Lisandro Catalán junto a Federico Pelli, los dos dirigente de La Libertad Avanza denunciados por Mariano Campero.
El ecosistema de La Libertad Avanza de Tucumán estalló en mil pedazos. Lisandro Catalán acusó a Mariano Campero de ser funcional a Osvaldo Jado y lo llamó “esbirro servil” luego de que el radical con peluca lo haya mandado a denunciar por falsear su domicilio con fines electorales. De fondo, la pelea por la candidatura violeta a la gobernación.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
La cuestión venía desarrollándose con perfil bajo, pero sobraban señales de que estallaría en cualquier momento. El entorno de Campero le había confirmado a Letra Pque estaban estudiando el caso de Catalán y de Federico Pelli, candidato a intendente de Yerba Buena, y que sospechaban que ambos habían falseado su domicilio para poder ser candidatos.
Fue Mauricio Argiró, un concejal de Yerba Buena que responde a Camper, el que denunció a Pelli y Catalán. Según la presentación judicial, el equipo del diputado que quiere ser gobernador acusó a los dos dirigentes violetas de intentar crear una “apariencia de pertenencia territorial” con el fin de eludir los requisitos de residencia para presentar candidaturas.
La declaración de guerra de Mariano Campero
La declaración de guerra que Campero le presentó a Catalán forma parte de un plan mayor cuyo objetivo es que el radical con peluca sea el principal candidato opositor a Jaldo en las elecciones del 9 de mayo. El diputado ya le avisó a su entorno que quiere jugar y que piensa que esta es su oportunidad, su “bala de plata”.
Mariano Campero quiere ser candidato a gobernador de Tucumán.
Según dicen en su entorno, Campero utilizaría para competir un sello propio, Cambia Tucumán, y no lo haría por La Libertad Avanza. No porque no quiera, sino porque asegura que en la tropa violeta no es bienvenido y señala como responsable a Catalán. Por eso, inició una ofensiva contra el exministro del Interior y avisó que jugará con o sin la venia de la Casa Rosada.
La respuesta de Lisandro Catalán
Tras la denuncia de Argiró, la respuesta de Catalán no tardó en llegar. El referente libertario organizó una conferencia de prensa, dijo que es “más tucumano que la caña de azúcar” y acusó a Campero de “esbirro servil al oficialismo”. “No hay nada que ocultar, cumplo con todos los requisitos para ser candidato”, afirmó el director de YPF.
El exjefe de gabinete no ahorró dagas contra Campero. “Vienen de una oposición que no tuvo el coraje, las ideas, ni la capacidad de darles un Tucumán mejor a nuestros ciudadanos; eso es culpa del peronismo y también de la oposición servil”, agregó el libertario que hasta lloró en durante una entrevista en la que fue consultado por las acusaciones en su contra.
Lisandro Catalán con Javier Milei.
En la denuncia fue incluido también Pelli, el postulante violeta en Yerba Buena. Su mención no es al azar, ya que esa ciudad es el pago chico de Campero. Allí fue intendente hasta 2023 y le dejó el control a Pablo Macchiarola, un alfil suyo que irá por la reelección.
La negociación imposible en Tucumán
De fondo, lo que asoma en la pelea entre ambos dirigentes opositores es la necesidad de despejar su espectro del electorado para acumular todo el voto no peronista y así construir competitividad frente a Jaldo. El gobernador ya anunció que irá por su reelección y que, a pesar de su juego dentro del peronismo dialoguista, buscará aglutinar a todo el PJ detrás suyo.
Así las cosas, como no se ponen de acuerdo, Campero y Catalán cruzan acusaciones mutuas de trabajar para Jaldo. El entorno del exministro del Interior incluso fue más allá y filtraron una supuesta oferta al diputado. Según dicen, le propusieron que se quede con Yerba Buena y pueda mantener sus legisladores provinciales.
Lisandro Catalán.
Mientras se pelean, del otro lado del espectro hay un cisma que puede ayudar a los libertarios. Se trata de la disputa que mantienen Jaldo con sus exsocios, Juan Manzur y Pablo Yedlin. Como contó Letra P, el exgobernador y el diputado están afuera del armado del gobernador pero cuentan con el apoyo de la conducción nacional, por lo que quieren jugar y amenazan con dividir el voto peronista.
Así, el escenario quedaría partido en al menos cuatro ofertas competitivas, lo que aumentaría la incertidumbre de cara a las elecciones del 9 de mayo. Encima, también hay una duda sobre la constitucionalidad de la candidatura de Jaldo alimentada por la oposición que lidera Campero, que aseguran que intentarán frenar judicialmente su postulación luego de terminar la batalla con Catalán.