Mendiolaza: Adela Arning se prepara para la reelección montada en obras del gobierno de Córdoba
La intendenta macrista quedó al borde de la revocatoria, pero zafó y se siente fortalecida para 2027. Niega un pacto con Martín Llaryora. El peronismo se mueve.
Adela Arning no descarta postularse para su reelección en Mendiolaza
En poco más de un año, la situación política deAdela Arning parece haber dado un giro copernicano. La intendenta de Mendiolaza, localidad ubicada en el Gran Córdoba, ya no muestra inquietud por el pedido de revocatoria presentado por los vecinos de la ciudad, hoy estancado en arenas judiciales.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
No parece condicionada por las derivas del partido amarillo, que parece desgranarse entre internas sin fin y deserciones hacia los oficialismos de turno. Tampoco asoma una referencia opositora capaz de aglutinar a todos los que se manifiestan desencantados con su gestión. Ni siquiera en el peronismo, que no tiene un nombre oficialmente instalado como tal.
La principal inquietud de la terminal de Mauricio Macri en el cordón de Sierras Chicas apunta al fuero íntimo. Su convicción debe ser refrendada junto a su familia, tras tres años en que ha acusado el desgaste de la administración pública, con severos cuestionamientos, y atravesando aún el proceso de duelo por la muerte de su esposo, en marzo pasado.
Un problema para Adela Arning
Durante la semana, una nueva polémica ubicó a Mendiolaza en el centro de la agenda. Mientras la intendencia promociona un plan para llevar el gas natural a la ciudad, con financiación del gobierno provincial y contribución por parte de los vecinos, más de 400 usuarios reclaman por el incumplimiento de una obra por la que pagaron hace 20 años y que debería haberles asegurado el acceso al servicio.
Estos reclamantes, que acudirán a la Justicia tras la feria de julio, piden que se les reconozca lo abonado y acusan a Arning de intentar un doble cobro. Además, señalan que sólo algunos “privilegiados” han sido incluidos en esta nueva etapa.
Desde la Municipalidad diseccionan los proyectos. Según sostienen, aquel pago refiere a una obra de la red troncal, licitada durante la pasada gestión. A este gobierno corresponde, dicen, la etapa de la conexión domiciliaria, que tiene como beneficiarios a más de 3 mil vecinos.
Aunque ofrecen reconocer una parte de lo abonado, bajo concepto de contribución voluntaria, trasladan la responsabilidad a su antecesor, Daniel Salibi, a quien siguen culpando por irregularidades en su administración. “No tenemos ni siquiera el registro de quiénes pagaron y cuánto pagaron”, protestan en la sede municipal.
La palabra oficial no satisface a los denunciantes. Según explican, el municipio simplemente deslinda responsabilidad y traslada a los vecinos la gestión de la conexión. Molestos, llevaron su caso al Concejo Deliberante, donde habrían encontrado el apoyo que buscaban. Según esperan, a la vuelta del receso invernal el tema será tratado en el recinto, con perspectiva favorable a sus intereses.
Si así ocurriese podría recrearse un conflicto similar al del pasado año, cuando el gobierno logró aprobar el presupuesto 2025 recién en febrero del mismo año por la cerrada resistencia de los concejales. Incluso los de su propio bloque.
Sintonía con Martín Llaryora
Desde la sede municipal ubican la discusión en un marco más amplio: aseguran estar llevando adelante el mayor programa de obras públicas de la historia de la localidad, con un costo superior a los 3 mil millones de pesos.
Para sostener esta afirmación enumeran acciones variadas, posibilitadas por los sucesivos aportes que han ido llegando por decisión del Panal. “Son fondos reintegrables”, aclaran desde la ciudad.
La semana pasada, el ministro de Cooperativas y Mutuales, Gustavo Brandán, entregó el último cheque para la tercera etapa de la conexión del gas. Dos semanas antes, Arning había sido recibida, otra vez, por el ministro de Gobierno, Manuel Calvo
Desde Mendiolaza ratifican la existencia de un buen vínculo. Evocan incluso mensajes enviados a la intendenta tras la muerte de su esposo. Sin embargo, se apresuran en rechazar cualquier posibilidad de aproximación. “El peronismo tiene muy claro que Adela no va a jugar para ellos”, sintetiza una voz cercana a la dirigente.
El cruce intenta alejar a la empresaria de cualquier posibilidad de pacto con el cordobesismo, aún reconociendo la existencia de un pragmatismo que borronea identidades partidarias. Ni siquiera como correspondencia a la decisión del gobierno provincial de no atizar aquel proceso de revocatoria. Muchos ven una mano política en la demora de la Justicia para brindar una solución al contrapunto entre el impulso ciudadano y las formalidades exigidas.
Dejan en claro sus vocerías, Arning es parte del entramado opositor. De hecho, forma parte de la dirigencia PRO que La Libertad Avanzaya peina como propia.
En acción coordinada con pares del departamento Colón, ya ha visitado la Casa Rosada en varias ocasiones. La última fue hace 15 días, por convocatoria de los diputados Gabriel Bornoroni y Laura Rodríguez Machado, como parte una comitiva que se sentó junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli. Allí escuchó de boca de sus anfitriones que “hay que ganar Córdoba”.
Los nombres del peronismo
“No sabemos si Llaryora va a tener candidato propio”, azuzan las mismas voces. Este elemento, estrictamente político, suma para alentar la intención de Arning. En el horizonte no aparece aún un nombre capaz de aglutinar a una oposición tan dispersa como hace tres años. Ni siquiera dentro del peronismo.
Dos nombres son los que reúnen menciones previas. El primero es un viejo conocido, Nicolás Martínez Dalke, quien quedara al borde de la intendencia en las dos elecciones precedentes. Sólo 22 votos lo separaron de la ganadora en 2023.
Rivales internos aseguran que ya ha gastado su crédito; desde su entorno aseguran que volverá a intentarlo. No sólo recuentan como fijos los votos obtenidos años atrás, también afirman ser parte del esquema que ha diseñado el ministro Brandán.
El otro referente es Julio Chit, otro dirigente de extracción peronista. Excandidato a concejal en la lista que encabezara Tomás Grunhaut en 2019, hoy intenta una continuidad del espacio que también supo orillar el triunfo.
Con Mendiolaza Porvenir, el dirigente de ANSES, exfuncionario en la gestión de Llaryora en la capital, prevé presentarse por fuera de la representación oficial del peronismo. Tal decisión responde a la posibilidad de una confluencia amplia bajo la necesidad de un estado presente y el rechazo a las políticas libertarias.
Por el momento, el dirigente radical, cercano a la vicegobernadora Myrian Prunotto y asesor de la Legislatura, asegura no considerar tal posibilidad. Su proximidad con Brandán y su participación en el armado llaryorista en el departamento Colón lo mantienen en el tablero de especulaciones.