¿ARRANCA O NO ARRANCA?

La coparticipación de Ganancias alivió a las provincias, pero siguen las dudas sobre el reparto de recursos

El ingreso extraordinario impulsó los giros automáticos en julio, aunque el acumulado continúa en baja. Transferencias recortadas y adelantos.

La mejor recaudación del impuesto a las Ganancias permitió que las transferencias automáticas a las provincias crecieran en términos reales durante julio, revirtiendo una tendencia de varios meses. Pero el alivio parece transitorio, porque el cambio en el calendario de vencimientos no alcanza para revertir la caída acumulada de recursos coparticipables ni despejar la incertidumbre fiscal de los gobernadores.

La recaudación tributaria nacional aumentó 1,2% interanual en términos reales durante julio, impulsada casi exclusivamente por el impuesto a las Ganancias, que trepó 23,3% real respecto del mismo mes de 2025. El salto respondió a la postergación del vencimiento de las declaraciones juradas del saldo anual para personas humanas, que originalmente debía abonarse en junio y terminó impactando en julio, en un contexto en el que el resto de las variables muestra signos de fatiga.

De acuerdo con el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), las transferencias automáticas por coparticipación, leyes especiales y compensaciones crecieron 7,5% real interanual en julio, mientras que la coparticipación pura avanzó 7,7%. El consolidado de provincias y la Ciudad de Buenos Aires recibió $7,24 billones, frente a los $5,05 billones de un año atrás.

Ganancias explicó el rebote

El repunte estuvo concentrado en el principal impuesto coparticipable. El IARAF destacó que la recaudación de Ganancias registró una mejora real cercana al 20% y que, junto con el Impuesto al Valor Agregado (IVA), representa alrededor del 97% de la masa coparticipable neta. En conjunto, ambos tributos crecieron 8,2% real interanual durante julio.

Para el director de Vectorial, Haroldo Montagu, el resultado debe leerse con cautela. "La cuestión de Ganancias es eventual. El mes pasado había dado una caída fuerte porque el vencimiento se postergó de junio a julio. Si no se hubiese corrido el calendario, no habría existido este tremendo aumento", explicó a Letra P.

En ese sentido, advirtió: "Lo veo más como una excepcionalidad que como una nueva dinámica", por lo que advirtió que el dato de julio no implica un cambio estructural en la evolución de la recaudación para los gobernadores.

El IARAF, en tanto, señaló que se abre una posibilidad para la sustentabilidad de los recursos provinciales. "Este nivel de recaudación de ganancias abre una buena expectativa con relación a los próximos meses, dado que los anticipos tanto de personas humanas como jurídicas podrían garantizar un piso real razonable", puntualizó el informe.

La actividad todavía no acompaña

Detrás de la mejora puntual, la mayor parte de los tributos ligados a la actividad económica siguió mostrando debilidad. El IVA cayó 0,5% real interanual, el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios retrocedió 11,1%, los aportes a la seguridad social bajaron 3% y los derechos de exportación e importación se desplomaron 22,8% y 26,8%, respectivamente.

Analistas de Equilibra remarcaron que, excluyendo Ganancias, la recaudación cayó 3,7% real en julio. Además, señalaron que los ingresos destinados a las provincias crecieron 8,6% gracias al peso de los impuestos coparticipables, mientras que los recursos que permanecen en la órbita nacional descendieron 2,9% real y acumulan 12 meses consecutivos de caída.

El informe de LCG también advirtió que el efecto Ganancias explicó buena parte del resultado mensual y que no esperan "un cambio de tendencia". La consultora proyectó una caída cercana al 5% real de la recaudación tributaria durante 2026 por la debilidad del consumo, el empleo y el impacto de las rebajas impositivas implementadas por el Gobierno.

Rojo en la coparticipación federal

El rebote de julio tampoco modificó el panorama anual. Según el IARAF, en los primeros siete meses de 2026 las transferencias automáticas acumulan una caída real de 1,3%, mientras que la recaudación que reciben las provincias registra un descenso de 1,4%. La recaudación total cayó 4,3% y la que queda en manos de la Nación retrocedió 5,7%.

En términos monetarios, el instituto estimó que las provincias y la Ciudad de Buenos Aires resignaron el equivalente a $664.558 millones a valores de julio, mientras que la Nación perdió más de $5,7 billones.

El deterioro también se refleja en la recaudación propia de los distritos. Hasta mayo, los fondos por Ingresos Brutos descendían 3,4% real en el consolidado de provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Solo siete jurisdicciones mostraron mejoras, mientras que 17 registraron caídas, en algunos casos de doble dígito como el caso de Misiones (-20,4%) y La Rioja (-12,6%). Esta situación reduce el margen de maniobra de los gobernadores para solventar sus gastos corrientes.

Frente a la poda sostenida de los envíos no automáticos —que acumulan una contracción cercana al 68% real en el año— y el ahogo financiero de las arcas provinciales, el ministro de Economía, Toto Caputo, tuvo que apelar a la entrega de adelantos financieros a cuenta de la coparticipación futura.

Vaca Muerta y la minería cambian la matriz productiva y la coparticipación federal queda más anacrónica.

Vaca Muerta y la minería cambian la matriz productiva y la coparticipación federal queda más anacrónica.

A través de una serie de decretos que fijaron techos de asistencia de hasta $400.000 millones por distrito, varias provincias —en su mayoría aliadas en las votaciones legislativas de la Casa Rosada— recurrieron a esta vía para cubrir baches de caja. No obstante, este financiamiento de urgencia opera a costo de debitar recursos automáticos de los próximos meses con intereses, lo que profundiza la dependencia fiscal y empeña los ingresos futuros de los gobernadores.

Dudas sobre el reparto

Montagu recordó que las rebajas o eliminaciones de impuestos no coparticipables, como el impuesto PAIS o las retenciones, no afectaron directamente la masa distribuida entre las provincias. Sin embargo, advirtió que los gobernadores sí sufren el impacto de la menor recaudación del IVA y de otros tributos coparticipables, además del fuerte recorte de las transferencias corrientes.

"Las provincias también se ven afectadas por la disminución abrupta de las transferencias corrientes que hacía la Nación para financiar gastos de salud, educación y seguridad. Actualmente esos envíos se realizan de manera muy discrecional y siguiendo una lógica política, de provincias amigas", afirmó.

Así, aunque julio ofreció un respiro gracias al efecto extraordinario de Ganancias, la evolución de la coparticipación continúa dependiendo de una recuperación más sólida de la actividad económica y de la recaudación de los principales impuestos, mientras persiste la discusión entre la Nación y las provincias por la distribución de los recursos fiscales.

Con tributos vinculados al comercio exterior resentidos, los distritos subnacionales enfrentan un segundo semestre en el que la cautela presupuestaria primará sobre el optimismo que trajo el espejismo de Ganancias en julio.

Diego Santilli, meses atrás junto a los gobernadores. 
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto. 

Las Más Leídas

También te puede interesar