La suba de tasas dificulta la reactivación de los créditos y la economía
La volatilidad de las tasas de interés expone los límites de la desaceleración de la inflación para impulsar los créditos. Mientras los plazos fijos pagan tasas reales negativas, los préstamos mantienen costos financieros superiores al 100% anual con márgenes bancarios elevados, impuestos duplicados y encajes que restringen la oferta de financiamiento y la reactivación de la economía.
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Las tasas de interés volvieron a ocupar el centro de la escena financiera en un contexto de desaceleración inflacionaria que todavía no se traduce en un abaratamiento generalizado del crédito. El abogado Sergio Mohadeb, de Derecho en Zapatillas lo denunció sin vueltas: “Menos que la inflación paga actualmente el plazo fijo, literalmente es regalarle plata a los bancos para que la presten a tasas del 130% anual, negoción”, posteó.
Ese descalce —conocido como spread— es actualmente uno de los principales obstáculos para que una baja de tasas se traduzca en más crédito, inversión y producción.
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El Banco Nación en plena restructuración libertaria
En el corto plazo, el mercado muestra algunos signos de alivio en la liquidez. Según Target de Mercado, este lunes las tasas de REPO (repago) y caución "se ubican alrededor del 30%, todavía lejos del piso del 20% fijado por el BCRA, pero por debajo de los máximos recientes".
El spread de los bancos en niveles históricos
Un relevamiento de Inversiones Pergamino muestra con números concretos la magnitud del problema. En el sistema financiero argentino, el spread entre tasas activas y pasivas supera los 100 puntos porcentuales. Al poner como referencia al Banco Nación, por su tamaño y rol como formador de precios, los préstamos personales a 72 meses exhiben:
CFT TEA: entre 128% y 132%
TNA: entre 63% y 72%
Cuota inicial: cercana a $200.000 por cada $3 millones
Del lado de los depósitos, los plazos fijos del Banco Nación y del sistema pagan una TEA promedio de entre 20% y 29%, según plazo y canal.
El diagnóstico que acompañó esos datos, indicó: “Los bancos aún operan con spreads de tasas muy altos entre préstamos y depósitos, reflejo de una economía que todavía arrastra riesgo, rigideces y baja profundidad financiera”. Y agregaron que una eventual compresión del spread en 2026 "dependerá de la continuidad de reformas estructurales, la consolidación del programa económico y una mayor previsibilidad macro y regulatoria".
Encajes y límites a la oferta de créditos
El foco en la baja de tasas para reactivar la economía choca con la inestabilidad del sistema monetario. El inversionista y analista financiero conocido en redes sociales como Juancito Nieve explica que el sistema actual es "inestable en economías en las que la demanda/oferta de pesos también lo son". En los últimos días, el "colchón de liquidez" se agotó, generando un faltante de pesos que dispara la volatilidad.
En ese marco, la estabilidad depende de un colchón de liquidez —antes las LEFI, actualmente otros pasivos remunerados— que absorbe los pesos excedentes a una tasa definida por el BCRA. “Mientras exista ese colchón la tasa será estable”, advirtió. El problema apareció cuando ese stock se agotó: “Sí, faltan pesos”.
Para Nieve, el alza de tasas no respondió a un supuesto “riesgo kuka”: “Era un argumento conceptualmente incorrecto”. La tasa, recordó, “es el precio del dinero” y sube cuando aumenta su demanda, algo que actualmente ocurre por escasez de pesos. “Cuando faltan pesos, la tasa se vuelve volátil”, resumió.
A este panorama se suma el rol de los encajes y la absorción monetaria. El analista explica que el Gobierno ajustó la oferta de pesos a través de la "suba de encajes, cambio en la integración y venta de dólares" para evitar que los pesos excedentes se vuelquen a la divisa estadounidense. Este "apretón monetario" busca proteger el techo de la banda cambiaria, pero tiene como efecto colateral el encarecimiento del dinero.
Según el analista, "la volatilidad actual no responde a factores políticos externos, sino a un 'apretón monetario' deliberado —mediante suba de encajes y venta de dólares— diseñado para forzar que la tasa de interés supere la depreciación esperada y así evitar que los pesos se vuelquen al mercado cambiario".
"Este equilibrio es precario: al encontrarse el dólar cerca del techo de la banda, el Banco Central se ve obligado a retirar más liquidez para defender la moneda, impidiendo que el sistema recupere su estabilidad natural y manteniendo las tasas en niveles asfixiantes para la economía real", agregó.
Los créditos se encarecen por fuera de la tasa
Más allá de la política monetaria, el costo del crédito también está influido por la carga impositiva. El asesor financiero Fernando Corvaro apuntó contra la estructura fiscal que grava a los préstamos: “No tiene sentido cobrar IVA e Ingresos Brutos a un préstamo. Implica una doble imposición”.
creditos hipotecarios argentina
Los créditos hipotecarios en Argentina buscan consolidarse en 2026.
Según explicó, un préstamo personal con un costo financiero promedio del 106% efectivo anual “se eleva hasta el 157% cuando incluimos un 21% de IVA, 9% de IIBB y 1,2% de sellos”, lo que implica “un 49% más de costo efectivo anual dado por el peso de los impuestos”.
En la misma línea, exfuncionario del ministerio de Economía Roberto Arias remarcó que el impacto no recae sobre los bancos sino sobre quienes demandan crédito: “Se justifican las altas tasas impositivas a los servicios financieros porque se quieren castigar a ‘los bancos’, pero el que paga el impuesto es el que pide el préstamo (una familia, pyme o quien sea)”.
El economista Christian Buteler sumó otro punto crítico: “Sacás un crédito para adquirir un bien y pagás el IVA dos veces, una por el bien y otra por la financiación”. Y advirtió que, aun con inflación en baja, “los bancos no acompañaron la desaceleración y el CFT (costo financiero total) supera el 150%”.