Deuda: la mora llega a su techo, pero el crédito sigue sin aparecer y complica la reactivación
El deterioro financiero se estabiliza. Numerosas familias siguen fuera del sistema. Bancos mantienen restricciones. Para Milei, "es un tema entre privados".
Deuda: la mora llega a su techo, pero el crédito sigue sin aparecer y complica la reactivación
La deuda en mora de las familias alcanza un techo tras el ritmo de deterioro de los últimos meses, pero el acceso a los créditos sigue restringido y amenaza con convertirse en un límite para la recuperación económica. Mientras Javier Milei descarta una intervención estatal, bancos y economistas advierten que millones de personas permanecen fuera del sistema financiero.
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Aunque el Banco Central y consultoras privadas coinciden en que la morosidad comenzó a estabilizarse, la cantidad de personas que quedó fuera del sistema financiero formal mantiene elevado el riesgo de prestar, dificulta una baja de las tasas y restringe el acceso al crédito justo cuando el Gobierno necesita que el consumo privado sostenga la recuperación de cara al año electoral.
El escenario abre un interrogante que empieza a instalarse entre bancos y analistas: si millones de argentinos quedaron con antecedentes negativos, ¿quiénes accederán a nuevos préstamos para sostener la expansión del crédito? Sin una ampliación de la base de sujetos de crédito, la recuperación corre el riesgo de perder uno de sus principales motores.
La mora deja de subir, pero sigue en niveles altos
El punto de inflexión surge de los datos procesados por la consultora 1816 a partir de la Central de Deudores del Banco Central. Según sus estimaciones, la mora del sector privado bajó de 7,7% en mayo a 7,6% en junio y cortó una racha de 19 meses consecutivos de aumentos. En las familias descendió de 12,8% a 12,7%, mientras que en las empresas permaneció estable en 3,5%.
El propio Banco Central había anticipado semanas atrás que la morosidad habría alcanzado su pico durante el segundo trimestre. Sin embargo, el organismo también reconoció que la recuperación del crédito continúa siendo dispar. En mayo, el crédito total al sector privado apenas avanzó 0,3% real en pesos luego de cuatro meses de caídas, impulsado principalmente por las líneas comerciales y los préstamos con garantía real.
El ministro de Economía, Toto Caputo, admitió esa diferencia. "El crédito comercial se está recuperando bien pero el crédito personal está más parado producto de la mora", sostuvo este fin de semana en una entrevista televisiva.
"Es un tema entre privados"
Pese al deterioro que exhiben los indicadores de endeudamiento familiar, el Gobierno rechaza cualquier intervención estatal. "La pregunta es: ¿les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo? No. Entonces, decir que lo tiene que arreglar el Estado es pasarles la cuenta a todos los demás", afirmó Milei. Y agregó: "Es una transacción entre privados, lo tienen que arreglar entre privados".
Deuda: la mora llega a su techo, pero el crédito sigue sin aparecer y complica la reactivación
Caputo reforzó ese diagnóstico. "Es un tema entre privados. Es un banco dándole un crédito a otro privado, tampoco hay mucho que nosotros podamos hacer ahí", aseguró. Y añadió: "Cada uno se tiene que hacer cargo del crédito de sus decisiones".
El ministro también relativizó las causas del sobreendeudamiento. "Muchos tomaron crédito porque les habían contado que el dólar se iba a $3000", dijo. Aun así, se mostró optimista: "La mora irá cayendo".
La economía pierde uno de sus motores fundamentales
El debate ya no gira únicamente sobre el nivel de morosidad sino sobre sus consecuencias. "Hace un año que el crédito en pesos está muerto. Tiene que ver mucho con el aumento de la morosidad, que el último dato de mayo también dio feo. Pienso que entre junio y julio debería ser el pico de la morosidad. Si eso es verdad, el crédito a las personas debería empezar a volver. Sin crédito, esta economía no va a traccionar mucho más", resumió el economista Santiago Bulat en una entrevista radial.
El diagnóstico es compartido por distintos analistas. Aunque la inflación se desacelera y la macroeconomía luce más estable, el crédito al consumo sigue condicionado por el elevado riesgo que enfrentan las entidades financieras. Ese fenómeno impide una baja más acelerada de las tasas y termina limitando la capacidad de gasto de los hogares.
En el mercado ya hablan de una suerte de "riesgo país interno", en el que la elevada morosidad obliga a los bancos a mantener criterios más restrictivos y mayores costos financieros, incluso cuando las variables macroeconómicas muestran una mejora.
A eso se suma otro incentivo. Con un volumen de previsiones para incobrabilidad que cubre el 86,3% de la cartera irregular según el BCRA, las entidades prefieren volcar la liquidez excedente a instrumentos de deuda soberana, que actualmente muestran un alto rendimiento, en lugar de flexibilizar exigencias hacia familias endeudadas.
Millones fuera del sistema
La mayor preocupación es la cantidad de personas que podrían haber perdido acceso al financiamiento. Según Analytica, el sistema financiero ampliado reúne a 19,8 millones de personas con algún tipo de deuda. De ellas, 5,3 millones presentan al menos un crédito en mora.
Asimismo, un informe del Instituto Patria Grande advirtió que 3,6 millones de personas ya tienen al menos una línea de crédito catalogada como "irrecuperable", es decir, con más de un año de atraso, 2,3 millones más que un año atrás. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, casi uno de cada cuatro deudores registra una deuda en esa condición.
Esa situación reduce el universo de potenciales tomadores de nuevos préstamos y condiciona la expansión del crédito justamente cuando el Gobierno espera que el sector privado impulse la recuperación.
Las empresas también muestran tensión
Las dificultades no alcanzan únicamente a las familias. El exdirector de Aduanas Guillermo Michel advirtió que las deudas de las empresas con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) alcanzaron un récord histórico, una señal de que las tensiones financieras también se trasladan al sector productivo
Mientras tanto, el mercado también cuestiona el nivel de tasas que continúa validando el Tesoro y apunta que los premios otorgados en las licitaciones oficiales fijaron un piso alto para el costo del dinero.
Sebastian García, asesor de Clave Bursátil, observó que "en la última licitación se dio un premio muy grande convalidando tasas altas innecesariamente", lo que distorsiona la referencia de las tasas activas para el público general.