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Politización y secretos en La Casa, detrás de los "Intocables" de Carrió

Un lugarteniente marplatense de los desplazados de la AFIP denunció cooptación política del PRO y abonó la teoría de Lilita. Calcaterra, negocios oscuros y renuncias en cadena.
Por 09/10/2018 17:22

No todo es lo que parece en la historia del desplazamiento de funcionarios de la AFIP a manos del actual administrador federal, Leandro Cuccioli. La mecha la encendió, sin matices, la diputada Elisa Carrió. “Sacar a tres héroes de la AFIP por mi apoyo equivale a aliarse con (el recaudador de la era K Ricardo) Echegaray y su gente”, escribió hace unos días en su cuenta de Twitter. La tríada que defendió públicamente la dirigente la integran altos ex dirigentes del fisco como Horacio Castagnola, Carlos Bo y Jaime Mecikovsky. El lunes anterior al mensaje en las redes, Lilita compartió mesa con Cuccioli en una reunión que confirmaron desde el entorno de la diputada. Allí le pidió que los protegiera.

 

Macri, con Abad y su sucesor, Cuccioli. Dos de los hombres que compartieron a los funcionarios desplazados. 

 

“Ella cree que eran clave para las investigaciones de corrupción”, contó a Letra P uno de los laderos de Carrió. Sin embargo, días después, los tres “intocables” terminaron fuera de la toma decisiones. Aunque en la AFIP niegan vinculación o presión, Cuccioli se reunió con Mauricio Macri luego de hacerlo con Carrió. Un tiempo después de las desvinculaciones, el recaudador habló por teléfono con la líder de la Coalición Cívica para explicarle los detalles. 

El hecho dividió aguas. Como Castagnola y Mecikovsky mantenían un fluido vínculo informativo con Carrió desde los años del kirchnerismo, Lilita les contó a los propios que los habían corrido del fisco para no llegar hasta IECSA, firma que supo comandar el primo del Presidente, Ángelo Calcaterra. De hecho, Castagnola -a quien venían relegando de las reuniones y de las fotos institucionales- estaba al frente de la pesquisa del soterramiento del tren Sarmiento, que involucra a IECSA, al igual que la mega causa de los cuadernos de la corrupción K. La AFIP, en tanto, precisó que “estas modificaciones no obedecen a ningún condicionamiento político, no frenan ninguna investigación en marcha ni tampoco la activan”.

 

 

En el entorno de Macri, según supo Letra P, la cosa había quedado como un capricho más de Carrió en defensa de quienes presuntamente sustentaban sus denuncias. En el poder se conocen al dedillo las presuntas filtraciones de información históricas de un organismo que debería hacer gala del secreto fiscal. No son pocos los que consideran que las carpetas contra el ex titular de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti partieron de esa usina. Para Cambiemos, más allá de cualquier disgusto con el magistrado, eso quedó como una anécdota.

Pero el asunto se puso delicado y serio para el oficialismo en 2016, cuando el periodista Horacio Verbitsky publicó datos del blanqueo de capitales que involucraron a la familia Macri. Fue el primer hito que le permitió al Gobierno entender que los “héroes” de Carrió tenían juego propio con más de un interlocutor.

 

Carrió desconfía del Presidente, aclaró. Mencionó a Angelici, la AFIP y a la Justicia. 

 

En el organismo era un secreto a voces el supuesto negocio de las filtraciones y el paquete de denuncias que acumulaban los cuadros que respondían a Carrió. Tanto, que en declaraciones al diario La Nación fue el propio Julio Estévez, de la Unión del Personal Superior de la AFIP, quien bancó la decisión de Cuccioli por considerar que Mecikovsky tiene "más de 20 denuncias penales". Una de ellas, del ex director de Aduanas Carlos Sánchez por "falso testimonio, incumplimiento de los deberes de funcionario público, calumnias, injurias, defraudación por ocultación de expediente y defraudación por fraude en la construcción".

Se recuerda, además, que Mecikovsky habría filtrado a la prensa un dossier de 500 páginas con información sobre Echegaray, donde relataba cómo el ex sabueso había favorecido a empresas del empresario Cristóbal López. De todos modos, en abril último, Mecikovsky fue absuelto en una causa en la que, precisamente, se lo investigaba por haber filtrado datos a Carrió. 

 

Echegaray, el administrador que también corrió a los héroes de Carrió, por investigar a Lázaro Báez. 

 

En este contexto, cuando las aguas empezaban a aquietarse tras de la publicación de Carrió en Twitter, otra renuncia en la AFIP reavivó el fuego. El jefe de la regional Mar del Plata, Manuel Javier Rodríguez, dio un paso al costado y lo comunicó en una dura carta pública. El funcionario, amigo de Mecikovsky, dio a entender que hay movidas políticas detrás de la salida de funcionarios del fisco nacional y lo equiparó a corrimientos que hubo en 2008, aquella vez para proteger a empresarios vinculados al kirchnerismo.

“El actual gobierno ha fundado su plataforma electoral en un cambio que, a la luz de los actuales acontecimientos, pareciera distar mucho de la realidad al menos por el momento que se vive en el marco de las actuales decisiones instrumentadas por el señor administrador federal”, acusó Rodríguez. Y agregó un dato que no es menor: la existencia de desplazamientos en la filial Rosario.

Según información a la que accedió este medio, las regionales estaban bajo el ala de Mecikovsky y la sangría “en solidaridad” con los héroes caídos continuará en otros lugares del país. En el entorno de los separados admiten que sospechan de una embestida del Gobierno que irá contra todas las terminales que estuvieron presuntamente vinculadas a las filtraciones. En un artículo del diario Ámbito Financiero, el periodista Gabriel Morini contó que puertas adentro de la AFIP se describía como una “SIDE paralela” al esquema de confección de dossiers y filtraciones que se expusieron como una fractura en el gobierno de Alberto Abad. “Acá hay un juego en el que no hay buenos”, relató a Letra P una fuente que recorre los pasillos del edificio que el fisco tiene justo frente a Plaza de Mayo.

Los que leen con lupa no le quitan razón a los cambios que orquestó Cuccioli y admiten que “había negocios que había que cortar”. A la vez, aclaran que la denuncia de cooptación política del organismo no es menos real. Llama la atención que la vinculación que Carrió hace con el freno para llegar hasta Calcaterra e IECSA juegue casi en tándem con los intentos iniciales del juez Claudio Bonadio por correr a los Macri de una vinculación directa con el escándalo de los cuadernos. “Todo puede ser; por algo Elisa dijo lo que dijo, para los que creían que veían fantasmas”, concluyó ante este medio una de las dirigentes que comparte con Carrió la contienda contra la corrupción.

Dentro de su aura, Lilita también tiene grieta: entre los que le piden ir a fondo y los que le recomiendan bajar el tono en pos del proyecto de Cambiemos. 

Politización y secretos en La Casa, detrás de los "Intocables" de Carrió

Un lugarteniente marplatense de los desplazados de la AFIP denunció cooptación política del PRO y abonó la teoría de Lilita. Calcaterra, negocios oscuros y renuncias en cadena.

No todo es lo que parece en la historia del desplazamiento de funcionarios de la AFIP a manos del actual administrador federal, Leandro Cuccioli. La mecha la encendió, sin matices, la diputada Elisa Carrió. “Sacar a tres héroes de la AFIP por mi apoyo equivale a aliarse con (el recaudador de la era K Ricardo) Echegaray y su gente”, escribió hace unos días en su cuenta de Twitter. La tríada que defendió públicamente la dirigente la integran altos ex dirigentes del fisco como Horacio Castagnola, Carlos Bo y Jaime Mecikovsky. El lunes anterior al mensaje en las redes, Lilita compartió mesa con Cuccioli en una reunión que confirmaron desde el entorno de la diputada. Allí le pidió que los protegiera.

 

Macri, con Abad y su sucesor, Cuccioli. Dos de los hombres que compartieron a los funcionarios desplazados. 

 

“Ella cree que eran clave para las investigaciones de corrupción”, contó a Letra P uno de los laderos de Carrió. Sin embargo, días después, los tres “intocables” terminaron fuera de la toma decisiones. Aunque en la AFIP niegan vinculación o presión, Cuccioli se reunió con Mauricio Macri luego de hacerlo con Carrió. Un tiempo después de las desvinculaciones, el recaudador habló por teléfono con la líder de la Coalición Cívica para explicarle los detalles. 

El hecho dividió aguas. Como Castagnola y Mecikovsky mantenían un fluido vínculo informativo con Carrió desde los años del kirchnerismo, Lilita les contó a los propios que los habían corrido del fisco para no llegar hasta IECSA, firma que supo comandar el primo del Presidente, Ángelo Calcaterra. De hecho, Castagnola -a quien venían relegando de las reuniones y de las fotos institucionales- estaba al frente de la pesquisa del soterramiento del tren Sarmiento, que involucra a IECSA, al igual que la mega causa de los cuadernos de la corrupción K. La AFIP, en tanto, precisó que “estas modificaciones no obedecen a ningún condicionamiento político, no frenan ninguna investigación en marcha ni tampoco la activan”.

 

 

En el entorno de Macri, según supo Letra P, la cosa había quedado como un capricho más de Carrió en defensa de quienes presuntamente sustentaban sus denuncias. En el poder se conocen al dedillo las presuntas filtraciones de información históricas de un organismo que debería hacer gala del secreto fiscal. No son pocos los que consideran que las carpetas contra el ex titular de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti partieron de esa usina. Para Cambiemos, más allá de cualquier disgusto con el magistrado, eso quedó como una anécdota.

Pero el asunto se puso delicado y serio para el oficialismo en 2016, cuando el periodista Horacio Verbitsky publicó datos del blanqueo de capitales que involucraron a la familia Macri. Fue el primer hito que le permitió al Gobierno entender que los “héroes” de Carrió tenían juego propio con más de un interlocutor.

 

Carrió desconfía del Presidente, aclaró. Mencionó a Angelici, la AFIP y a la Justicia. 

 

En el organismo era un secreto a voces el supuesto negocio de las filtraciones y el paquete de denuncias que acumulaban los cuadros que respondían a Carrió. Tanto, que en declaraciones al diario La Nación fue el propio Julio Estévez, de la Unión del Personal Superior de la AFIP, quien bancó la decisión de Cuccioli por considerar que Mecikovsky tiene "más de 20 denuncias penales". Una de ellas, del ex director de Aduanas Carlos Sánchez por "falso testimonio, incumplimiento de los deberes de funcionario público, calumnias, injurias, defraudación por ocultación de expediente y defraudación por fraude en la construcción".

Se recuerda, además, que Mecikovsky habría filtrado a la prensa un dossier de 500 páginas con información sobre Echegaray, donde relataba cómo el ex sabueso había favorecido a empresas del empresario Cristóbal López. De todos modos, en abril último, Mecikovsky fue absuelto en una causa en la que, precisamente, se lo investigaba por haber filtrado datos a Carrió. 

 

Echegaray, el administrador que también corrió a los héroes de Carrió, por investigar a Lázaro Báez. 

 

En este contexto, cuando las aguas empezaban a aquietarse tras de la publicación de Carrió en Twitter, otra renuncia en la AFIP reavivó el fuego. El jefe de la regional Mar del Plata, Manuel Javier Rodríguez, dio un paso al costado y lo comunicó en una dura carta pública. El funcionario, amigo de Mecikovsky, dio a entender que hay movidas políticas detrás de la salida de funcionarios del fisco nacional y lo equiparó a corrimientos que hubo en 2008, aquella vez para proteger a empresarios vinculados al kirchnerismo.

“El actual gobierno ha fundado su plataforma electoral en un cambio que, a la luz de los actuales acontecimientos, pareciera distar mucho de la realidad al menos por el momento que se vive en el marco de las actuales decisiones instrumentadas por el señor administrador federal”, acusó Rodríguez. Y agregó un dato que no es menor: la existencia de desplazamientos en la filial Rosario.

Según información a la que accedió este medio, las regionales estaban bajo el ala de Mecikovsky y la sangría “en solidaridad” con los héroes caídos continuará en otros lugares del país. En el entorno de los separados admiten que sospechan de una embestida del Gobierno que irá contra todas las terminales que estuvieron presuntamente vinculadas a las filtraciones. En un artículo del diario Ámbito Financiero, el periodista Gabriel Morini contó que puertas adentro de la AFIP se describía como una “SIDE paralela” al esquema de confección de dossiers y filtraciones que se expusieron como una fractura en el gobierno de Alberto Abad. “Acá hay un juego en el que no hay buenos”, relató a Letra P una fuente que recorre los pasillos del edificio que el fisco tiene justo frente a Plaza de Mayo.

Los que leen con lupa no le quitan razón a los cambios que orquestó Cuccioli y admiten que “había negocios que había que cortar”. A la vez, aclaran que la denuncia de cooptación política del organismo no es menos real. Llama la atención que la vinculación que Carrió hace con el freno para llegar hasta Calcaterra e IECSA juegue casi en tándem con los intentos iniciales del juez Claudio Bonadio por correr a los Macri de una vinculación directa con el escándalo de los cuadernos. “Todo puede ser; por algo Elisa dijo lo que dijo, para los que creían que veían fantasmas”, concluyó ante este medio una de las dirigentes que comparte con Carrió la contienda contra la corrupción.

Dentro de su aura, Lilita también tiene grieta: entre los que le piden ir a fondo y los que le recomiendan bajar el tono en pos del proyecto de Cambiemos.