Diego Santilli y Manuel Calvo se reunieron en la Casa Rosada
Diego Santilli y Manuel Calvo resolvieron adelantar la reunión que oficializaría el diálogo que durante meses mantuvieron en secreto. El encuentro estaba previsto para dentro de 15 días, pero la noche del martes los canales de comunicación del gobierno de Córdoba pusieron a circular la foto de los jefes de Gabinete de Javier Milei y Martín Llaryora.
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La charla de aproximadamente una hora se produjo en la Casa Rosada, minutos después de la mesa política del gobierno libertario. Calvo se llevó de primera mano cómo avanzará el Presidente con su nueva obsesión: la reforma de la carta orgánica del Banco Central.
Lo que no se contó de la cumbre entre Diego Santilli y Manuel Calvo
Ese eje de la charla fue medular, aunque no fue comunicado en el parte de prensa estrictamente institucional que difundió el cordobesismo. En ese escrito abundaron referencias positivas a la “nueva etapa” que transitan las administraciones, la voluntad de trabajar colaborativamente para sacar a las provincias y al país adelante y la agenda de reclamos habitual como las cuotas adeudadas del consenso fiscal, la Caja de Jubilaciones, Pensiones y Retiros de Córdoba y el traspaso de la ruta nacional 19 que une la capital provincial con San Francisco.
Expresada la importancia que le dará Milei al proyecto de reforma -que trabajó junto a los ministros Federico Sturzenegger (Desregulación) y Toto Caputo (Economía), y con el titular del Banco Central, Santiago Bausili- el Colorado dejó plasmado el pedido de apoyo para que Calvo ponga en la mesa de análisis cordobesista.
Calvo salió de la reunión en modo acuerdista. "Hay una nueva etapa en el gobierno nacional a partir de la llegada de Santilli, donde hay una relación de mayor diálogo con los gobiernos provinciales. Reconocemos que las dos figuras más importantes en nuestra provincia, en materia política, son Llaryora y Milei. Por lo tanto, es importante tener un diálogo maduro, institucional, que permita construir acuerdos para conseguir acciones y gestiones para Córdoba”, comunicó el hasta hace algunos días ministro de Gobierno, en una suerte de mensaje que recicla la regla: van a apoyar todo lo que no perjudique los intereses locales.
El medio sí de Martín Llaryora
“No vemos mal mayor independencia y control, pero vamos a ver como es el proyecto también”, anticipó a Letra P la buena voluntad de prestar los votos a favor en el Congreso un integrante de la mesa chica de Llaryora. La iniciativa, según el objetivo oficial, es que se empiece a discutir en agosto.
El llaryorismo entendió tras el paso de Calvo por la Casa Rosada que Milei busca transformar esta reforma en un eje de campaña. Incluso, arriesgan otras fuentes cordobesistas, que le gana en importancia a la también prometida eliminación de las PASO que, por estas horas, gira hacia otra suspensión.
Santilli necesita de los gobernadores dialoguistas y que ellos, a su vez, no entorpezcan el plan reeleccionista. Es previsible que la bancada de Unión por la Patria se oponga, precisamente, porque la apuesta central pasa por borrar la reforma que Cristina Fernández de Kirchner promulgó en 2012, que ampliaba los objetivos del Banco Central para promocionar el empleo, la estabilidad financiera, la inclusión social y el desarrollo económico, entre otros. También duplicaba (del 10% al 20%) la capacidad del banco de adelantar recursos al Tesoro nacional, que con la iniciativa mileísta, se prohibiría todo financiamiento.
La postura de Juan Schiaretti en campaña
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, buscó agitar las aguas peronistas en la mañana de miércoles. “El peronismo tiene que discutir la reforma del Banco Central porque no ha funcionado”, dijo en Radio del Plata.
Para el cordobesismo, todo lo que se aleje del kirchnerismo es ganancia, así que la bancada que tiene como principal protagonista a Juan Schiaretti no debería ser un problema.
En la campaña legislativa, el entonces candidato de Provincias Unidas apoyó un Banco Central más independiente, incluso propuso que fuera maneja por la oposición para que la entidad “no financie espuriamente a los gobiernos”.
En el Círculo Rojo cordobés la medida tiene banca también. “Establecer por ley que el Banco Central tiene prohibido emitir para financiar el déficit fiscal es una señal en el sentido correcto. Pero no garantiza que no vuelva a pasar. Especialmente, en un país federal donde el resultado fiscal depende de los tres niveles de gobierno”, dijo a Letra POsvaldo Giordano, exministro de Finanzas cordobesista, economista en jefe del Ieral de la Fundación Mediterránea y primer titular de la ANSES libertaria.
Javier Milei busca el voto cordobesista para reformar la carta orgánica del Banco Central
“Los déficits fiscales sistemáticos de las provincias llevaron a una situación crítica que terminó con una reforma a la carta orgánica del Banco Central para permitir la emisión con destino a cubrir el déficit fiscal. Para que el equilibrio fiscal sea sustentable se necesita mucho más que modificar la carta orgánica del Banco Central”, alertó Giordano uno de los reparos que pueden colarse en el debate.
La letra chica de la reforma que obsesiona a Milei quedó planteada como uno de los temas en el que el poder central exigirá como contraprestación de esta “nueva etapa” de la que habla Calvo. Milei no pudo cerrar la entidad como quería -un extremo que el PJ cordobés no apoyaba- pero asoma una línea intermedia, más votable y que se aleja de la línea kirchnerista, que tampoco avalaban.