Javier Milei deja vencer el plazo para aprobar el tratado de patentes e incumple con Donald Trump
Tiene tiempo hasta el jueves. No hay comisiones citadas ni habrá sesión. Las cartas enviadas por los laboratorios. Federico Sturzenegger evalúa una solución.
Javier Milei y Federico Sturzenegger en el Congreso.
Javier Milei incumplirá esta semana con uno de los compromisos asumidos en el acuerdo firmado con Donald Trump. El Presidente no consiguió los aliados para aprobar en Diputados el tratado de patentes (PCT), un trámite que, en el documento firmado en Washington, prometió completar antes del 30 de abril. No hay sesiones convocadas para realizarlo.
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Como relató Letra P, hace quince días La Libertad Avanza (LLA) suspendió a último momento un plenario de comisiones en la cámara baja que había sido convocado para dictaminar el PCT. Respondió a las presiones de la Cámara de Industria de Laboratorios Farmacéuticos (CILFA), que se opone al segundo capítulo.
En ese fragmento, el tratado permite que los países que adhieran realicen informes no vinculantes sobre la legitimidad de los inventos. Según la carta enviada al Congreso por CILFA, con esta práctica se reduce el impacto sobre la capacidad de aplicar criterios de patentabilidad "orientados a evitar el evergreening", una estrategia utilizada por la industria farmacéutica para extender la vigencia de las patentes de medicamentos que están por expirar.
De esta manera, los laboratorios locales temen que sus competidores extranjeros puedan evitar la competencia de genéricos y sostener los precios. Milei desatendió esa demanda, pero el canciller Pablo Quirno escuchó las quejas de CILFA y ordenó suspender el tratamiento del PCT. No así el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien evalúa una alternativa para resolver el conflicto.
Los plazos de Javier Milei
El plazo para aprobar el PCT no es caprichoso. El 30 de abril se presenta en Washington el informe especial 301, una revisión anual que realiza la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) para identificar a los países que no realizan la protección adecuada de los derechos de propiedad intelectual.
De esta manera, el viernes, como cada año, Argentina estará en falta con Estados Unidos, aunque esta vez también habrá incumplido el acuerdo bilateral. La mora no es inocua: en una carta enviada a la comisión de relaciones exteriores y culto de Diputados, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) recordó que Milei será el único Presidente del G-20 que no forma parte del PCT.
En la nota defienden el capítulo II que cuestionan los laboratorios locales. "Sin el informe preliminar habrá desventajas sustanciales y sólo se perjudicará a los solicitantes nacionales. Con este mecanismo se puede obtener una opinión más profunda y fundamentada sobre la patentabilidad de la invención", señaló AmCham.
En LLA no hay claridad de cómo resolver este conflicto, sobre todo porque Milei no baja una orden clara. La decisión de retrasar el dictamen la tomó Quirno, con aval del ministro de Economía, Toto Caputo. Sturzenegger resistió hasta último momento y defendió la posición de AmCham.
El PCT fue elaborado en 1970, está en vigencia desde 1993 y el Senado de Argentina lo aprobó en 1998. Como los tratados internacionales no vencen, el compromiso asumido por Milei fue el de darle ratificación definitiva en Diputados. No contaba con la resistencia de los laboratorios farmacéuticos, con un historial extenso de exitosos lobbies políticos.
En su carta, CILFA pide que hacer una reserva del capítulo II y no esté obligada a aplicarlo. Hubo muchos países que tomaron esa decisión, pero el secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, advirtió que, en esos casos, los presidentes habían tramitado la reserva al momento de firmar el PCT. No fue el caso de Argentina.
La salida del Coloso
Sturzenegger y Cacace evalúan una alternativa posible para cumplir con Trump. Consiste en salir del PCT (lo que técnicamente se denomina "denunciar el tratado"), para luego reingresar con la reserva del capítulo II. Esto obligaría a votar el expediente otra vez en el Senado y completar el trámite en Diputados, como estaba previsto.
Ocurre que esa solución no alcanzaría para contener a AmCham, que pretende la ratificación del documento tal como fue redactado. En CILFA festejarán cualquier desenlace que impida el informe preliminar que tanto temen. En la carta explicaron que sólo si se borra este fragmento se puede "resguardar el interés público y limitar los efectos adversos sobre la competencia, incluyendo la salud pública, la industria y el empleo nacional".
Los ejecutivos recordaron que usaron una reserva para no aprobar algunos capítulos, como Estados Unidos, Suiza, Francia, Luxemburgo, Dinamarca, Noruega, Liechtenstein, Corea del Sur, España y Grecia. Quieren sumar a Argentina.