POR LA UNIVERSIDAD DOCENTE

El regalo de Papa Noel para Larreta: fuerte tensión con la Iglesia

El arzobispado porteño despotricó contra la Universidad de Formación Docente y reclama “diálogo”. El Gobierno lo sienta en la mesa de negociación para despejar cortocircuitos.

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta enfrenta una fuerte tensión con la Iglesia en las vísperas del fin de año: el Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires emitió un duro comunicado para repudiar el proyecto de creación de la Universidad de Formación Docente porteña (UniCABA y reclama diálogo, mientras los gremios alertan por despidos en los actuales centros de formación.

 

La educación es un tema central de los próximos dos años del gobierno de Rodríguez Larreta. Al nivel del combate contra la inseguridad, que ocupa el puesto número uno de ránking de preocupaciones de los porteños que reflejan las encuestas que se consumen en la Jefatura de Gobierno de Parque Patricios. En la agenda educativa, coordinada por la ministra Soledad Acuña, y bajo el marco de la presentado como “Plan de Transformación Educativa” se destacan dos iniciativas: la creación de la universidad pública para docentes y el proyecto Secundaria del Futuro, ambos revestidos de una fuerte resistencia gremial.

 

En el caso de la UniCABA, para el Arzobispado y el Consejo de Educación Cristiana Evangélico no hay medias tintas y la iniciativa oficial tiene que ser borrada de cuajo. “Es necesario el retiro del proyecto y la apertura de un espacio de diálogo genuino y multisectorial”, denunciaron mediante una carta.

 

De acuerdo a la Iglesia, la ley representa “un grave perjuicio para la educación que generará el intento de una racionalización centralista y consiguiente uniformidad de la formación docente”. Al mismo tiempo, y en línea con los sindicatos de educación porteños, los funcionarios eclesiásticos advirtieron sobre “la desintegración y desmantelamiento de Institutos Superiores de Formación Docente”.

 

 

En total, existen 29 centros de formación docente de nivel estatal en la Capital Federal. El objetivo del Gobierno es centralizarlos en la UniCABA, que aún no fue debatida en la Legislatura porteña. El proyecto ingresó a principios de diciembre y el bloque oficialista Vamos Juntos optó por discutirlo en el próximo año legislativo, que se iniciará en marzo de 2018.

 

En el gobierno de Rodríguez Larreta aseguran que la ministra Acuña ya inició una mesa de diálogo con distintos sectores involucrados con el proyecto, pero la Iglesia lo desmiente.

 

El cortocircuito es extraño. El alcalde goza de buena consideración dentro de la jefatura del episcopado y es público su vínculo con el Papa Francisco, promotor de la llegada de Mario Aurelio Poli al arzobispado. Sin embargo, el arzobispo porteño cruzó duramente el proyecto oficial.

 

Sucedió algo curioso. Según pudo saber Letra P, Acuña solicitó una audiencia con Poli hace tres semanas atrás, cuando la UniCABA no era un tema de discusión. Se reunieron el miércoles por la mañana y el diálogo, amable según fuentes gubernamentales, giró alrededor de distintos tópicos. Tras el encuentro, el gobierno porteño se encontró con la lapidaria carta que el arzobispado y el Consejo de Educación Cristiana Evangélico firmaron y giraron a los medios de comunicación. Horas después, la cartera educativa comunicó que por “indicación” del jefe de Gobierno la ministra invitaba al arzobispo a una “reunión informativa” sobre UniCABA.

 

 

 

El malestar es mutuo. El vínculo entre la administración porteña y la Iglesia Católica es estrecho, pero el tenor de la misiva impactó en las oficinas de Parque Patricios. En los despachos macristas, llamó la atención la aparición de dos rúbricas, pertenecientes a dos hombres conocidos por el PRO: el presbítero Juan Torrella y el doctor José María La Greca.

 

El primero es el rector del Consejo Superior de Educación Católica Argentina (Consudec) y el segundo es el presidente del Consejo de Educación Católica de la Arquidiócesis de Buenos Aires, habituales negociadores de la subvención estatal a los colegios privados a lo largo de los últimos gobiernos de la Ciudad. En 2017, el gobierno de Rodríguez Larreta destinó más de 5 mil millones de pesos para la Dirección General de Educación de Gestión Privada.

 

 

 

Estas reformas prioritarias para Larreta van en línea con plan de reformas promovido por el Gobierno nacional, acordadas con todos los ministros de educación provinciales en el marco del Consejo Federal de Educación. Ahí también reside el cuestionamiento de la Iglesia, que alerta por el cierre de centros de formación docente en pueblos del interior del país.

 

En la última reunión del consejo superior del episcopado, Poli fue tajante al marcar que la UniCABA merecía un “debate serio” y se debía trabajar para que “no se apresuradamente los actuales institutos” de la Ciudad.

 

En el gobierno porteño advierten que se garantizarán las actuales fuentes laborales. “No queremos un debate exprés. Vamos a escuchar a todas las voces necesarias”, afirman desde Uspallata 3160.

 

Nicolás Posse no llegó a los seis meses en el cargo.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.

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