¿ARRANCA O NO ARRANCA?

Javier Milei en la Bolsa: sillas vacías, cruces y dudas del Círculo Rojo por la micro y la reelección

En el 172° aniversario de la entidad financiera, los invitados cuestionaron la actividad, el crédito, el dólar y las chances electorales. Un bolsero cubano.

Javier Milei recibió el respaldo del Círculo Rojo financiero en el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio y ratificó su intención de buscar la reelección. Sin embargo, detrás de los aplausos y algún cruce con el público extraño por el contexto, aparecieron dudas entre empresarios, operadores e inversores sobre la economía real y el escenario de 2027.

Recibido por el siempre sonriente Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa, enfrentó un auditorio con menor convocatoria que la del año pasado y con varios espacios vacíos. El Presidente insistió en los logros de la baja de la inflación, la caída del riesgo país y las perspectivas de crecimiento impulsadas por Vaca Muerta y la minería. Incluso prometió devolver "u$s 500.000 millones en impuestos" si consigue un segundo mandato, aunque ese anuncio despertó una reacción mucho más tibia que otros pasajes de su exposición.

El contraste apareció fuera del discurso. En conversaciones con Letra P, en el Círculo Rojo coincidieron en que la estabilización macroeconómica ya no alcanza para disipar las preocupaciones por la actividad, el crédito, el atraso cambiario y las chances electorales del oficialismo. La sensación de que la "micro" puede convertirse en el principal desafío para la reelección comenzó a ganar lugar entre asistentes que hasta hace pocos meses transmitían optimismo.

"¡Terminala!": Un mensaje para la reelección

El acto por el 172° aniversario de la Bolsa mostró una imagen distinta a la de la visita presidencial del año pasado. La convocatoria fue menor y el auditorio dejó ver varios huecos entre los asistentes.

Milei aprovechó el escenario para volver a explicar los fundamentos de su programa económico. Habló durante varios minutos sobre teoría del crecimiento, el rol del ahorro y la inversión y la importancia del sector privado como generador de riqueza.

"Es muy importante que el ahorro se canalice en inversión", sostuvo. "La riqueza la crean las empresas, no los parásitos del Estado. Lo hacen los emprendedores como ustedes", afirmó ante un auditorio integrado por empresarios, financistas y operadores del mercado.

En medio de esa explicación, una persona mayor interrumpió desde el público con un grito: "¡Terminala!". El Presidente respondió sin perder el hilo de la exposición: "Sí, voy a terminar este mandato y voy a completar otro", en una referencia explícita a su intención de buscar la reelección en 2027.

El intercambio continuó el socio vitalicio de la Bolsa continuó y Milei lo cruzó: "Te voy a dar una mala noticia adicional. Estamos sentando las bases para 100 años de liberalismo, así que si no te gusta, andate a Cuba", le dijo. Sus réplicas no fueron celebradas como en otros momentos entre la crema de la patria financiera, aunque apareció la hinchada de funcionarios y miliantes del oficialismo para festejar.

El entusiasmo de la macro convive con las dudas de la micro

Una parte importante del discurso estuvo dedicada a explicar por qué el Gobierno considera que la Argentina entró en una nueva etapa de crecimiento. Milei aseguró que "para que haya flujo de fondos tiene que haber negocios" y enumeró como motores de expansión al petróleo, el gas y la minería, los sectores ganadores del modelo.

También volvió a cuestionar la nacionalización de YPF y sostuvo que el valor actual de la petrolera demuestra que el problema no era la empresa sino su administración.

Si durante la exposición predominó el respaldo, las conversaciones que siguieron al acto mostraron otro panorama. "Hay mucho hermetismo y muchas dudas con lo que pueda pasar en 2027. Empieza a haber un clima raro, como que no todo está bien", resumió un operador bursátil consultado por este medio.

El diagnóstico se repitió en distintos grupos de asistentes. La principal preocupación ya no pasa por la inflación o el equilibrio fiscal, sino por el desempeño de la economía real. "Está complicado el panorama porque hay una parte de la economía a la que no le está yendo bien", señaló otro operador.

Las elevadas tasas de interés también aparecieron como uno de los temas más comentados. Uno de los asistentes relató el caso de un empresario que intentó otorgar ayuda financiera a sus empleados para refinanciar deudas personales, pero desistió por el costo del crédito. "Los aumentos salariales ya no alcanzan y los préstamos son impagables", resumió.

A eso se suma la volatilidad internacional, especialmente la incertidumbre generada por los movimientos recientes de los mercados estadounidenses, un factor que varios asistentes consideran que podría complicar el escenario financiero argentino.

El mercado sigue apostando al programa

Entre los inversores bursátiles el diagnóstico fue más favorable. Uno de ellos sostuvo que el mercado continúa mirando las variables macroeconómicas por encima de las dificultades sectoriales. "Nosotros ponemos plata en empresas argentinas y queremos que les vaya bien. Lo importante es mirar inflación, reservas, exportaciones, importaciones y crecimiento de la economía en su conjunto, no solamente algunos sectores", explicó.

Según esa visión, "el programa económico está transitando el camino correcto", aunque reconoció que el reordenamiento llevará tiempo antes de reflejarse plenamente en la actividad.

Sin embargo, incluso dentro del propio mercado aparecieron reclamos por el tipo de cambio. "Más que lo que pueda decir, tiene que hacer algo. El dólar hay que moverlo; le va a hacer bien a la industria, la percepción es que no es un valor que conforme", resumió otro operador.

El malestar empresario

Entre los empresarios vinculados directamente a la producción el humor fue considerablemente más crítico. "Ojalá el año que viene no reelija. Lo que está pasando con las empresas es tremendo. No hay ventas. No nos gusta lo que está pasando", afirmó un empresario al término del acto.

El mismo diagnóstico se extendió al financiamiento. "Ni hablar de lo que está pasando con el crédito", agregó.

Un abogado presente en la Bolsa coincidió en que el principal desafío político del oficialismo ya no pasa por la macroeconomía. "El 2027 está bastante complicado para Milei, por la micro. La industria está muy complicada, con muchas suspensiones. Si hay balotaje, no creo que pueda reelegir", sostuvo.

De todos modos, también reconoció que muchas de las transformaciones impulsadas por el Gobierno probablemente permanezcan más allá del resultado electoral. "El próximo gobierno no va a volver a hacer lo mismo de antes", evaluó.

Guelar: "La gente opta porque no hay alternativa"

Entre los asistentes también estuvo el exembajador Diego Guelar, quien ofreció una mirada distinta sobre el escenario político. Según planteó, la reelección de Milei dependerá menos del desempeño económico que de la ausencia de una alternativa competitiva. "La gente no elige; la gente opta. Como no hay alternativas, Milei puede tener la reelección", sostuvo.

Para Guelar, además, la discusión entre macro y micro es artificial. "La economía es una sola. No hay macro y micro. Hay que mirar los datos. Hoy a la economía le va bien", afirmó.

Sobre la exposición presidencial fue más crítico: "No entendí nada. Nadie entiende de lo que habla".

"Yo no lo voy a volver a votar"

Un empresario textil, socio de la Bolsa y con 120 empleados, sintetizó quizá la principal tensión que atravesó el encuentro. "Es imposible pagar los servicios, la electricidad. Los impuestos están iguales que antes. No hizo nada de lo que prometió. Yo no lo voy a volver a votar, aunque posiblemente gane porque no hay oposición", afirmó.

También cuestionó la falta de una hoja de ruta de largo plazo. "Milei no dice hacia dónde va la economía ni cuál es el objetivo del programa para ordenarnos hacia ese lugar", señaló ofuscado.

La jornada dejó así una fotografía que empieza a repetirse en distintos ámbitos empresariales: mientras el sistema financiero sigue valorando la estabilización macroeconómica y apuesta a que el programa termine consolidándose, buena parte del sector productivo comienza a expresar con mayor fuerza el costo que la transición está teniendo sobre la actividad, las ventas y el crédito. Una brecha que todavía no se reflejó en los aplausos del auditorio, pero que ya domina muchas de las conversaciones.

Patricia Bullrich, durante la sesión que aprobó los pliegos de la Justicia que pide Javier Milei. 
Milei en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. 

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