Mendoza: el alfil de Omar de Marchi se adjudica el triunfo en la interna PRO ante la vice de Alfredo Cornejo
Gabriel Pradines celebró, mientras Hebe Casado denunciaba irregularidades. El futuro, entre la irrupción de Javier Milei y la estrategia de Mauricio Macri.
Gabriel Pradines y Omar de Marchi, en el centro, festejaron en Mendoza.
Gabriel Pradines, senador provincial de La Unión Mendocina y alfil de Omar de Marchi, asegura haberse convertido en el nuevo presidente del PRO de Mendoza, luego de las elecciones internas celebradas este domingo. Sin embargo, la vicegobernadora del radicalAlfredo Cornejo, Hebe Casado, continuaba al cierre de esta nota sin reconocer una derrota y con fuertes denuncias anticipó que impugnará los comicios.
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Tal como se podía suponer por el tono de la puja a lo largo de toda la campaña, la jornada estuvo marcada por la continuidad de las acusaciones cruzadas. Luego de las decisiones que fueron tomando las autoridades partidarias a lo largo de todo el proceso, que terminó con la intervención de la conducción nacional partidaria a cargo de Mauricio Macri, a lo largo del domingo la vicegobernadora acusó “ falta de transparencia en la organización” y apuntó contra “la Junta Electoral que armó Omar De Marchi y su runfla”.
Lo hizo pasadas las 18, cuando en los centros de votación de San Rafael todavía se podían observar largas colas de militantes esperando su turno para votar. Las fotos replicaban esa situación, base del enojo de la lista Amarilla que llevó como candidata a Casado. Las denuncias del demarchismo sobre una "intromisión radical" en la interna partidaria también se sostuvieron a lo largo del domingo, con posteos en redes que advertián sobre el aparato cornejista moviendo su estructura a favor de la candidatura de su vice.
La junta electoral y el enojo con Mauricio Macri
El enfado con la junta mendocina no es un dato aislado, ya que representa uno de los elementos fundamentales para comprender la parte final del proceso que desembocó en la intervención de la conducción nacional, que puso a Darío Nieto como garante de la elección.
Las impugnaciones empezaron a llover ni bien comenzó la campaña. Algunas, más de forma, advertían sobre la conformación de las listas, antecedentes de postulantes o la garantía de los cupos establecidos por la ley. Otras fueron a lo profundo y denunciaron la existencia de “avales duplicados y truchos”.
Pedimos #BoletaUnica para la elección interna. Y la junta electoral de De Marchi y su runfla no quiso. Están entorpeciendo el proceso electoral en toda la provincia, no aparecen los sobres, una sola mesa habilitada por escuela, excepto en Luján Peor que los K @proargentinapic.twitter.com/ZBKiKe6tKn
La junta mendocina, con una mayoría afín a Casado, bajó la lista de Pradines. El senador acudió a la junta partidaria nacional, que pidió rever la decisión. El equipo de la vicegobernadora redobló la apuesta y elevó su presentación al Juzgado Federal 1 de Mendoza, que ratificó la elección habilitando a las dos listas.
La junta sostuvo su postura y el partido la intervino, poniendo al frente a Nieto. La vicegobernadora siempre consideró el movimiento como “un error”, convencida de que se trataba de una “intromisión” en el proceso provincial. Si bien su espacio pudo dar cuenta de algunas irregularidades y consiguió que se bajaran las listas demarchistas en un par de distritos, no logró evitar la convocatoria a las urnas.
Aquella acción fue la que desembocó en la intervención del PRO de Mendoza. De Marchi había iniciado su camino en la política en el Partido Demócrata, el mismo en el que empezó a militar Pradines, y se había cruzado al macrismo durante la primera década de los 2000. Fue dos veces intendente de Luján de Cuyo y con el sello Cambia Mendoza llegó a la Cámara de Diputados.
Lejos de abandonar los planteos que lo llevaron a enfrentar al oficialismo, el sector de De Marchi fortaleció su rol opositor en Mendoza y, con la llegada de su principal referente al armado de La Libertad Avanza, empezó a generar una discusión hacia adentro de la política provincial en torno a la relación con el presidente Milei.
El devenir de la gestión empezó a descubrir la cercanía entre las ideas que siempre había defendido el demarchismo y los libertarios debutando en la conducción del país. En ese devenir, Cornejo, que encaró la interna de Juntos por el Cambio alineado con Patricia Bullrich, también empezó a arrimarse a los tinglados libertarios hasta convertirse en uno de los radicales con mejor llegada al armado mileísta.
El nuevo panorama profundizará ese debate y pone en riesgo el futuro de la coalición provincial, que podría romperse si Macri y el demarchismo definen irse de Cambia Mendoza para afianzar una propuesta alternativa de cara a 2027.
En el medio irrumpirá el armado para las legislativas de 2025, donde la figura de Milei y la estrategia nacional del PRO jugarán de un modo determinante para empezar a trazar el nuevo mapa de la política mendocina. Sea lo que fuera, el capítulo recién empieza.