, pero el ex ministro de Economía fue rotundo: “De ninguna manera”.
Por 13/06/2019 13:22

Carlos Fernando Arroyo está acorralado. Con el cierre de alianzas, este miércoles, su partido vecinal, Agrupación Atlántica, quedó afuera de los 36 sellos que componen Juntos por el Cambio (ex Cambiemos) en la provincia de Buenos Aires. Las constantes tensiones con el gobierno de María Eugenia Vidal recalaron en la decisión del armado bonaerense de acelerar contra la intención del socio incómodo de ir por su reelección bajo el sello que lo catapultó al triunfo en 2015.

Así dadas las cosas, la primera carta que empezó a barajarse desde el arroyismo fue un posible desembarco a Consenso Federal 2030 a partir de su amistad con uno de sus principales armadores, el gastronómico Luis Barrionuevo. Sin embargo, en el mediodía de este jueves fue el propio precandidato presidencial de ese espacio, Roberto Lavagna, quien descartó esta posibilidad: “De ninguna manera”, dijo, de manera rotunda, el ex ministro al ser consultado por la prensa marplatense sobre la fuerte versión que corrió durante las últimas horas.

“Despejó todo tipo de dudas y operaciones que han hecho desde el arroyismo. Esto es claramente una operación para tratar de no lo dejen afuera del armado de Cambiemos”, celebraron miembros de la mesa de Consenso Mar del Plata que este jueves acompañan al economista en su recorrida que se inició en la fábrica Pampa Fish y que a las 14 almorzarán con el postulante presidencial en la ciudad balnearia.
 


Tal como adelantó Letra P hace diez días, el jefe comunal no descartaba jugada alguna ante la posibilidad de que el esquema vidalista le cierre la puerta para competir dentro de la alianza gobernante. Además de competir con lista corta con el sello de Agrupación Atlántica –al momento, la posibilidad más concreta-, otra carta que barajan en la mesa chica del arroyismo era jugar bajo el paraguas de la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, a partir de la estrecha relación que el hombre del piloto azul mantiene con Barrionuevo.

"Si hay alguien que ha transitado pocas veces la vía del consenso y ha buscado siempre la confrontación, es justamente el Doctor Arroyo”, Mario Rodríguez.

En efecto, cerca del intendente habían empezado a promover con más fuerza esa opción, lo que abría un manto de incertidumbre sobre cómo caería ese fichaje en quienes ya estaban lanzados con la mesa de Consenso Mar del Plata, entre ellos el concejal de Sumar Santiago Bonifatti, el edil alfonsinista Mario Rodríguez y el socialista Alfredo “Pájaro” Lazzeretti, rector de la Universidad de Mar del Plata.

Y es que muchos de ellos han vertido a lo largo de estos años fuertes declaraciones en contra del perfil de gestión arroyista. En efecto, el concejal radical viene poniendo el acento crítico hacia la administración Arroyo por la situación salarial de los docentes municipales.
 


En diálogo con Letra P este jueves, el propio Rodríguez reconoció lo inconveniente que hubiese sido un desembarco del intendente al sector: “Sinceramente, que Arroyo ingrese a un espacio que se llame Consenso, es toda una definición de contradicción política, porque si hay alguien que en estos tres años y medio de gestión ha transitado pocas veces la vía del consenso y ha buscado siempre la confrontación, es justamente el Doctor Arroyo”, aseveró.

“Hoy Lavagna ha echado por tierra esa versión”, ponderó el ex titular del Comité marplatense de la UCR, quien destacó el proceder del candidato presidencial: “Es alguien que claramente se ha mantenido ajeno a todo tipo de presiones, lo ha demostrado en el armado del espacio, más allá de presiones que recibió”.

Consultado sobre su precandidatura a la intendencia bajo el sello de Consenso Federal 2030 en donde también exhibe pretensiones Bonifatti, Rodríguez subrayó: “Las Primarias siempre son las posibilidades de discutir democráticamente aspiraciones. No hay que poner el carro delante del caballo pero ambos tenemos aspiraciones de ser candidatos en el distrito, veremos si nos ponemos de acuerdo y, si no, vamos a las PASO”.
 


En cuanto al destino de Arroyo, en Agrupación Atlántica no le cierran la puerta definitivamente a una posibilidad de negociación con el armado vidalista, que se muestra decidido a no habilitar una precandidatura del intendente por este sello. En el PRO local hay quienes deslizaron otras opciones que supieron ponerse sobre la mesa de Arroyo para que el intendente acuerde una salida ordenada de su cargo, con lugares legislativos para él o su tropa.

Pero la insistencia por la reelección del mandamás municipal hasta último momento, sumado a algunos gestos que se dieron semanas atrás, parecen haber colmado el vaso de la paciencia en La Plata y hacen que hasta esa vía de diálogo ya asome de muy difícil concreción. Así dadas las cosas, el intendente más incómodo para Vidal aparece sin demasiado margen de maniobra.

Sin margen de maniobra en Juntos por el Cambio, Arroyo fue tachado por Lavagna

Con su partido anotado fuera de la alianza gobernante, el intendente evalúa opciones. Se especuló con Lavagna vía Barrionuevo, pero el ex ministro de Economía fue rotundo: “De ninguna manera”.

Carlos Fernando Arroyo está acorralado. Con el cierre de alianzas, este miércoles, su partido vecinal, Agrupación Atlántica, quedó afuera de los 36 sellos que componen Juntos por el Cambio (ex Cambiemos) en la provincia de Buenos Aires. Las constantes tensiones con el gobierno de María Eugenia Vidal recalaron en la decisión del armado bonaerense de acelerar contra la intención del socio incómodo de ir por su reelección bajo el sello que lo catapultó al triunfo en 2015.

Así dadas las cosas, la primera carta que empezó a barajarse desde el arroyismo fue un posible desembarco a Consenso Federal 2030 a partir de su amistad con uno de sus principales armadores, el gastronómico Luis Barrionuevo. Sin embargo, en el mediodía de este jueves fue el propio precandidato presidencial de ese espacio, Roberto Lavagna, quien descartó esta posibilidad: “De ninguna manera”, dijo, de manera rotunda, el ex ministro al ser consultado por la prensa marplatense sobre la fuerte versión que corrió durante las últimas horas.

“Despejó todo tipo de dudas y operaciones que han hecho desde el arroyismo. Esto es claramente una operación para tratar de no lo dejen afuera del armado de Cambiemos”, celebraron miembros de la mesa de Consenso Mar del Plata que este jueves acompañan al economista en su recorrida que se inició en la fábrica Pampa Fish y que a las 14 almorzarán con el postulante presidencial en la ciudad balnearia.
 


Tal como adelantó Letra P hace diez días, el jefe comunal no descartaba jugada alguna ante la posibilidad de que el esquema vidalista le cierre la puerta para competir dentro de la alianza gobernante. Además de competir con lista corta con el sello de Agrupación Atlántica –al momento, la posibilidad más concreta-, otra carta que barajan en la mesa chica del arroyismo era jugar bajo el paraguas de la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, a partir de la estrecha relación que el hombre del piloto azul mantiene con Barrionuevo.

"Si hay alguien que ha transitado pocas veces la vía del consenso y ha buscado siempre la confrontación, es justamente el Doctor Arroyo”, Mario Rodríguez.

En efecto, cerca del intendente habían empezado a promover con más fuerza esa opción, lo que abría un manto de incertidumbre sobre cómo caería ese fichaje en quienes ya estaban lanzados con la mesa de Consenso Mar del Plata, entre ellos el concejal de Sumar Santiago Bonifatti, el edil alfonsinista Mario Rodríguez y el socialista Alfredo “Pájaro” Lazzeretti, rector de la Universidad de Mar del Plata.

Y es que muchos de ellos han vertido a lo largo de estos años fuertes declaraciones en contra del perfil de gestión arroyista. En efecto, el concejal radical viene poniendo el acento crítico hacia la administración Arroyo por la situación salarial de los docentes municipales.
 


En diálogo con Letra P este jueves, el propio Rodríguez reconoció lo inconveniente que hubiese sido un desembarco del intendente al sector: “Sinceramente, que Arroyo ingrese a un espacio que se llame Consenso, es toda una definición de contradicción política, porque si hay alguien que en estos tres años y medio de gestión ha transitado pocas veces la vía del consenso y ha buscado siempre la confrontación, es justamente el Doctor Arroyo”, aseveró.

“Hoy Lavagna ha echado por tierra esa versión”, ponderó el ex titular del Comité marplatense de la UCR, quien destacó el proceder del candidato presidencial: “Es alguien que claramente se ha mantenido ajeno a todo tipo de presiones, lo ha demostrado en el armado del espacio, más allá de presiones que recibió”.

Consultado sobre su precandidatura a la intendencia bajo el sello de Consenso Federal 2030 en donde también exhibe pretensiones Bonifatti, Rodríguez subrayó: “Las Primarias siempre son las posibilidades de discutir democráticamente aspiraciones. No hay que poner el carro delante del caballo pero ambos tenemos aspiraciones de ser candidatos en el distrito, veremos si nos ponemos de acuerdo y, si no, vamos a las PASO”.
 


En cuanto al destino de Arroyo, en Agrupación Atlántica no le cierran la puerta definitivamente a una posibilidad de negociación con el armado vidalista, que se muestra decidido a no habilitar una precandidatura del intendente por este sello. En el PRO local hay quienes deslizaron otras opciones que supieron ponerse sobre la mesa de Arroyo para que el intendente acuerde una salida ordenada de su cargo, con lugares legislativos para él o su tropa.

Pero la insistencia por la reelección del mandamás municipal hasta último momento, sumado a algunos gestos que se dieron semanas atrás, parecen haber colmado el vaso de la paciencia en La Plata y hacen que hasta esa vía de diálogo ya asome de muy difícil concreción. Así dadas las cosas, el intendente más incómodo para Vidal aparece sin demasiado margen de maniobra.