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Carrió tensa la cuerda y Macri esquiva la riña para bajar la tensión

“Lilita no va a parar hasta que Garavano se vaya”, advierten en la Coalición Cívica y ratifican el pedido de juicio político. Macri eligió no contestarle y respalda al ministro.
Por 11/10/2018 11:58

Todavía no se sentaron a charlar, a pesar de que hubo intercambios de mensajes entre intermediarios y de que los protagonistas les hicieron saber a sus respectivas tropas que el tema había quedado atrás. Pero la riña sigue, aunque uno decida alimentarla más que otro. Elisa Carrió volvió a encender la mecha este jueves y apuntó contra el ministro de Justicia, Germán Garavano, al poner el alejamiento de este como condición para “amigarse” con Mauricio Macri. El Presidente, cauto, eligió no responder a lo que en el PRO definen como una “provocación”.

 

Macri en el lanzamiento del programa Argentina Exporta (FOTO: NA)

En el seno de la Casa Rosada describen la relación entre Macri y Carrió como las subidas y bajantes de un río: “Discuten y luego se arreglan. Se plancha el enojo. Pasa el tiempo y vuelve a subir la ola de tensión. Y Mauricio trata de esquivarla, una y otra vez”. Sin embargo, en la Coalición Cívica hablan de un reclamo explícito que deberá ser atendido.

 

 

Pese a los pedidos públicos de Carrió, el Presidente no cede y sostiene a Garavano, que puso su renuncia a disposición la semana pasada, como informó Letra P. La diputada aprovechó el lanzamiento en el CCK del programa de incentivo a pymes Argentina Exporta para insistir con la salida del ministro, que quedó en el ojo de la tormenta cuando deslizó que no veía con buenos ojos que un ex presidente vaya a prisión. La líder de la Coalición Cívica lo leyó como un pacto de impunidad, empujado por sectores del Gobierno, para que Cristina Fernández de Kirchner siga en libertad y continúe su marcha hacia las elecciones de 2019, aunque no existe confirmación algunas acerca de sus intenciones electorales.

En rigor, la diputada ya tenía entre ceja y ceja a Garavano desde febrero, luego de la decisión de la querella dependiente del Ministerio de Justicia de pedir las absoluciones de los ex fiscales del caso por el encubrimiento del atentado a la AMIA Eamon Müllen y José Barbaccia y del ex jefe de la Metropolitana JorgeEl FinoPalacios. Producto de esa decisión oficial, la abogada Mariana Stilman, del entorno de Carrió, renunció a la Unidad AMIA. Ya en el último verano le había avisado al Presidente que tenía redactado el pedido de juicio político.

Lilita llegó al CCK acompañada de dirigentes de su riñón: estuvieron los legisladores porteños Maximiliano Ferraro, Hernán Reyes, Claudio Cingolani, el diputado nacional Juan Manuel López y la diputada provincial Maricel Etchecoin Moro.También, presenciaron el evento los diputados nacionales por el PRO Pablo Torello y Ezequiel Fernández Langan. Los ministros Dante Sica (Producción) y Jorge Faurie (Relaciones Exteriores) hablaron en nombre del gabinete y luego brindaron una conferencia de prensa.

Al salir del evento, habló con radio La Red y aclaró que nunca le pidió la renuncia del ministro a Macri. “Le pido la destitución por juicio político”, explicó. En el Gobierno molestó el momento y el lugar en que la chaqueña relanzó su embestida contra Garavano. El Presidente escuchó todo el discurso desde un salón contiguo, a metros de la tarima de la sala sinfónica desde la que habló la diputada y donde luego él mismo tomaría el micrófono. En privado, Carrió repite su ultimátum a Balcarce 50: “Con la Justicia no se jode”.

 

 

Macri eligió no devolver y prefirió insistir con que su Gobierno pelea contra la impunidad y que la gestión de “transparencia” posibilitó que en los contratos del Estado “no haya más bolsos, no más cosas raras”. “Lo decimos una vez más: esa Argentina se está yendo”, agregó para disipar los cuestionamientos de su aliada ante una presunta merma de la coalición gobernante en la lucha contra la impunidad. En la primera fila del evento lo escuchaba atentamente el jefe del interbloque de Cambiemos en Diputados, Mario Negri, principal afiliado a la línea oficialista que cree que ante cada conflicto es mejor acercar posiciones que rivalizar. El cordobés siempre busca poner paños fríos y lo hizo en el pasado reciente, cuando Carrió enfureció contra la Unión Cívica Radical y apuntó contra Alfredo Cornejo. En ese momento, el líder del PRO agradeció sus gestiones de mediador ¿Seguirá siendo el radical preferido del Presidente?

“Estoy bien con Macri, salvo obviamente la diferencia en materia de impunidad que creo que se va a ir resolviendo”, sostuvo la diputada nacional en diálogo con el periodista Eduardo Feinmman. En la Coalición Cívica ponen blanco sobre negro esa afirmación: "Lilita no va a parar hasta que Garavano se vaya". En la Casa Rosada pretenden evitar ese desenlace y lanzaron otra vez el operativo contención, que incluiría nuevas explicaciones del jefe de asesores del Presidente, José Torello, que ya actuó en ese sentido durante el fin de semana.

El Presidente y su círculo íntimo creían cerrada la disputa con la Coalición Cívica, pero este jueves quedaron absortos con las nuevas declaraciones. El oficialismo podría pensar en una última contribución como mediador del ex vicejefe de Gabinete Mario Quintana, a quien Carrió "extraña".

 

 

Parte de la riña entre ambos también se explica por los recientes cambios en el organismo recaudador. El fin de semana Macri siguió enviando emisarios y logró disminuir el enojo. No obstante, los mensajes cruzados duraron poco. Carrió volvió a explotar cuando se enteró de que el Presidente corrió de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a funcionarios con los que hablaba con frecuencia, pero que en el oficialismo creían, como contó Letra P, que compartían la información con otras terminales políticas. “Sacar a tres héroes de la AFIP por mi apoyo equivale a aliarse con (el recaudador de la era K Ricardo) Echegaray y su gente”, rugió la chaqueña con una publicación en Twitter

Carrió tensa la cuerda y Macri esquiva la riña para bajar la tensión

“Lilita no va a parar hasta que Garavano se vaya”, advierten en la Coalición Cívica y ratifican el pedido de juicio político. Macri eligió no contestarle y respalda al ministro.

Todavía no se sentaron a charlar, a pesar de que hubo intercambios de mensajes entre intermediarios y de que los protagonistas les hicieron saber a sus respectivas tropas que el tema había quedado atrás. Pero la riña sigue, aunque uno decida alimentarla más que otro. Elisa Carrió volvió a encender la mecha este jueves y apuntó contra el ministro de Justicia, Germán Garavano, al poner el alejamiento de este como condición para “amigarse” con Mauricio Macri. El Presidente, cauto, eligió no responder a lo que en el PRO definen como una “provocación”.

 

Macri en el lanzamiento del programa Argentina Exporta (FOTO: NA)

En el seno de la Casa Rosada describen la relación entre Macri y Carrió como las subidas y bajantes de un río: “Discuten y luego se arreglan. Se plancha el enojo. Pasa el tiempo y vuelve a subir la ola de tensión. Y Mauricio trata de esquivarla, una y otra vez”. Sin embargo, en la Coalición Cívica hablan de un reclamo explícito que deberá ser atendido.

 

 

Pese a los pedidos públicos de Carrió, el Presidente no cede y sostiene a Garavano, que puso su renuncia a disposición la semana pasada, como informó Letra P. La diputada aprovechó el lanzamiento en el CCK del programa de incentivo a pymes Argentina Exporta para insistir con la salida del ministro, que quedó en el ojo de la tormenta cuando deslizó que no veía con buenos ojos que un ex presidente vaya a prisión. La líder de la Coalición Cívica lo leyó como un pacto de impunidad, empujado por sectores del Gobierno, para que Cristina Fernández de Kirchner siga en libertad y continúe su marcha hacia las elecciones de 2019, aunque no existe confirmación algunas acerca de sus intenciones electorales.

En rigor, la diputada ya tenía entre ceja y ceja a Garavano desde febrero, luego de la decisión de la querella dependiente del Ministerio de Justicia de pedir las absoluciones de los ex fiscales del caso por el encubrimiento del atentado a la AMIA Eamon Müllen y José Barbaccia y del ex jefe de la Metropolitana JorgeEl FinoPalacios. Producto de esa decisión oficial, la abogada Mariana Stilman, del entorno de Carrió, renunció a la Unidad AMIA. Ya en el último verano le había avisado al Presidente que tenía redactado el pedido de juicio político.

Lilita llegó al CCK acompañada de dirigentes de su riñón: estuvieron los legisladores porteños Maximiliano Ferraro, Hernán Reyes, Claudio Cingolani, el diputado nacional Juan Manuel López y la diputada provincial Maricel Etchecoin Moro.También, presenciaron el evento los diputados nacionales por el PRO Pablo Torello y Ezequiel Fernández Langan. Los ministros Dante Sica (Producción) y Jorge Faurie (Relaciones Exteriores) hablaron en nombre del gabinete y luego brindaron una conferencia de prensa.

Al salir del evento, habló con radio La Red y aclaró que nunca le pidió la renuncia del ministro a Macri. “Le pido la destitución por juicio político”, explicó. En el Gobierno molestó el momento y el lugar en que la chaqueña relanzó su embestida contra Garavano. El Presidente escuchó todo el discurso desde un salón contiguo, a metros de la tarima de la sala sinfónica desde la que habló la diputada y donde luego él mismo tomaría el micrófono. En privado, Carrió repite su ultimátum a Balcarce 50: “Con la Justicia no se jode”.

 

 

Macri eligió no devolver y prefirió insistir con que su Gobierno pelea contra la impunidad y que la gestión de “transparencia” posibilitó que en los contratos del Estado “no haya más bolsos, no más cosas raras”. “Lo decimos una vez más: esa Argentina se está yendo”, agregó para disipar los cuestionamientos de su aliada ante una presunta merma de la coalición gobernante en la lucha contra la impunidad. En la primera fila del evento lo escuchaba atentamente el jefe del interbloque de Cambiemos en Diputados, Mario Negri, principal afiliado a la línea oficialista que cree que ante cada conflicto es mejor acercar posiciones que rivalizar. El cordobés siempre busca poner paños fríos y lo hizo en el pasado reciente, cuando Carrió enfureció contra la Unión Cívica Radical y apuntó contra Alfredo Cornejo. En ese momento, el líder del PRO agradeció sus gestiones de mediador ¿Seguirá siendo el radical preferido del Presidente?

“Estoy bien con Macri, salvo obviamente la diferencia en materia de impunidad que creo que se va a ir resolviendo”, sostuvo la diputada nacional en diálogo con el periodista Eduardo Feinmman. En la Coalición Cívica ponen blanco sobre negro esa afirmación: "Lilita no va a parar hasta que Garavano se vaya". En la Casa Rosada pretenden evitar ese desenlace y lanzaron otra vez el operativo contención, que incluiría nuevas explicaciones del jefe de asesores del Presidente, José Torello, que ya actuó en ese sentido durante el fin de semana.

El Presidente y su círculo íntimo creían cerrada la disputa con la Coalición Cívica, pero este jueves quedaron absortos con las nuevas declaraciones. El oficialismo podría pensar en una última contribución como mediador del ex vicejefe de Gabinete Mario Quintana, a quien Carrió "extraña".

 

 

Parte de la riña entre ambos también se explica por los recientes cambios en el organismo recaudador. El fin de semana Macri siguió enviando emisarios y logró disminuir el enojo. No obstante, los mensajes cruzados duraron poco. Carrió volvió a explotar cuando se enteró de que el Presidente corrió de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a funcionarios con los que hablaba con frecuencia, pero que en el oficialismo creían, como contó Letra P, que compartían la información con otras terminales políticas. “Sacar a tres héroes de la AFIP por mi apoyo equivale a aliarse con (el recaudador de la era K Ricardo) Echegaray y su gente”, rugió la chaqueña con una publicación en Twitter