La tropa PRO fue a buscar definiciones y se llevó pronósticos de brotes verdes
A pesar del reclamo de los dirigentes del interior, el último Consejo Nacional del macrismo no arrojó certezas sobre la campaña 2019. Adelantamiento de campaña y "cercanía", la bajada de Peña.
El PRO de Mauricio Macri utilizó el último Consejo Nacional partidario del 2018 para mantener firme a la tropa amarilla y, en el marco de una escenario de recesión y malas noticias económicas, contener a la base de cara a las elecciones presidenciales del 2019. A pesar del reclamo de dirigentes del interior en torno a definiciones sobre la campaña electoral, el Gobierno decidió posponer esa etapa para el verano, cuando la cúpula del macrismo deberá sentarse cara a cara con la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica para delinear el mapa de los comicios en los que Macri, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, buscarán la reelección.
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El debate electoral sucede en otro terreno y con otros protagonistas. Como contó Letra P, el PRO avanzó en un entendimiento con la cúpula del radicalismo para crear una mesa de coordinación electoral. En tanto, puertas adentro del espacio mayoritario dentro de Cambiemos sólo hubo tiempo para la motivación y la comunicación de medidas gubernamentales a cargo de los ministros Dante Sica (Producción y Trabajo) y Guillermo Dietrich (Transporte).
Dietrich, ante la sesión plenaria, advirtió que el Gobierno apostará a mostrar los "avances" en materia de obra pública, que desde este lunes 10 de diciembre estará bajo el control del jefe de Gabinete, Marcos Peña. "Vamos a tener el mayor año en inversión de infraestructura", lanzó el titular de Transporte. En tanto, Sica pronosticó "un 2019 con recuperación de condiciones macroeconomicas". Según su visión, la energía, las telecomunicaciones y el agro serán los sectores que "más van a traccionar".
Por su parte, Peña se limitó a subrayar que en la campaña electoral será "vital" el contacto con el vecino, que el Gobierno experimenta mediante actividades semanales pero, fundamentalmente, en las jornadas de timbreo. "Un diferencial para atravesar este año duro fue nunca dejar de tocar el timbre. Dar la cara siempre", sostuvo ante la cúpula del PRO, encabezada por Humberto Schiavoni (presidente), Laura Rodríguez Machado (vicepresidenta), Francisco Quintana (secretario general) y Federico Morales (secretario de Movilización y Voluntariado).
"Ese vínculo con el vecino es el que se va a poner en juego en las elecciones nacionales", insistió el ministro coordinador.
El Gobierno adelantó que a partir de enero volverá a la calle para continuar su gestión de cercanía, en el marco de un escenario económico recesivo, con una inflación en alza y una caída del salario real como agravantes. La propia Vidal admitió que Cambiemos pondrá primera durante la temporada estival: "El 2 de enero vamos a volver a salir a la calle a escuchar a la gente y, sobre todo, con la tranquilidad de que podemos seguir mirándolos a los ojos”, sostuvo.
La fecha es figurativa y marca la idea de continuar con los timbreos apenas culminadas las fiestas de fin de año y en el primer día hábil del año en que la gobernadora, Macri y Larreta buscarán renovar sus mandatos.
Ante los reclamos de los dirigentes macristas, la cúpula del PRO bajó línea en torno a las internas en Cambiemos y las esquirlas que dejan esos cortocircuitos repetidos con Carrió y el radicalismo. "Si hay tensiones quiere decir que el proceso está vivo. Cambiemos está funcionando perfectamente, con desafíos nuevos", explicó la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti. En el mismo sentido se expidió Vidal, que apenas abierto el Consejo resaltó que Cambiemos "demostró que se puede gobernar en coalición".