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El Gobierno apuesta a retener la ciudad cordobesa en septiembre. Fue el comicio que “impulsó la ola amarilla” en la previa a la presidencial de 2015. El PJ de Schiaretti acordó con el vecinalismo.
Por 19/08/2018 9:39

El 9 de septiembre se abre, desde Córdoba, el calendario electoral de cara a 2019 para la Casa Rosada. Es una elección pequeña en cantidad de electores, que tampoco mueve el amperímetro a nivel nacional, pero que para Mauricio Macri y Cambiemos tiene un contenido profundamente simbólico: Marcos Juárez fue la primera victoria en una intendencia que coronó la alianza entre el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR) y empujó “la ola amarilla” para la carrera presidencial en 2015, que terminó con el ballotage con Daniel Scioli, donde el resultado en la provincia serrana fue clave.

Será el primer test electoral del oficialismo en miras a la relección del líder PRO, que incluso viajó a la ciudad cordobesa en 2014 para festejar el triunfo de Pedro Dellarossa, que va por un segundo mandato y cuenta con el apoyo del Gobierno. En las próximas semanas, se prevé que ministros nacionales desfilen por Marcos Juárez para apuntalar la campaña. El ministro de Cultura, Pablo Avelluto, inició la comitiva esta semana y viajó para inaugurar un espacio cultural.

 

 

El macrismo y el radicalismo competirán frente al armado del gobernador Juan Schiaretti, que laudó en favor del director del hospital regional Ayerza, el peronista Eduardo Foresi, y su alianza con el vecinalista Horacio Latimori. En los últimos días, el alcalde PRO modificó el sistema de votación y el 9 de septiembre se elegirá intendente, concejales y miembros del Tribunal de Cuentas bajo el método de boleta única de papel. Marcos Juárez fue una de las primeras ciudades en adoptar el sistema de Boleta Única Electrónica (BUE), que el propio Macri instauró en la Ciudad de Buenos Aires y motoriza una reforma política que busca que se adopte a nivel nacional, con un claro rechazo de los gobernadores opositores.

En la Casa Rosada hay expectativa y optimismo en lo que, nuevamente, puede ser un condimento simbólico para encarar la elección del 2019, en el marco de una tormenta económica que golpea con incrementos inflacionarios, alza del dólar. En paralelo, la megacausa de corrupción de los cuadernos K amenaza con frenar la obra pública, o por lo menos su financiamiento. Justo cuando el Gobierno apostaba a estimularla para paliar la recesión económica.

 

 

 

Un triunfo PRO en Marcos Juárez serviría, creen en el oficialismo, para levantar el entusiasmo en la tropa propia, que sigue firme y lo demostró en el último timbreo, en el que se anotó Macri y buena parte de su gabinete.

El oficialismo marcosjuarense apuesta a nacionalizar la elección, mientras que el frente del PJ y Unión Vecinal buscará centrar la campaña en lo local. Lo dejo claro Foresi, días atrás. En una entrevista publicada por Julián Cañas en el diario La Voz, sostuvo: “Nosotros hablamos de la ciudad que queremos y de las necesidades de los vecinos. Las cuestiones políticas nacionales o provinciales se resolverán en otro contexto”.

Según pudo saber Letra P, Dellarossa espera las visitas de la vicepresidenta Gabriela Michetti, del senador Esteban Bullrich, de los ministros Rogelio Frigerio (Interior), Patricia Bullrich (Seguridad) y Andrés Ibarra (Modernización), entre otros. Además, el diputado nacional por Córdoba Héctor Baldassi tiene previsto recorrer y sumarse al timbreo en la localidad. El jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados, el radical Mario Raúl Negri, también visitará Marcos Juárez y estará el día de la elección. Lo mismo haría el intendente radical de Córdoba capital, Ramón Mestre

Marcos Juárez, el test "emocional" para la reelección de Macri

El Gobierno apuesta a retener la ciudad cordobesa en septiembre. Fue el comicio que “impulsó la ola amarilla” en la previa a la presidencial de 2015. El PJ de Schiaretti acordó con el vecinalismo.

El 9 de septiembre se abre, desde Córdoba, el calendario electoral de cara a 2019 para la Casa Rosada. Es una elección pequeña en cantidad de electores, que tampoco mueve el amperímetro a nivel nacional, pero que para Mauricio Macri y Cambiemos tiene un contenido profundamente simbólico: Marcos Juárez fue la primera victoria en una intendencia que coronó la alianza entre el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR) y empujó “la ola amarilla” para la carrera presidencial en 2015, que terminó con el ballotage con Daniel Scioli, donde el resultado en la provincia serrana fue clave.

Será el primer test electoral del oficialismo en miras a la relección del líder PRO, que incluso viajó a la ciudad cordobesa en 2014 para festejar el triunfo de Pedro Dellarossa, que va por un segundo mandato y cuenta con el apoyo del Gobierno. En las próximas semanas, se prevé que ministros nacionales desfilen por Marcos Juárez para apuntalar la campaña. El ministro de Cultura, Pablo Avelluto, inició la comitiva esta semana y viajó para inaugurar un espacio cultural.

 

 

El macrismo y el radicalismo competirán frente al armado del gobernador Juan Schiaretti, que laudó en favor del director del hospital regional Ayerza, el peronista Eduardo Foresi, y su alianza con el vecinalista Horacio Latimori. En los últimos días, el alcalde PRO modificó el sistema de votación y el 9 de septiembre se elegirá intendente, concejales y miembros del Tribunal de Cuentas bajo el método de boleta única de papel. Marcos Juárez fue una de las primeras ciudades en adoptar el sistema de Boleta Única Electrónica (BUE), que el propio Macri instauró en la Ciudad de Buenos Aires y motoriza una reforma política que busca que se adopte a nivel nacional, con un claro rechazo de los gobernadores opositores.

En la Casa Rosada hay expectativa y optimismo en lo que, nuevamente, puede ser un condimento simbólico para encarar la elección del 2019, en el marco de una tormenta económica que golpea con incrementos inflacionarios, alza del dólar. En paralelo, la megacausa de corrupción de los cuadernos K amenaza con frenar la obra pública, o por lo menos su financiamiento. Justo cuando el Gobierno apostaba a estimularla para paliar la recesión económica.

 

 

 

Un triunfo PRO en Marcos Juárez serviría, creen en el oficialismo, para levantar el entusiasmo en la tropa propia, que sigue firme y lo demostró en el último timbreo, en el que se anotó Macri y buena parte de su gabinete.

El oficialismo marcosjuarense apuesta a nacionalizar la elección, mientras que el frente del PJ y Unión Vecinal buscará centrar la campaña en lo local. Lo dejo claro Foresi, días atrás. En una entrevista publicada por Julián Cañas en el diario La Voz, sostuvo: “Nosotros hablamos de la ciudad que queremos y de las necesidades de los vecinos. Las cuestiones políticas nacionales o provinciales se resolverán en otro contexto”.

Según pudo saber Letra P, Dellarossa espera las visitas de la vicepresidenta Gabriela Michetti, del senador Esteban Bullrich, de los ministros Rogelio Frigerio (Interior), Patricia Bullrich (Seguridad) y Andrés Ibarra (Modernización), entre otros. Además, el diputado nacional por Córdoba Héctor Baldassi tiene previsto recorrer y sumarse al timbreo en la localidad. El jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados, el radical Mario Raúl Negri, también visitará Marcos Juárez y estará el día de la elección. Lo mismo haría el intendente radical de Córdoba capital, Ramón Mestre