Maximiliano Abad y Martín Lousteau: quinta a fondo por la UCR
Resolvieron adelantar las elecciones partidarias. Furia de Miguel Fernández, presidente del comité de contingencia. El factor Messi y un tubo de ensayo.
Los dos sectores de mayor volumen político pisaron el acelerador para consolidar una idea que sobrevolaba desde diciembre, cuando retomaron el diálogo tras dos años de crisis política en los que se enfrentaron durante la interna 2024 -que terminó en la Justicia- y el radicalismo obtuvo pésimos resultados electorales en la provincia. Ahora, Abad y Lousteau acercaron posiciones para adelantar el proceso de renovación pensando en 2027, año en el que habrá elecciones ejecutivas en las que la UCR no puede permitirse una debacle.
Entendían que el 6 de septiembre, la fecha en la que se había fijado la elección interna, quedaba muy lejos en el tiempo y muy cerca del final del año. La nueva conducción recién asumiría en noviembre y, verano de por medio, tendría muy encima una elección que, afirman, volverá a ser desdoblada de las nacionales. El caso tuvo la resistencia del sector que conduce Miguel Fernández, el presidente del comité de contingencia que prefiere discutir antes el rumbo del partido y repensar una manera de conducir.
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Miguel Fernández, presidente del comité de contingencia.
Abad y Lousteau, a fondo
La idea de avanzar en el adelantamiento de la elección sobrevolaba, pero tomó velocidad en los últimos días. El 27 de febrero, minutos antes de la medianoche, integrantes del comité de contingencia le pidieron formalmente la convocatoria a Miguel Fernández, para tratar una serie de temas, entre los que destacaban el adelantamiento de la renovación de autoridades. El exintendente de Trenque Lauquen le puso fecha a ese encuentro: 12 de marzo. Demasiado tarde. Abad y Lousteau necesitaban que fuera la semana que pasó para tener el margen de 90 días previos que se requieren para el llamado a elecciones internas.
El titular de la convención de contingencia, el otro órgano de conducción, liderado por el loustosista Pablo Domenichini, llamó a una reunión para este viernes 6 de marzo, con el argumento de tratar la renuncia de uno de los apoderados del partido, Federico Carozzi. Pero el mitin iba a servir para algo más. Dos días antes, los integrantes del comité provisorio que pidieron la reunión se autoconvocaron para el mismo día que la convención, con el argumento de que Fernández no lo hizo en los tiempos que correspondían, a saber: dentro de los 10 días corridos, no hábiles. Así, consiguieron el cuórum (seis miembros) y se reunieron previo a la convención para tratar el tema que verdaderamente les interesaba, de manera que, una vez votado, pudiera ser refrendado por el otro órgano.
SOLICITA CONVOCATORIA PLENARIO - COMITE DE CONTINGENCIA (1)
Cómo votaron el comité y la convención
Esa reunión del comité de contingencia contó con siete de los 10 miembros que la componen. Dijeron presentes Walter Carusso, Sofía Gambier, Ariel Martínez Bordaisco, Miguel Bazze, Josefina Mendoza, María Josefina Ignacio y Miguel Ángel Lunghi. Ignacio se abstuvo, el intendente de Tandil votó en contra y el resto a favor. Cinco, uno, uno. No concurrieron Fernández, Esther Llenderrozas y Luis Podio.
Dos horas más tarde, la convención conducida por Domenichini sometió esa resolución a votación, con un resultado mucho más contundente. Fue nueve a uno. Levantaron la mano Domenichini, Josefina Lauría, Silvana Maldonado, Ignacio Palacios, Juan Martín Genoud, Érica Revilla, Diego Garciarena, Miguel Gargaglione y Sebastián Salvador. Votó en contra Agustín Maspoli. Así, consideran que la convocatoria de Fernández para el 12 de marzo se caerá por falta de cuórum.
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Pablo Domenichini preside la convención de contingencia.
Para el fernandismo, es “ilegal e ilegítimo”
El fernandismo argumenta que la autoconvocatoria del comité es nula, y agita el artículo 74 de la Carta Orgánica: “Cuando un tercio (1/3) de los miembros lo requiera por escrito, el PRESIDENTE deberá convocar a sesión dentro de los diez (10) días a contar de la fecha de presentación del requerimiento. Si dentro de los cinco (5) días no hubiere hecho la convocatoria, deberá hacerla efectiva el VICEPRESIDENTE o la autoridad que lo suplante". Fernández entiende que el accionar del tándem Abad-Lousteau no representa los valores que caracterizan a la UCR, como las garantías republicanas y la transparencia administrativa.
Argumentan en su espacio que la autoconvocatoria llamada al viernes 6 “fue un acto de desesperación porque no tenían los votos” para aprobar esa nueva fecha el 12 de marzo. Estiman que podría haber sido un cinco a cinco, lo que sometería a un desempate que quedaría en manos del presidente del cuerpo -Fernández- que, en esa instancia, ejercería el voto doble. No sólo creen que es una convocatoria ilegal, sino que es una acción ilegítima: afirman que esos espacios están cambiando las reglas de juego electorales con solo cinco votos en medio de tanta debilidad institucional.
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Miguel Fernández junto a su espacio interno de la UCR.
Fernández trabaja desde hace un tiempo con cuatro legisladores provinciales, un diputado nacional, algunos intendentes de los 27 radicales que gobiernan en la provincia y con presidentes de comités locales. Pone el énfasis en las voces territoriales y en el norte que debería tomar el partido antes de elegir quién lo conducirá y con qué otros sectores se conformarán las alianzas el año que viene. Entiende que hay un gran desafío para los correligionarios, respecto a la posición que debe tomarse en torno al Gobierno de Javier Milei en la nación y el de Axel Kicillof en la provincia.
La UCR quiere salir de la fragilidad institucional
El radicalismo cumple casi dos años de una situación delicada en términos institucionales. La sucesión de Abad en la jefatura de la UCR bonaerense fue traumática; primero, la elección que enfrentó a Fernández (entonces en el abadismo) y a Domenichini terminó en un laberinto judicial que, un año después, decantó en una conducción de contingencia impulsada por la Justicia electoral para que el partido pudiera participar de las elecciones legislativas de 2025. Así, los dos protagonistas de la interna quedaron a cargo de dos órganos de contingencia: el comité y la convención.
Pero la decisión de esos espacios de construir el frente Somos dinamitó la relación entre Abad y Fernández. El senador jugó en la Quinta sección con la alianza Nuevos Aires y fue muy crítico de la decisión que tomó el partido y los resultados posteriores. Tras ello, en ese espacio afirmaron que la conducción carece de legitimidad y que ya es tiempo de construir un nuevo liderazgo para movilizar el partido.
Abad ucr
Maximiliano Abad.
En ese contexto, adelantar la fecha de elecciones comenzó a ser una tesis compartida con el loustosismo, sector con el que a fin del año pasado confluyeron en un bloque legislativo integrado. Abad camina junto a los sectores del histórico Gustavo Posse y el exvicegobernador Daniel Salvador. Con Evolución los une la idea de la premura para institucionalizar legítimamente al partido y de la unidad para encauzarlo políticamente.
Un problema mundial
La fecha del 7 de junio para la renovación de autoridades no es casual. Cuatro días después está previsto el inicio de la Copa del mundo que se realizará en Estados Unidos, México y Canadá, que por primera vez se jugará con 48 equipos y se extenderá por casi 40 días. La política en general suele transcurrir ese tiempo sin demasiada actividad, por no decir que buena parte de la dirigencia viajará a ver al equipo de Lionel Messi. Así, el radicalismo fijó el cierre de listas para la primera semana de mayo y un mes más tarde la elección.
Messi
Leonel Andrés Messi.
Los dos sectores mayoritarios de la UCR coinciden en que, a pesar de no circular ningún nombre que sintetice la unidad, deberán llegar de la mano para, probablemente, que Adelante se quede con la conducción de un órgano y Evolución con el otro. Ambos estarán integrados por miembros de las dos corrientes y los socios minoritarios que los acompañan. Lo que sí se lanzó es un tubo de ensayo para poner en la cancha a una figura que podrían comprar casi todos los sectores como un eventual nombre para candidatearse a la Gobernación por la UCR: Alfonso Prat Gay.