Ramón Mestre reaparece con su propio Pacto de Mayo para la interna de la UCR de Córdoba
Con palos a Rodrigo de Loredo y un mensaje para Luis Juez, el exintendente sale a jugar. Las bases que postula para energizar al partido. El no a Javier Milei.
El hombre que armó para Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales para las PASO del año pasado, con estas “bases mínimas” iza su bandera histórica: la fuerza debe liderar un frente electoral y reservar la candidatura a la gobernación para un hombre o mujer boinablanca.
El punto número uno es un palo para Rodrigo de Loredo que, como se sabe, era el referente mejor posicionado de la UCR para encabezar el tramo ejecutivo provincial, opción que rechazó.
“El radicalismo, por su historia y tradición, debe ser el constructor de un frente electoral que sostenga a un candidato a gobernador de sus filas”, expresa el punto uno del "Pacto de Mayo" del hombre que desafió a Mauricio Macri y a Negri, en 2019, con la histórica Lista 3.
Si ya pasó por la caja el jefe del bloque radical en Diputados, el que sigue en la cola es Juez. Después de recuperarse de la derrota, por tan solo tres puntos de diferencia con el cordobesismo, el senador ya revisa una promesa que hizo en caliente. “No voy a ser más candidato”, dijo esa noche y ahora se arrepiente. Nadie imagina al titular del Frente Cívico afuera de una lista.
El hijo de uno de los próceres del radicalismo provincial, el exgobernador Ramón Bautista Mestre, mantiene su expectativa de juego dentro de la interna y lo hace tocando callos.
Ramón Mestre maneja la expectativa en la UCR
En el punto número dos pide no escaparle a la interna y exige “un proceso democrático que garantice la participación de los afiliados”.
Otro de los temores que explica el repliegue oficial es la obstinación de Myrian Prunotto, la vicegobernadora radical que conquistó espacios de poder gracias al patrocinio de Llaryora.
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Myrian Prunotto rechazó su expulsión en la sede la UCR de Córdoba.
En los pasillos de la casona partidaria ubicada en pleno centro de la capital temen que sea un caballo de Troya al patrocinar el núcleo de Juan Gait. Mestre no ignora los rumores que fuentes de JxC echan a correr sobre él: “El caballo de Troya es Mestre, él tiene un acuerdo con Llaryora”, tiran con impunidad, amparándose en aislados ejemplos de mestristas.
El expresidente partidario mantiene la intriga, pero da pistas. Se sube a la ola antilibertaria, en una UCR atravesada por la irrupción de Javier Milei en la política nacional y la consecuente división boinablanca entre el apoyo y el rechazo a su política de motosierra y licuadora.
Como sea, poco se sabe de las ambiciones de Mestre. Nadie lo imagina candidato y hay varias especulaciones sobre su juego. “Todos dicen que algo prepara”, cuentan algunas fuentes las versiones de pasillo.