Irán: el petróleo hizo estallar la guerra en Argentina
El subibaja del crudo ya calienta los surtidores en el país. YPF promete cordura y Javier Milei se pinta la cara. Pan para hoy, más inflación para mañana.
La guerra en Irán vuelve a poner en escena el fantasma de un cisne negro para el proyecto de Javier Milei (Imagen generada con inteligencia artificial).
La Argentina quedó este lunes por primera vez en medio de las tensiones financieras derivadas de la guerra en Irán: la escalada súbita del petróleo generó pánico en el arranque de la jornada (los futuros treparon más del 25% y sus cotizaciones se acercaron a los 120 dólares por barril) y dejó una fuerte preocupación al fnal de la jornada.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
El crudo WTI, que rige el precio de los combustibles en Estados Unidos, fue y vino con furia durante la jornada, para finalizarla con una baja de 5,8% respecto del viernes a 85,64 dólares por barril. Antes del inicio del conflicto, su valor era de 67,30 dólares.
Captura de Pantalla 2026-03-09 a las 17.27.09
Fuente: Investing.com
En tanto, la variedad de Brent –mar del Norte–, de referencia para la Argentina, cedió 3,5% y culminó la rueda a 89,45 dólares. El viernes 27 de febrero valía 73,21 dólares.
Captura de Pantalla 2026-03-09 a las 17.28.14
Fuente: Investing.com
Semejantes saltos y, sobre todo, semejante volatilidad en el tictac del petróleo señalaron el comienzo de la guerra en lo que a la economía argentina respecta, con subas expresivas de las naftas que no auguran, si la situación no se aplaca, buenas noticias para Javier Milei en materia de inflación, consumo, nivel de actividad, empleo y, claro, respaldo social.
El dólar mayorista subió 0,7% y el riesgo país recogió un barrilete que se iba y finalizó por debajo de los 600 puntos básicos, pero –alerta– las petroleras que operan en el país empezaron a tocar sus precios.
La atención estará puesta en lo que el mercado internacional depare este martes y en las ruedas subsiguientes. ¿Llega el temible cisne cubierto de negro petróleo?
Un día de locura en los mercados
Con la guerra israelo-estadounidense contra Irán en su segunda semana y más en auge que en proceso de apaciguamiento, con réplicas de Teherán que se ralentizan pero sólo para optimizar los stocks de misiles y drones, con golpes severos de represalia a instalaciones petroleras de las monarquías pronorteamericana del golfo Pérsico, con el estratégico estrecho de Ormuz cerrado de hecho y con la decisión israelí de devolver a Irán a la Edad de Piedra destruyendo una treintena de depósitos de combustibles, la tensión se hizo fuerte.
El régimen teocrático redobló también la apuesta al confirmar a Mojtaba Jameneí, el hijo del líder supremo asesinado, como nuevo jefe de Estado, garantía de línea dura y de primacía de la Guardia Revolucionaria. La Asamblea de Expertos, cuya sede fue destruida, se reunió de manera virtual e ignoró la exigencia del jefe de la Casa Blanca de tener voz y voto en esa sucesión.
Ante el sesgo de las noticias, los analistas comenzaron a tomarse más en serio el peligro de que la guerra dure más que lo tolerable y comenzaron a bosquejar futuros de estanflación para los principales países.
mercados3jpg
El pánico es destructivo y el precio de los combustibles no deja de dispararse en Estados Unidos, una mala noticia para Donald Trump.
El costo promedio de la nafta común alcanzó los 3,48 dólares por galón, 48 centavos más que la semana pasada y 58 centavos más que hace un mes, niveles máximos desde mediados de 2024.
Lo que trajo alivio y dio vuelta los mercados –hasta las acciones terminaron en verde en Wall Street– fue una serie de anuncios simultáneos:
Trump se declaró en la intimidad decidido a ponerle coto de manera urgente al aumento de las cotizaciones, incluso con socorro asegurador para los cargueros y con operaciones militares que aseguren la reapertura del estrecho por el que, en tiempos de paz, pasa el 20% del crudo del mundo.
En paralelo a lo anterior, se conoció la decisión de las grandes economías del Grupo de los 7 (G-7) de poner en marcha una estrategia conjunta de venta de reservas estratégicas de crudo para oxigenar la oferta, aunque sea provisoriamente.
Por último, pesaron las muestras de impaciencia de Trump, quien, preocupado por el sesgo que van tomando los acontecimientos, sugirió que la violencia debería cesar pronto.
Ver para creer.
Los apuros de Donald Trump...
Letra P señaló desde el primer que no quedaba claro por qué Trump gatilló el conflicto, qué pretende ganar con él y qué tipo de salida imagina.
También, que hay criterios diferentes entre el estadounidense y Benjamín Netanyahu respecto de los objetivos que persiguen y de los plazos que delinean, lo que quedó en evidencia este lunes cuando se supo, de acuerdo a un informe de Axios, que el norteamericano se molestó por la decisión inconsulta de los generales israelíes de volar grandes depósitos de combustible en Irán. Según su visión, golpear tan dura y directamente la infraestructura petrolera iraní es una invitación a respuestas de la misma índole contra la ribera árabe del Golfo.
Este portal sugitió, también, que para Trump la guerra debe ser corta, de modo de no comprometer su situación política más de lo que ya está. Que lo consiga es otra cuestión, porque estas cosas se sabe cómo empiezan, pero nunca cómo terminan.
donald trump 5
Donald Trump.
Para Trump, el combo de aumento del crudo y los combustibles, presiones inflacionarias, aumento de la tasa de interés para contrarrestarlas, desaceleración económica o recesión, y reducción del poder de compra de la población resulta veneno de cara a las midterms del 3 de noviembre.
Por eso, además de las medidas destinadas a calmar al mercado petrolero, dijo este lunes que la suba de los precios es "una disrupción de corto plazo", que los objetivos de la ofensiva militar "vienen muy adelantados respecto del calendario" y que "la guerra está muy completa, prácticamente completa". "Terminará pronto, aunque no esta semana", precisó. Todo un derroche de voluntarismo… o de una posible decisión de cantar victoria aunque no la haya.
Captura de Pantalla 2026-03-09 a las 19.30.03
Sin embargo, cuando cerró la rueda, dio una conferencia de prensa en la que volvió sobre sus pasos y señaló que lo conseguido "todavía no es suficiente" y que "Irán pagará a un nivel mucho mayor si sigue interrumpiendo el tráfico" de los buques por el estrecho de Ormuz.
Si se lo escucha en sus múltiples apariciones cotidianas, no se entiende si la guerra está por terminar o por espiralizarse. No extraña que los mercados estén a los saltos.
Captura de Pantalla 2026-03-09 a las 21.49.37
Ocurre que, más allá de sus habituales idas y vueltas discursivas, el hombre está en una encrucijada y también atiende las presiones de sus aliados del Golfo –Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait–, que sufren las represalias iraníes tanto como el propio Israel, en especial en sus complejos petroleros.
Como estarán las cosas, que le pidió una charla telefónica, que duró una hora, a Vladímir Putin, a quien parece haberle indultado todos sus pecados en Ucrania, para explorar vías de salida al laberinto iraní en el que se metió solo.
… y los apuros de Javier Milei
Milei, que irresponsablemente y sin que nadie lo autorice metió al país en el baile al declarar en una universidad judía de Nueva York que "vamos a ganar la guerra", depende mucho de la suerte de su ídolo incandescente en los comicios de mitad de mandato, para los cuales las encuestas le daban mal al oficialismo incluso antes de esta guerra impopular.
milei_preocupado2
Un Trump derrotado podría perder la mayoría en ambas cámaras, verse impedido de pasar leyes y ampliaciones presupuestarias y de endeudamiento por el Congreso, quedar sometido a diversas investigaciones sobre sus conductas presentes y pasadas –Epstein…–, forzado a desactivar pedidos de juicio político y amenazado con transformarse, demasiado tempranamente, en un pato rengo.
En tal caso, ¿en qué lugar de sus prioridades quedaría actuar como prestamista de última instancia de su peón argentino?
No dejar para mañana
Este marzo turbulento le vendrá mal al gobierno argentino en materia de indicadores, pero bien en su narrativa: si la inflación se mantiene sostenida será por culpa de la guerra.
Tiene razón en que el conflicto pesa, pero su incapacidad para terminar de derribar al monstruo inflacionario es previa a estos hechos y nada ha tenido que ver con ellos.
YPF, una herramienta de Estado que el anarcocapitalista Milei debería empezar a valorar por diferentes motivos, afirmó, de acuerdo con un posteo de su titular, Horacio Marín, que "no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles" y que por eso trabaja "con una estrategia de micropricing para ir analizando los precios día a día, semana a semana", de modo de "atenuar picos de aumento y bajas dando mayor previsibilidad a los consumidores".
Captura de Pantalla 2026-03-09 a las 18.25.46
En tanto, en una entrevista declaró que la nafta "va aumentando muy poco, pero va aumentando. Vamos a ser honestos: si tenés que cargar mañana, cargá hoy".
Captura de Pantalla 2026-03-09 a las 18.40.48
¿Subas cero, entonces? No: paso a paso, incluso más de una vez por mes.
Por lo pronto, las petroleras decidieron incrementar los precios de los combustibles entre 3 y 5%, lo que lleva los ajustes desde el inicio del mes a un promedio del 7%. Atención: las compañías hablaban de un atraso de sus precios del orden del 30% incluso antes de esta emergencia.
El banco de inversión JP Morgan Chase ubicó a la Argentina en el lote de países latinoamericanos que se verán favorecidos en su comercio por exportar hidrocarburos. Sin embargo, en lo inmediato hay cosas más relevantes que esa, como la marcha de la inflación, la prueba ácida de la economía de Milei en lo político-electoral.
"Si el Brent se mantiene en torno a 95-100 dólares por barril durante varios meses, la brecha entre los costos internacionales de los productos refinados y los precios domésticos podría ampliarse hasta un punto en el que YPF no pudiera absorber la compresión de márgenes sin un deterioro significativo de su balance", advirtió JP Morgan, citado por La Nación. En tal caso, el Presidente deberá evaluar si permite que la petrolera estatal y sus competidoras privadas ajusten los precios todo lo que necesitan o interviene el mercado para evitarlo. En otras palabras: mayor inflación o mayores subsidios y menor superávit fiscal.
La inflación de ayer y la de mañana
En este contexto se conoció este lunes el indice de precios al consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA), más relevante tras la segunda intervención del INDEC decidida por Milei y Toto Caputo para subestimar las mediciones de inflación.
Captura de Pantalla 2026-03-09 a las 18.57.52
El IPCBA, que anticipa el dibujo que el organismo oficial difundirá el jueves, arrojó para febrero 2,6%, menos que el 3,1% de enero, pero con un par de datos de cuidado:
La núcleo, que excluye precios estacionales y regulados, por lo que anticipa tendencia, trepó a 3,1%.
Ayudó al promedio el abaratamiento de 32,5% de los pasajes aéreos, lo que generó una caída de 0,4% del sensible rubro Transporte a pesar de los aumentos en colectivos y subtes.
De más está decir que el hielo de la falta de plata se siente más en Constitución que en Ezeiza, pero a eso hay que sumar que la escalada del petróleo ya comienza a impactar hasta en los pasajes de avión. Los combustibles dan cuenta de alrededor de 30% de los costos de las aerolíneas.
Por último, lo más importante: febrero –ya sea para la Ciudad o para el INDEC reintervenido– no tiene nada que ver con la guerra en Irán, que comenzó el sábado 28.