Con una semana por delante para que la reforma constitucional comience formalmente el próximo 14 de julio, el Partido Justicialista y Unidos para Cambiar Santa Fe se encontrarán este lunes cara a cara para discutir la logística de la Convención en su rol de bloques mayoritarios. Antes, el PJ mirará hacia adentro, mientras define quién será su jefe de bloque en el recinto.
No está todo zanjado ni mucho menos en el peronismo, donde aún no se bajó el martillo para saber quién presidirá la bancada. Como viene contando Letra P, hay dos nombres en pugna. Juan Monteverde, que cotiza en alza tras su victoria en Rosario y llamados de referencias nacionales mediante, y el experimentado senador Rubén Pirola. Oposición más confrontativa o dialoguista parece ser el quid de la cuestión.
Cómo y cuándo serán los encuentros en Santa Fe
Este lunes habrá actividad por partida doble para el PJ en Santa Fe. Desde las 10 y en la sede del partido será tiempo de ordenar puertas adentro estrategias con los 12 convencionales electos: ocho que ingresaron en la lista que lideró Monteverde por distrito único y cuatro que ganaron en sus territorios. Entre ellos está Pirola, del departamento Las Colonias.
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Maximiliano Pullaro reunido con Juan Monteverde, que le pidió que la reforma constitucional de Santa Fe se haga en 2026.
Entre los temas a discutir están, además de la propia jefatura de bloque, las vocerías para distintos tópicos, con nombres que tendrán trascendencia. Surgen allí por ejemplo Pablo Corsalini, en temas vinculados a las áreas metropolitanas, y Jaquelina Balangione en la órbita judicial. "La mayor parte de nuestras propuestas para la Convención ya la tenemos cerradas", confían a Letra P.
Allí también se ordenará seguramente lo que sigue, con la reunión pautada para las 12.30 con el oficialismo. Monteverde y Pirola serán los emisarios del PJ para la reunión bilateral con referentes de Unidos, que tendrá representación de la mesa política conformada por el radicalismo, el socialismo y el PRO, socios mayoritarios en el engranaje comandado por el gobernador Maximiliano Pullaro.
Institucionalidad con resultados en suspenso
A priori, el encuentro entre ambas partes aparece más como un cónclave de corte institucional que como una cita para tomar definiciones. "Fútbol sin arcos", definen avanzados en la materia. Cuestiones de organización pensando en el 14, con un bloque oficialista que confía en conseguir acuerdos pensando en algunos temas en particular. En Unidos esperan conocer con mayores detalles qué escenario imagina la oposición, además de discutir el reglamento de la Convención.
Según pudo saber Letra P, madura la posibilidad de que ni bien comience la Convención pueda votarse la prórroga para definir que habrá 60 días de discusión, el tiempo máximo dispuesto. Además, en el planteo asoma la chance de que en el primer mes se puedan abocar al trabajo en comisiones para luego ir votando por títulos en el período restante. “Te evitás que, tanto el oficialismo como la oposición, introduzcan temas por la ventana o se dilaten otros”, dice una fuente de Unidos.
En cuanto a la propia reunión, en el peronismo son críticos con las formas de Pullaro y su equipo. "Ya lo vivimos con la fecha de la Convención: llamaron a todos e hicieron lo que quisieron", ejemplifican. Para este caso, consideran que el tiempo es escaso. Desde la otra vereda rechazan ese cuestionamiento. “Ellos pidieron postergarla, estaba convocada la semana previa a las elecciones. La voluntad es acordar con el PJ que salió segundo. Dar una mirada de Estado”, retrucan.
No obstante, en Más para Santa Fe analizan el cónclave del mediodía casi como un formalismo. "No hay una decisión de que haya un consenso en la reforma", reafirman. De igual modo, en el PJ también hubo charlas con otros bloques, aunque se echó por tierra la posibilidad de un interbloque junto con Marcelo Lewandowski.
PJ dialoguista o combativo, la cuestión
Monteverde y Pirola se disputan la presidencia del bloque peronista. El rosarino, envalentonado tras la victoria en las elecciones de concejales en Rosario, sumó visibilidad nacional y varios lo apuntalan. Pirola, un cacique de la cámara alta santafesina, aparece como un conocedor de la rosca para este tipo de situaciones.
En un nombre u otro también puede expresarse el tenor que tendrá el PJ como oposición en la reforma. Ya lo demostró Monteverde en su última campaña, con un perfil crítico al discurso de Unidos, que puede ser extrapolable a esta nueva etapa. La pregunta latente es si otros bloques ven con mayor agrado que sea Pirola, entonces, quien lidere la comitiva peronista.
Una figura de peso en el oficialismo rechaza que un nombre propio incline la balanza. “Hemos visto Pirolas combativos y colaborativos. Lo mismo con Monteverde, según las circunstancias”, dicen. “Más allá de quién conduce el bloque, hay que ver si consiguen la unidad que pretenden. ¿Piensan lo mismo de la autonomía, del Ministerio Público de la Acusación, de las reelecciones? Hay que ver si en ese bloque heterogéneo votan todo lo mismo”, azuzan en Unidos.
Lo que se defina en las próximas horas puede ser una buena medida para saber qué ocurrirá a partir del 14 de julio.