Lisandro Catalán decidió pisar el acelerador en su campaña en Tucumán. El exministro del Interior presentó al candidato de La Libertad Avanza para disputar la intendencia de Yerba Buena y terminó de dinamitar la guerra libertaria en la provincia. El municipio es controlado políticamente por el radical con peluca Mariano Campero, excluido del armado violeta oficial.
El elegido por Catalán es Agustín “Ayo” Delacroix, un empresario que tuvo un paso por la Justicia Federal de Tucumán y dejó todo para dedicarse a impulsar emprendimientos gastronómicos en Yerba Buena. Hoy, administra unos seis comercios, entre ellos Casa Croix, uno de los restaurantes más coquetos de esa provincia del Norte Grande.
El anuncio de Lisandro Catalán
El lanzamiento de Delacroix fue leído como un puñal clavado en el corazón de la interna libertaria que vienen animando Catalán y Campero. El diputado, que será candidato a gobernador con su propio sello, fue intendente y su espacio sigue gobernando Yerba Buena de la mano de Pablo Macchiarola. “Es una acción hostil con la que nos quieren perjudicar”, dijeron cerca suyo.
Mariano Campero, diputado de Tucumán.
El capítulo Yerba Buena es casi un punto de no retorno en la guerra libertaria. Cualquier posibilidad de acuerdo tenía como condición ineludible que se le respetase a Campero el control del armado en su pago chico. En el entorno de Catalán dicen que en su oferta eso estaba incluido, pero que Campero la rechazó. Del lado de Campero contestan que la oferta extendida no fue suficiente.
El que sonaba como candidato puesto de La Libertad Avanza para Yerba Buena era Federico Pelli, el diputado que se hizo conocido por ser agredido en una recorrida. Finalmente, el legislador “decidió seguir en su rol legislativo”, informaron en el búnker violeta de cara a las elecciones del 9 de mayo. “Es el octavo candidato a intendente que anuncian en Yerba Buena”, chicanearon los de Campero.
La interna de La Libertad Avanza en Tucumán
La disputa entre Catalán y Campero es brutal. El director de YPF administra la franquicia oficial de La Libertad Avanza, se muestra con la cúpula nacional del espacio y ya se lanzó como candidato a gobernador. Según dicen, extendieron varias ofertas para contener a Campero en su armado, que incluían no solo respetarle Yerba Buena sino los legisladores que tiene.
Lisandro Catalán con Federico Pelli.
Para Campero, todo es parte de un plan para perjudicarlo ya que es el único que quiere jugar en serio contra Osvaldo Jaldo. El radical con peluca, uno de los cinco diputados de la UCR que se alió con el Gobierno para bancar la reforma previsional, dice que hay un pacto entre Catalán y el gobernador para asegurarle a este la reelección a cambio de su dialoguismo con la Casa Rosada.
Catalán contraatacó y dijo que el pacto es, en realidad, entre Jaldo y Campero. Lo hizo en la conferencia de prensa con la que respondió la denuncia de su rival, quien lo acusó de falsear su domicilio para ser candidato. Pelli también fue denunciado por lo mismo, y el ataque incidió en su decisión de no jugar como candidato a intendente y optar por su rol legislativo.
La campaña violeta
El anuncio de La Libertad Avanza en Yerba Buena se inscribe en una serie de lanzamientos municipales que comenzó luego de que Catalán oficialice su propia candidatura. Lo siguió Soledad Molinuevo, la diputada libertaria que ya fue confirmada como candidata a intendenta de San Miguel de Tucumán.
Tras esa novedad, se anunciaron las postulaciones de Daniela Cruz Martínez en Alderetes y Connie Cruz en Monteros. En el laboratorio violeta se ven ganadores tanto en San Miguel de Tucumán como Yerba Buena. En Concepción están negociando una alianza con su intendente, Alejandro Molinuevo, radical y exsocio de quien supo ser candidato a gobernador de Juntos por el Cambio en 2023, Roberto Sanchez.
Mientras tanto, Catalán sigue con su campaña. Viajó a Estados Unidos la semana pasada, donde se mostró con Javier Milei y se reunió con un peso pesado de los negocios tucumanos. Para espantar los fantasmas de un pacto, avisó que judicializará la candidatura de Jaldo. A su lado dicen que no temen que la candidatura de Campero le reste votos. El radical con peluca, sin embargo, dice que está firme y que se postulará igual.