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El Gobierno paga la bronca radical con sillas en la mesa electoral

Definieron formar una mesa de coordinación para discutir la estrategia para 2019. Quiénes la integran. Unidad en el rechazo a las declaraciones de Carrió.
Por 05/12/2018 10:19

El PRO y la Unión Cívica Radical (UCR) limaron asperezas y, por el momento, acordaron aplacar los ánimos. El radicalismo fue en busca de definiciones electorales y el Gobierno devolvió con un antídoto para garantizar la paz: se formará una mesa de coordinación electoral entre radicales y macristas para esquematizar y debatir cómo encarar 2019.

Tras semanas de fuego cruzado, el presidente Mauricio Macri busca hacer borrón y cuenta nueva con sus socios radicales y los suma a la mesa política que, hasta ahora, integraban dirigentes del espacio amarillo. La definición se tomó este martes por la noche durante una cena que compartieron macristas y radicales. Se encontraron allí Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y Humberto Schiavoni, por el PRO; y Gerardo Morales, Alfredo Cornejo, Gustavo Valdés, Mario Negri y Luis Naidenoff, por la UCR. El convite fue en la parrilla Don Julio de Palermo, como había revelado el diario Clarín el lunes. La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, estuvo ausente con aviso: tenía un compromiso familiar agendado semanas antes.

En la reunión se acordó avanzar "lo más rápido posible" en la concreción de una mesa de coordinación política. Tanto en el Gobierno como en el radicalismo aspiran a darle una rutina y a montar reuniones periódicas, atentos al calendario electoral que, debido al adelantamiento de comicios en algunas provincias,comenzará antes de lo previsto. Por el momento, la Coalición Cívica no tendrá espacio en esa mesa, que sería integrada por los diez que cenaron el martes y Vidal.

Los tuits furiosos de Elisa Carrió sobre la nueva disposición de seguridad de la ministra Patricia Bullrich fueron tema de conversación durante el convite.
 

 

Los presentes coincidieron en remarcar lo "inoportuno" del mensaje y la frase en la que Lilita sostiene que no le reviste interés el pensamiento del Presidente. “Ya nos acostumbramos. Vuelve a golpear, pero tampoco se va ir a ningún lado”, le dijo a Letra P uno de los dirigentes que estuvo en la reunión, que buscó bajarle el tono a la disputa. "Todo pasa", señaló otro de los dirigentes que cenó en Don Julio, parafraseando la histórica frase del ex mandamás de la AFA, Julio Humberto Grondona, otro "Don Julio".

La mesa de coordinación política estudiará el mapa electoral y deberá dar respuesta a una pregunta que circula por los despachos oficiales hace tiempo: ¿cómo encarará Cambiemos las elecciones en el interior? Por el momento, tanto la UCR como el PRO coincidieron en discutir "provincia por provincia". Eso incluye evaluar en qué distritos el Gobierno "necesita" ir a internas y en cuáles sería redituable firmar la paz y buscar consensos para una lista unificada.

Tanto en el PRO como en la UCR comparten el "buen ánimo" del encuentro y aseguran que se firmó la paz. El enojo radical tenía múltiples factores, pero la derrota en el Consejo de la Magistratura fue la que mayor rebote mediático tuvo y la que más heridas produjo. Sin embargo, los gobernadores Morales y Cornejo, al tiempo que cuestionan la "unilateraidad" de las decisiones políticas de la Casa Rosada, reclaman "definiciones" sobre el escenario electoral. Al mismo tiempo que miran de reojo los intentos de un sector del Gobierno de "ampliar" la base de sustentación y acercarse a actores peronistas o vecinalistas del interior.

El debate en torno a esa amplitud sigue su cauce, pero en la parrilla palermitana se limaron asperezas y se acordó un trabajo mancomunado para discutir la estrategia electoral. Un pedido que le llevó un poco de tranquilidad a la cúpula radical.

El Gobierno paga la bronca radical con sillas en la mesa electoral

Definieron formar una mesa de coordinación para discutir la estrategia para 2019. Quiénes la integran. Unidad en el rechazo a las declaraciones de Carrió.

El PRO y la Unión Cívica Radical (UCR) limaron asperezas y, por el momento, acordaron aplacar los ánimos. El radicalismo fue en busca de definiciones electorales y el Gobierno devolvió con un antídoto para garantizar la paz: se formará una mesa de coordinación electoral entre radicales y macristas para esquematizar y debatir cómo encarar 2019.

Tras semanas de fuego cruzado, el presidente Mauricio Macri busca hacer borrón y cuenta nueva con sus socios radicales y los suma a la mesa política que, hasta ahora, integraban dirigentes del espacio amarillo. La definición se tomó este martes por la noche durante una cena que compartieron macristas y radicales. Se encontraron allí Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y Humberto Schiavoni, por el PRO; y Gerardo Morales, Alfredo Cornejo, Gustavo Valdés, Mario Negri y Luis Naidenoff, por la UCR. El convite fue en la parrilla Don Julio de Palermo, como había revelado el diario Clarín el lunes. La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, estuvo ausente con aviso: tenía un compromiso familiar agendado semanas antes.

En la reunión se acordó avanzar "lo más rápido posible" en la concreción de una mesa de coordinación política. Tanto en el Gobierno como en el radicalismo aspiran a darle una rutina y a montar reuniones periódicas, atentos al calendario electoral que, debido al adelantamiento de comicios en algunas provincias,comenzará antes de lo previsto. Por el momento, la Coalición Cívica no tendrá espacio en esa mesa, que sería integrada por los diez que cenaron el martes y Vidal.

Los tuits furiosos de Elisa Carrió sobre la nueva disposición de seguridad de la ministra Patricia Bullrich fueron tema de conversación durante el convite.
 

 

Los presentes coincidieron en remarcar lo "inoportuno" del mensaje y la frase en la que Lilita sostiene que no le reviste interés el pensamiento del Presidente. “Ya nos acostumbramos. Vuelve a golpear, pero tampoco se va ir a ningún lado”, le dijo a Letra P uno de los dirigentes que estuvo en la reunión, que buscó bajarle el tono a la disputa. "Todo pasa", señaló otro de los dirigentes que cenó en Don Julio, parafraseando la histórica frase del ex mandamás de la AFA, Julio Humberto Grondona, otro "Don Julio".

La mesa de coordinación política estudiará el mapa electoral y deberá dar respuesta a una pregunta que circula por los despachos oficiales hace tiempo: ¿cómo encarará Cambiemos las elecciones en el interior? Por el momento, tanto la UCR como el PRO coincidieron en discutir "provincia por provincia". Eso incluye evaluar en qué distritos el Gobierno "necesita" ir a internas y en cuáles sería redituable firmar la paz y buscar consensos para una lista unificada.

Tanto en el PRO como en la UCR comparten el "buen ánimo" del encuentro y aseguran que se firmó la paz. El enojo radical tenía múltiples factores, pero la derrota en el Consejo de la Magistratura fue la que mayor rebote mediático tuvo y la que más heridas produjo. Sin embargo, los gobernadores Morales y Cornejo, al tiempo que cuestionan la "unilateraidad" de las decisiones políticas de la Casa Rosada, reclaman "definiciones" sobre el escenario electoral. Al mismo tiempo que miran de reojo los intentos de un sector del Gobierno de "ampliar" la base de sustentación y acercarse a actores peronistas o vecinalistas del interior.

El debate en torno a esa amplitud sigue su cauce, pero en la parrilla palermitana se limaron asperezas y se acordó un trabajo mancomunado para discutir la estrategia electoral. Un pedido que le llevó un poco de tranquilidad a la cúpula radical.