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Misión unidad: el PJ abre negociaciones para sumar a "la mesa de los cuatro"

El partido designará representantes para abrir el diálogo con Massa, Urtubey, Schiaretti y Pichetto. También busca acercar a Randazzo, Bertone y Bordet. Yasky, adentro. Cuenta regresiva para CFK.
Por 08/11/2018 18:39

El peronismo institucional detectó el comienzo de la cuenta regresiva para 2019 y decidió acelerar las negociaciones para lograr que los integrantes de "la mesa de los cuatro", que forman Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Juan Schiaretti y Miguel Ángel Pichetto, se sume a trabajar en una alternativa conjunta para las próximas elecciones presidenciales. En una reunión que marcó el regreso de Hugo Moyano, Héctor Daer y Felipe Solá a la vida partidaria, la Mesa de Acción Política y la Mesa Ejecutiva del Consejo del PJ, que preside José Luis Gioja, resolvieron este jueves trabajar para abrir canales de diálogo con los dirigentes que se resisten a la unidad.

La decisión no formó parte del anuncio formal que hizo una vez terminada la reunión el presidente del partido, Gioja, quien se limitó a darles la bienvenida formal a Daer, Moyano, Solá y al secretario general de SMATA, Ricardo Pignanelli, pero sí ocupó buena parte de la charla que mantuvieron los dirigentes en el mítico quincho de la sede nacional del partido, ubicada en la calle Matheu.

 

 

El presidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria (FPV), Agustín Rossi, alentado por Solá, sentado a su lado, planteó la propuesta. "Tenemos que sumar a los cuatro de la mesa; tenemos que estar todos juntos", abrió el santafesino. A la lista de Schiaretti, Massa, Urtubey y Pichetto se agregó, enseguida, el nombre de Florencio Randazzo.

"Mandaremos pequeñas comisiones de dos o tres. Irán los que sean más amigos, pero tenemos que estar todos juntos", dijo después Gioja ante Letra P. Durante el encuentro, el sanjuanino también señaló la necesidad de abrir canales de diálogo con otros dos gobernadores que no forman parte de "la mesa de los cuatros" pero se mantienen afuera de las reuniones partidarias, el entrerriano Gustavo Bordet y la fueguina Rosana Bertone. "Después, si no vienen, cada uno que se haga cargo de su propio destino", agregó un dirigente de la plana mayor del partido.

 

Gioja habla en la conferencia de prensa posterior al encuentro peronista.

 

Lejos de las viejas "reuniones que nadie sabía para qué servían", el encuentro en el segundo piso del edificio de Matheu dejó señales para los dirigentes que participaron y también para los que quedaron afuera. La primera fue la creación de una regla no escrita que implica un "pacto de no agresión" al menos entre quienes elijan formar parte del espacio, aún cuando tengan ambiciones personales coincidentes, como los ya lanzados como candidatos presidenciales Rossi y Solá, a los que se sumó en las últimas horas Daniel Scioli, vicepresidente del partido, que también participó de la reunión aunque no emitió ninguna opinión.

"Lo importante es que dejemos al margen todo lo que no es central. Lo central es el modelo de desarrollo que nos une; lo secundario es el estilo que cada uno le pondría", explicó Solá en conferencia de prensa.

 

 

La segunda señal que buscó emitir el PJ fue que, con la incorporación de Moyano y Daer, a la que sumará también la del secretario general de la CTA, Hugo Yasky, una porción mayoritaria del movimiento obrero quedó contenida en ese espacio. La coincidencia de Daer y Moyano en la misma mesa, luego del quiebre del camionero con la CGT, fue motivo de celebración de la dirigencia. "Se abrazaron Héctor y Hugo, está todo bien. Lo más importante es que estemos todos juntos", relató uno de los participantes. El pacto de no agresión fue rápidamente comprendido por Moyano, que evitó confrontar con Daer por la discusión sobre el bono de fin de año que negocian las empresas y ahora debe evaluar la CGT. El camionero dijo sentirse "emocionado" por su vuelta al partido. 

La tercera fue el mensaje que surge de la reunión a la gran ausente, Cristina Fernández de Kirchner, que indica que "los tiempos se agotan" y la ex presidenta deberá definir si será candidata en 2019 "antes de lo previsto", considerando que de su decisión dependen la unidad, las posibles incorporaciones y todas las variantes que se abren en consecuencia. "Los precandidatos van a querer saber antes si ella va a ser candidata o no", explicó uno de los asistentes. El cristinista Eduardo "Wado" de Pedro, presente en la reunión, tomó nota pero no tuvo ninguna intervención. 

La búsqueda de consensos y la reconciliación con el electorado que le dio la espalda al peronismo en 2015 también fue parte de la charla. El presidente del PJ Bonaerense, Gustavo Menéndez, y el referente del Movimiento Evita Fernando "Chino" Navarro anunciaron que organizan dos actos masivos para este mes. El primero será el 17 de noviembre, en Merlo, donde se celebrara el Día de la Militancia. El segundo será una movilización contra el G-20 que encabezarán los movimientos sociales. Sin embargo, fue Navarro quien advirtió que "esos actos son buenos para la militancia, pero ninguno sirve para convencer a la clase media". Todos coincidieron.

 

 

Por último, los dirigentes decidieron encomendarle al presidente de la Mesa de Acción Política, Rubén Marín, "que inicie gestiones políticas para armar el frente electoral que unifique a todos los sectores de la oposición para 2019".

El encuentro comenzó al mediodía y contó con la participación de Gioja, Scioli, Rossi, Moyano, Daer, Pignanelli, Solá, Marín, Menendez, Navarro, De Pedro, Leonardo Nardini, Fernando Espinoza, Cristina Álvarez Rodríguez, Ginés González García, Sergio Urribarri, el vicegobernador de Santiago del Estero, José Neder; Silvina Frana, Julián Domínguez, Antonio Caló, Omar Plaini y el senador José Mayans, quien concurrió en representación del presidente del Congreso del PJ, Gildo Insfrán. El gobernador de Formosa no pudo asistir debido al conflicto de Aerolíneas Argentinas. Según explicaron en el PJ, lo mismo ocurrió con el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, quien envió en su lugar a José María "Tati" Vernet, y con la catamarqueña Lucía Corpacci, también ausente.

Misión unidad: el PJ abre negociaciones para sumar a "la mesa de los cuatro"

El partido designará representantes para abrir el diálogo con Massa, Urtubey, Schiaretti y Pichetto. También busca acercar a Randazzo, Bertone y Bordet. Yasky, adentro. Cuenta regresiva para CFK.

El peronismo institucional detectó el comienzo de la cuenta regresiva para 2019 y decidió acelerar las negociaciones para lograr que los integrantes de "la mesa de los cuatro", que forman Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Juan Schiaretti y Miguel Ángel Pichetto, se sume a trabajar en una alternativa conjunta para las próximas elecciones presidenciales. En una reunión que marcó el regreso de Hugo Moyano, Héctor Daer y Felipe Solá a la vida partidaria, la Mesa de Acción Política y la Mesa Ejecutiva del Consejo del PJ, que preside José Luis Gioja, resolvieron este jueves trabajar para abrir canales de diálogo con los dirigentes que se resisten a la unidad.

La decisión no formó parte del anuncio formal que hizo una vez terminada la reunión el presidente del partido, Gioja, quien se limitó a darles la bienvenida formal a Daer, Moyano, Solá y al secretario general de SMATA, Ricardo Pignanelli, pero sí ocupó buena parte de la charla que mantuvieron los dirigentes en el mítico quincho de la sede nacional del partido, ubicada en la calle Matheu.

 

 

El presidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria (FPV), Agustín Rossi, alentado por Solá, sentado a su lado, planteó la propuesta. "Tenemos que sumar a los cuatro de la mesa; tenemos que estar todos juntos", abrió el santafesino. A la lista de Schiaretti, Massa, Urtubey y Pichetto se agregó, enseguida, el nombre de Florencio Randazzo.

"Mandaremos pequeñas comisiones de dos o tres. Irán los que sean más amigos, pero tenemos que estar todos juntos", dijo después Gioja ante Letra P. Durante el encuentro, el sanjuanino también señaló la necesidad de abrir canales de diálogo con otros dos gobernadores que no forman parte de "la mesa de los cuatros" pero se mantienen afuera de las reuniones partidarias, el entrerriano Gustavo Bordet y la fueguina Rosana Bertone. "Después, si no vienen, cada uno que se haga cargo de su propio destino", agregó un dirigente de la plana mayor del partido.

 

Gioja habla en la conferencia de prensa posterior al encuentro peronista.

 

Lejos de las viejas "reuniones que nadie sabía para qué servían", el encuentro en el segundo piso del edificio de Matheu dejó señales para los dirigentes que participaron y también para los que quedaron afuera. La primera fue la creación de una regla no escrita que implica un "pacto de no agresión" al menos entre quienes elijan formar parte del espacio, aún cuando tengan ambiciones personales coincidentes, como los ya lanzados como candidatos presidenciales Rossi y Solá, a los que se sumó en las últimas horas Daniel Scioli, vicepresidente del partido, que también participó de la reunión aunque no emitió ninguna opinión.

"Lo importante es que dejemos al margen todo lo que no es central. Lo central es el modelo de desarrollo que nos une; lo secundario es el estilo que cada uno le pondría", explicó Solá en conferencia de prensa.

 

 

La segunda señal que buscó emitir el PJ fue que, con la incorporación de Moyano y Daer, a la que sumará también la del secretario general de la CTA, Hugo Yasky, una porción mayoritaria del movimiento obrero quedó contenida en ese espacio. La coincidencia de Daer y Moyano en la misma mesa, luego del quiebre del camionero con la CGT, fue motivo de celebración de la dirigencia. "Se abrazaron Héctor y Hugo, está todo bien. Lo más importante es que estemos todos juntos", relató uno de los participantes. El pacto de no agresión fue rápidamente comprendido por Moyano, que evitó confrontar con Daer por la discusión sobre el bono de fin de año que negocian las empresas y ahora debe evaluar la CGT. El camionero dijo sentirse "emocionado" por su vuelta al partido. 

La tercera fue el mensaje que surge de la reunión a la gran ausente, Cristina Fernández de Kirchner, que indica que "los tiempos se agotan" y la ex presidenta deberá definir si será candidata en 2019 "antes de lo previsto", considerando que de su decisión dependen la unidad, las posibles incorporaciones y todas las variantes que se abren en consecuencia. "Los precandidatos van a querer saber antes si ella va a ser candidata o no", explicó uno de los asistentes. El cristinista Eduardo "Wado" de Pedro, presente en la reunión, tomó nota pero no tuvo ninguna intervención. 

La búsqueda de consensos y la reconciliación con el electorado que le dio la espalda al peronismo en 2015 también fue parte de la charla. El presidente del PJ Bonaerense, Gustavo Menéndez, y el referente del Movimiento Evita Fernando "Chino" Navarro anunciaron que organizan dos actos masivos para este mes. El primero será el 17 de noviembre, en Merlo, donde se celebrara el Día de la Militancia. El segundo será una movilización contra el G-20 que encabezarán los movimientos sociales. Sin embargo, fue Navarro quien advirtió que "esos actos son buenos para la militancia, pero ninguno sirve para convencer a la clase media". Todos coincidieron.

 

 

Por último, los dirigentes decidieron encomendarle al presidente de la Mesa de Acción Política, Rubén Marín, "que inicie gestiones políticas para armar el frente electoral que unifique a todos los sectores de la oposición para 2019".

El encuentro comenzó al mediodía y contó con la participación de Gioja, Scioli, Rossi, Moyano, Daer, Pignanelli, Solá, Marín, Menendez, Navarro, De Pedro, Leonardo Nardini, Fernando Espinoza, Cristina Álvarez Rodríguez, Ginés González García, Sergio Urribarri, el vicegobernador de Santiago del Estero, José Neder; Silvina Frana, Julián Domínguez, Antonio Caló, Omar Plaini y el senador José Mayans, quien concurrió en representación del presidente del Congreso del PJ, Gildo Insfrán. El gobernador de Formosa no pudo asistir debido al conflicto de Aerolíneas Argentinas. Según explicaron en el PJ, lo mismo ocurrió con el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, quien envió en su lugar a José María "Tati" Vernet, y con la catamarqueña Lucía Corpacci, también ausente.