Javier Milei le pidió a sus operadores postergar el envío de los pliegos. Tiene candidatos, pero no están consensuados. Ampliación no y kirchnerismo, tampoco.
Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, ministros de la Corte Suprema de Justicia.
El mensaje de Javier Milei a su denominada mesa judicial fue claro: las negociaciones para ocupar las dos vacantes en la Corte Suprema de Justicia pueden esperar, por lo que el envío de los pliegos previsto para marzo será postergado un tiempo más. La decisión del Presidente responde tanto a que se siente cómodo con la actual y diezmada composición del máximo tribunal, como a que es consciente que antes de buscar un consenso con la oposición deberá resolver el futuro del ministro Mariano Cúneo Libarona.
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Las reiteradas versiones sobre una inminente renuncia del titular de Justicia, quien es retenido en su cargo desde octubre del año pasado por parte de la cúpula de la Casa Rosada, es un problema para el desarrollo normal de un área que, entre otras cosas, tiene a su cargo las negociaciones con los senadores y senadoras de la oposición para completar la Corte, que funciona con sólo tres miembros desde diciembre del 2024. Una situación inédita en la historia nacional.
Los rumores en torno Cúneo Libarona ponen en duda la validez de los interlocutores designados por el oficialismo, sobre todo a los dos designados por Santiago Caputo como interlocutores judiciales. Uno de ellos es Sebastián Amerio, su amigo personal y el hombre que se encarga en las sombras de la mayoría de los manejos vinculados al Ministerio de justicia, y el otro es Manuel Vidal, también integrante de la mesa chica del Salón Martín Fierro, y uno de sus representantes a la hora de hablar con la política más tradicional, como gobernadores y otros líderes políticos con influencia en el Congreso.
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Mariano Cúneo Libarona.
La única razón para retener a Mariano Cúneo Libarona
El todavía titular de la cartera de Justicia le había enviado su renuncia al jefe de Estado en octubre del año pasado, pocos días antes de las elecciones legislativas, sin embargo, Milei no se la aceptó. Por eso, el reconocido abogado pidió una licencia entre el 30 de diciembre y el 2 de febrero para poder descansar y pasear junto a su esposa por distintas ciudades de Alemania, como Berlín, Munich y Hamburgo.
A su regreso, el Presidente y su ministro habían quedado en que volverían a charlar sobre el tema, pero otra vez el tema fue postergado. Fuentes al tanto de la búsqueda del reemplazante, lejos de defender su gestión para explicar la demora en su salida, mencionan que necesitan tiempo para encontrar un perfil acorde para suceder al funcionario, mientras el propio Cúneo Libarona resuelve, en paralelo, algunos problemas que le achacan hace tiempo.
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Santiago Viola.
Entre los traspiés más graves que le endilgan en el Gobierno a Cúneo Libarona está la implementación del sistema acusatorio y los problemas para ajustar el Registro Automotor, con dificultades con los patentamientos mediante; también problemas en la arena política por su polémica reunión, y posterior filtración de un audio, con el exagente de la CIA Tim Ballard y otras tensiones por causas que impulsa su histórico estudio jurídico.
Como sea, todo eso parece poco si se tiene en cuenta que su lugar es un botín de guerra en la interna libertaria. Si el ministro deja su cargo en las próximas semanas, no está claro qué sector del Gobierno pondrá a su sucesor. Es sabido que Caputo promueve desde hace tiempo para ese sillón al intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, siempre que Amerio quede debajo suyo controlando sus pasos, mientras que los Menem quieren quedarse con ambos lugares, y uno de ellos pareciera estar reservado para Santiago Viola.
Ante los rumores de las últimas jornadas, en el ecosistema violeta desmintieron que estén pensando en Sandra Arroyo Salgado, Diego Luciani, Carlos Stornelli o Juan Bautista Mahiques, todos nombres que se repiten con frecuencia, como posibles futuros ministros.
El Gobierno tiene a los dos candidatos para la Corte
Para graficar los subterráneos enfrentamientos, y las dificultades a la hora de nombrar a un reemplazante de Cúneo Libarona, una fuente que conoce bien los pasillos de Balcarce 50 vaticinó que será el propio Milei quien elegirá al nuevo integrante de su gabinete. Se estima que recién entonces, cuando el Ministerio de Justicia esté en orden, se acelerarán las negociaciones para completar la Corte y enviar los otros 200 pliegos para ocupar juzgados federales a lo largo y ancho del país.
Si bien se presume que para esa fecha todavía falta bastante, en la administración libertaria aseguran que ya tienen dos candidatos para acompañar a Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, aunque por ahora prefieren mantenerlos en reserva. La premura se debe, por un lado, a que no le quieren dar margen a la oposición intransigente a que los operen con antelación, pero también a que los postulantes todavía no fueron consensuados con los bloques dialoguistas de la cámara alta, para que no vuelva a ocurrir lo que pasó con Ariel Lijo, cuyo pliego fue rechazado, y Manuel García Mansilla, que asumió en la Corte por decreto y después renunció por la votación en el Senado.
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Javier Milei.
Aún con 21 bancas propias, La Libertad Avanza elige la cautela y el diálogo, pero no en todas las áreas. Está prácticamente definido que no habrá una ampliación de la Corte, tal como habían aceptado por presión del bloque justicialista que responde a Cristina Fernández de Kirchner, y tampoco división por salas. Con un mayor porcentaje de votos propios, y nuevos aliados en distintas provincias, el oficialismo sólo negociará los dos pliegos.
"Seguimos hablando con el kirchnerismo, pero hoy no son indispensables", aclaró un funcionario del Gobierno. La frase hace referencia a que tras la salida de Carolina Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andradadel interbloque peronista, los libertarios quedaron más cerca de conseguir los dos tercios para negociar la agenda judicial, prescindiendo de la expresidenta.
Por fuera de la disputa interna de su propio gabinete, y el camino que deberán recorrer sus operadores con los nuevos actores del Senado, Milei tampoco tiene urgencia en la designación de los dos ministros del máximo tribunal. De hecho, según pudo saber este medio, el jefe de Estado está "conforme" con las gestiones de Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti, a quienes supo castigar en el pasado, pero con quienes al parecer saldó algunas diferencias.
A pocas horas del inicio de la sesiones ordinarias, la única prioridad para Milei durante todo el 2026 es su nuevo paquete de reformas. No por nada el discurso que brindará ante la asamblea legislativa, por cadena nacional y en pleno prime time, girará en torno a la necesidad de tener apoyo para estos proyectos.