Reforma política: Javier Milei negocia con la UCR y el PRO una ley de lemas para cargos legislativos
Es a cambio de eliminar las PASO. Permitiría a aliados competir por bancas. El radicalismo conservaría el interior y el macrismo, la Ciudad y provincia.
Eduardo Vischi, jefe del bloque UCR del Senado, clave para la reforma política que negocia Javier Milei.
Javier Milei no se rinde y continúa la negociación con los aliados del Congreso para eliminar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), eje central de la reforma política que envió al Senado. Para lograrlo, la Casa Rosada trabaja en una propuesta que consiste en habilitar una ley de lemas, limitada a cargos legislativos.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
El plan quedó a cargo de Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista en el Senado, aunque la letra chica la trabaja la diputada libertaria Giselle Castelnuovo, exsubsecretaria de Asuntos Políticos. La hoja de ruta del Gobierno no cambió: quiere cerrar un acuerdo con los aliados para aprobarlo en la cámara alta durante el primer semestre y que sea ley antes de fin de año.
La alternativa que evalúan en La Libertad Avanza (LLA) busca que los aliados acepten olvidarse de las primarias, apoyen la reelección de Milei y tengan presencia legislativa. En el Gobierno creen que el diseño de Boleta Única Papel (BUP) permitiría algunos triunfos radicales en el interior y que el PRO sostenga su tropa, que se limita a la Ciudad y a la provincia de Buenos Aires.
Según los cálculos del oficialismo, con este marco de alianzas, LLA podría ampliar su representación en ambas cámaras, entre propios y aliados. El abrazo del Presidente y Jorge Macri en el tedeum sería parte de esta nueva etapa. El gran obstáculo es Mauricio Macri, quien insiste con una candidatura presidencial del PRO, con primarias habilitadas. Si la UCR no le sigue el juego, el expresidente estaría obligado a negociar.
La reforma política que se estudia
La ley de lemas es un viejo método electoral usado en varias provincias y funciona así: un frente presenta varios candidatos y hay dos escrutinios. Por un lado, se consagra la fuerza de mayor cantidad de votos, con la suma de todos sus aspirantes. Y por el otro, resulta electo gobernador quien reúna más sufragios en representación del sello triunfante.
De esta manera, el sistema permite consagrar a un candidato que no haya sido el más votado en el tablero general. Puede ocurrir que haya un postulante que lidere el conteo individual, pero no pueda festejar por no tener otros rivales que le sumen en el conteo por frentes (que se denominan sublemas).
Venimos a defender a nuestra gente en San Juan porque, con la ley de lemas, su gobierno ha violado todas las reglas que hacen a la competencia electoral transparente.
El pueblo elige un camino y a quienes lo lideran. No hay aparato, cambio de reglas, ni poder que pueda frenarlo. pic.twitter.com/XjqOe0uczj
El sistema aún persiste en Santa Cruz, Formosa y Misiones, pero fue muy popular en Santa Fe hasta hace unas décadas. Sirvió mucho para que los partidos más grandes puedan arreglar sus internas con segundas candidaturas en regiones fuertes de cada distrito.
El plan del Gobierno no es aplicar este método en la elección presidencial, sino restringirlo a la elección legislativa, que no tiene ganadores y perdedores, sino reparto de bancas por sistema D'Hont. De esta manera, sin primarias, cada candidato presidencial podría tener respaldo de una amplia oferta de nóminas para cubrir bancas en el Senado y Diputados.
Como la reforma política contempla la opción de votar listas completas, marcando la cruz a un casillero delante del binomio presencial, el elector podría optar por diferentes tiras legislativas por cada frente.
Cómo hacer que ganen todos
Con la aplicación de la BUP, el Gobierno cree que con esta metodología le conviene a Milei para ser reelecto y a sus eventuales aliados para sostener bancas. Las cuentas finas las llevan el ministro del Interior, Diego Santilli, y Lule Menem, asesor full time de Karina Milei.
El dúo evalúan que con una ley de lemas para cargos legislativos, el Presidente tendría despejado el panorama para una polarización en la elección presidencial con el kirchnerismo, que es el escenario en el que se siente cómodo. Una tercera oferta presidencial, podría complicarlo, como a Mauricio Macri en 2019.
En la sumatoria de bancas, en la Casa Rosada también consideran que saldrán mejor parados, porque se sostendrán representaciones de aliados. Lule confía en que LLA ganaría muchas bancas con la militancia que sumó en provincias que no tienen presencia del PRO y la UCR.
santilli-lule-y-menem
Estas fuerzas, mientras tanto, quedarían en condiciones de hacer valer sus bancas en las provincias que gobiernan. El desafío más grande para el Gobierno es Diputados, porque en 2027 se ponen en juego las bancas que lograron las boletas de Milei y de Patricia Bullrich en octubre de 2023.
Los ejemplos que entusiasman
El simulacro de la provincia de Buenos Aires es el que más convence al oficialismo. Allí se ponen en juego 18 bancas obtenidas por LLA y PRO, aunque hay siete que no son aliadas del Gobierno. Son los casos de Miguel Pichetto y Nicolás Massot (Encuentro Federal), Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), Mónica Frade (Coalición Cívica), Pablo Juliano (Provincias Unidas), Marcela Pagano (Coherencia) y Eduardo Falcone (MID).
Nicolás Massot Miguel Ángel Pichetto.jpg
Nicolás Massot y Miguel Ángel Pichetto, a cargo de la propuesta de Aerolíneas Argentinas.
Si el PRO, LLA y la UCR presentan listas por separado en provincia, habría chances de que reúnan más bancas y puedan engrosar la oferta de votos de una eventual alianza libertaria. "Hoy llegamos a 115 o 117. Nos conformamos con superar los 120 y buscar la mayoría de 129 con partidos provinciales".
En la Ciudad de Buenos Aires el panorama es parecido. Se ponen en juego 12 bancas, ocho ganadas por el PRO y solo dos de LLA. Hay cuatro diputados de este lote que no reportan a Milei: Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Mariela Coletta (Provincias Unidas), Álvaro González (PRO) y el exlibertario Oscar Zago.
Partidos locales, los otros actores
Los gobernadores con partidos provinciales son el otro botín a conquistar por Santilli. La mayor objeción que tienen sobre la reforma política es la opción de votar lista completa, que los dejaría fuera de carrera en una elección polarizada.
La ley de lemas legislativa será una forma de aminorar este riesgo, entienden en la Casa Rosada. La negociación recién comienza y es por eso que la semana próxima no está convocada la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, a cargo de llevar el debate de la reforma política.
La única reunión que hubo no trajo muchos resultados, porque los aliados mostraron sus diferencias. La citación fue forzada por Karina Milei, molesta por la negociación que mantenía por las suyas Bullrich.
Otros aspectos del texto van a cambiar, para llegar al recinto. Por ejemplo, no se cortará la totalidad del financiamiento estatal a los partidos políticos. Y Ficha limpia (la propuesta para impedir candidaturas de personas condenadas en segunda instancia) deberá tratarse aparte, porque lo piden los aliados. Pero, si hay acuerdo, llegará a la sesión en forma conjunta con el resto del proyecto. Las gestiones están en marcha.