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Quintana le anunció a Carrió que vende sus acciones en Farmacity

En pleno conflicto entre la cadena y los laboratorios y los farmacéuticos bonaereneses, el vicejefe de Gabinete le adelantó el dato a la líder de la Coalición Cívica y a compañeros de gabinete.

El vicejefe de Gabinete y coordinador del “gabinete social” del Gobierno, Mario Quintana, quiere borrar su participación de la cadena Farmacity. Así lo confirmó días atrás a compañeros del elenco nacional y a la electa diputada nacional por la Ciudad Elisa Carrió, con quien trabó una estrecha relación desde que Cambiemos ingresó a la Casa Rosada.

El secretario de Coordinación Interministerial se lo blanqueó a la chaqueña en el marco de una reunión para dialogar sobre temas de gestión, encuentros que se volvieron rutinarios dada la buena predisposición de ambos. Actualmente, Quintana posee un porcentaje mínimo de las acciones de la cadena minorista de venta de medicamentos (cerca del 3%), que también ofrece bebidas y alimentos, entre otros artículos.

En 2015 renunció a la presidencia de Farmacity para incorporarse al gabinete del presidente Mauricio Macri, pero mantuvo sus acciones en esa como en otras empresas. Ahora, según pudo saber Letra P, tiene en mente comenzar a desprenderse de algunos emprendimientos comerciales. Empezará por la cadena que en este momento libra una sorda batalla con los laboratorios bonaerenses y el Colegio de Farmacéuticos.

 

 

A principios de octubre, por medio de una solicitada, Farmacity le pidió públicamente a María Eugenia Vidal que la habilite para operar en la provincia de Buenos Aires, mientras los farmacéuticos bonaerenses ponían el grito en el cielo.

La empresa que fundó el vicejefe de Gabinete (según Macri, sus “ojos y oídos”) no puede trabajar en territorio bonaerense por una ley que prohíbe las sociedades anónimas de ese rubro. El reclamo llegó hasta la Corte Suprema y Quintana le confesó a Carrió que tiene “poco interés” en el futuro de esa negociación y puja judicial. En un diálogo fluido y sin que Carrió planteara alguna incongruencia por su rol gubernamental, salió el tema y el funcionario nacional se desligó de esa operatoria y admitió que venderá su paquete accionario.

“No fue ni un interrogatorio de ella a él, ni una explicación de él a ella. Se lo comentó porque salió el tema en la conversación y porque tienen buena relación desde hace meses”, destacó un funcionario con despacho en Balcarce 50.

 

 

Corría el primer semestre de gobierno de Macri y el creador del Grupo Pegasus empezaba a conocer a la líder de la Coalición Cívica, con reiterados viajes a su casa de Exaltación de la Cruz. Los encuentros se incrementaron a pedido del Presidente, quien le pidió a Quintana que se acerque a la chaqueña con un objetivo claro: contener sus enojos y declaraciones furtivas ante medidas polémicas ordenadas en Balcarce 50. Desde la designación por decreto de dos jueces para la Corte Suprema de Justicia hasta el incremento en servicios públicos.

Con el tiempo, entablaron un diálogo fluido y Quintana se convirtió en el interlocutor principal de la Casa Rosada con Carrió, que respeta pero no tiene la misma llegada con el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Al margen de hablarlo directamente con Macri, la chaqueña deposita en el vicejefe los cuestionamientos a proyectos oficiales y el funcionario nacional le explica el qué, el cómo y el por qué de cada decisión gubernamental que podría alterarla o no.

 

 

Esa relación que lograron es sólo comparable con la que la chaqueña forjó con José Torello, presente en el café íntimo que compartieron el Presidente y la diputada en la quinta Los Abrojos antes del cierre de los comicios del 22 de octubre. Al jefe de asesores del Presidente hasta se anima a llamarlo “amigo”. La líder de la Coalición Cívica también pondera su desempeño en el gabinete social, dentro del cual Quintana emerge como coordinador y como el hombre elegido por la Casa Rosada para seguir paso a paso las medidas de los ministros Carolina Stanley (Desarrollo Social), Jorge Triaca (Trabajo) y Alejandro Finnocchiario (Educación). Además, Carrió destaca su función de stopper entre los pedidos de los sindicatos y lo que el Gobierno está dispuesto a negociar, a pesar de que a muchos gremialistas de antaño quisiera verlos tras las rejas. El vicejefe comparte ese trabajo con Triaca y Rogelio Frigerio (Interior), los ministros con más vínculos con la cúpula de la CGT y los secretarios generales de los sindicatos.

Días atrás, Carrió y Quintana se encontraron para hablar sobre temas varios, como parte de una rutina que implementaron con el tiempo. Dialogaron sobre elecciones y la familia y surgió la polémica por el ingreso de la cadena Farmacity a la provincia de Buenos Aires, donde gobierna Vidal.

La gobernadora conoce a Quintana desde hace años, al igual que a Horacio Rodríguez Larreta. El funcionario nacional y el jefe de Gobierno porteño compartieron los pasillos de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y escribieron juntos el libro Domando al Elefante Blanco, un ensayo sobre cómo combatir la ineficiencia del Estado y su burocracia que terminaron cuando ya formaban parte del Grupo Sophia, el think tank que diseñó Larreta y sirvió como puente para hombres y mujeres que luego hicieron carrera política en el PRO y actualmente trabajan en la Nación, la provincia y la Ciudad de Buenos Aires. Los tres, que hace años juegan en triángulo, tienen una excelente relación con Carrió.

Quintana le anunció a Carrió que vende sus acciones en Farmacity

En pleno conflicto entre la cadena y los laboratorios y los farmacéuticos bonaereneses, el vicejefe de Gabinete le adelantó el dato a la líder de la Coalición Cívica y a compañeros de gabinete.

El vicejefe de Gabinete y coordinador del “gabinete social” del Gobierno, Mario Quintana, quiere borrar su participación de la cadena Farmacity. Así lo confirmó días atrás a compañeros del elenco nacional y a la electa diputada nacional por la Ciudad Elisa Carrió, con quien trabó una estrecha relación desde que Cambiemos ingresó a la Casa Rosada.

El secretario de Coordinación Interministerial se lo blanqueó a la chaqueña en el marco de una reunión para dialogar sobre temas de gestión, encuentros que se volvieron rutinarios dada la buena predisposición de ambos. Actualmente, Quintana posee un porcentaje mínimo de las acciones de la cadena minorista de venta de medicamentos (cerca del 3%), que también ofrece bebidas y alimentos, entre otros artículos.

En 2015 renunció a la presidencia de Farmacity para incorporarse al gabinete del presidente Mauricio Macri, pero mantuvo sus acciones en esa como en otras empresas. Ahora, según pudo saber Letra P, tiene en mente comenzar a desprenderse de algunos emprendimientos comerciales. Empezará por la cadena que en este momento libra una sorda batalla con los laboratorios bonaerenses y el Colegio de Farmacéuticos.

 

 

A principios de octubre, por medio de una solicitada, Farmacity le pidió públicamente a María Eugenia Vidal que la habilite para operar en la provincia de Buenos Aires, mientras los farmacéuticos bonaerenses ponían el grito en el cielo.

La empresa que fundó el vicejefe de Gabinete (según Macri, sus “ojos y oídos”) no puede trabajar en territorio bonaerense por una ley que prohíbe las sociedades anónimas de ese rubro. El reclamo llegó hasta la Corte Suprema y Quintana le confesó a Carrió que tiene “poco interés” en el futuro de esa negociación y puja judicial. En un diálogo fluido y sin que Carrió planteara alguna incongruencia por su rol gubernamental, salió el tema y el funcionario nacional se desligó de esa operatoria y admitió que venderá su paquete accionario.

“No fue ni un interrogatorio de ella a él, ni una explicación de él a ella. Se lo comentó porque salió el tema en la conversación y porque tienen buena relación desde hace meses”, destacó un funcionario con despacho en Balcarce 50.

 

 

Corría el primer semestre de gobierno de Macri y el creador del Grupo Pegasus empezaba a conocer a la líder de la Coalición Cívica, con reiterados viajes a su casa de Exaltación de la Cruz. Los encuentros se incrementaron a pedido del Presidente, quien le pidió a Quintana que se acerque a la chaqueña con un objetivo claro: contener sus enojos y declaraciones furtivas ante medidas polémicas ordenadas en Balcarce 50. Desde la designación por decreto de dos jueces para la Corte Suprema de Justicia hasta el incremento en servicios públicos.

Con el tiempo, entablaron un diálogo fluido y Quintana se convirtió en el interlocutor principal de la Casa Rosada con Carrió, que respeta pero no tiene la misma llegada con el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Al margen de hablarlo directamente con Macri, la chaqueña deposita en el vicejefe los cuestionamientos a proyectos oficiales y el funcionario nacional le explica el qué, el cómo y el por qué de cada decisión gubernamental que podría alterarla o no.

 

 

Esa relación que lograron es sólo comparable con la que la chaqueña forjó con José Torello, presente en el café íntimo que compartieron el Presidente y la diputada en la quinta Los Abrojos antes del cierre de los comicios del 22 de octubre. Al jefe de asesores del Presidente hasta se anima a llamarlo “amigo”. La líder de la Coalición Cívica también pondera su desempeño en el gabinete social, dentro del cual Quintana emerge como coordinador y como el hombre elegido por la Casa Rosada para seguir paso a paso las medidas de los ministros Carolina Stanley (Desarrollo Social), Jorge Triaca (Trabajo) y Alejandro Finnocchiario (Educación). Además, Carrió destaca su función de stopper entre los pedidos de los sindicatos y lo que el Gobierno está dispuesto a negociar, a pesar de que a muchos gremialistas de antaño quisiera verlos tras las rejas. El vicejefe comparte ese trabajo con Triaca y Rogelio Frigerio (Interior), los ministros con más vínculos con la cúpula de la CGT y los secretarios generales de los sindicatos.

Días atrás, Carrió y Quintana se encontraron para hablar sobre temas varios, como parte de una rutina que implementaron con el tiempo. Dialogaron sobre elecciones y la familia y surgió la polémica por el ingreso de la cadena Farmacity a la provincia de Buenos Aires, donde gobierna Vidal.

La gobernadora conoce a Quintana desde hace años, al igual que a Horacio Rodríguez Larreta. El funcionario nacional y el jefe de Gobierno porteño compartieron los pasillos de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y escribieron juntos el libro Domando al Elefante Blanco, un ensayo sobre cómo combatir la ineficiencia del Estado y su burocracia que terminaron cuando ya formaban parte del Grupo Sophia, el think tank que diseñó Larreta y sirvió como puente para hombres y mujeres que luego hicieron carrera política en el PRO y actualmente trabajan en la Nación, la provincia y la Ciudad de Buenos Aires. Los tres, que hace años juegan en triángulo, tienen una excelente relación con Carrió.