El tono de esa conferencia no cayó bien en la Casa Rosada y motivó una tensa conversación telefónica entre Olivares y Juan Pazo. Durante la comunicación, el titular de la ARCA le reclamó al santafesino por algunas de las frases dichas frente al periodistmo y se quejó de supuestos dichos públicos en el mismo sentido por parte del propio Pullaro. El ministro de Economía le señaló que el gobernador no se había referido al tema y le explicó la postura provincial: no está en contra de las medidas, pero sí pretende establecer controles especiales que no impliquen una mayor regulación.
Involuntariamente, el Gobierno le fabricó a la Casa Gris una oportunidad: Santa Fe no recibe esa información desde 2017, luego de que la Corte Suprema de Justicia fallara a su favor en la demanda que entabló por un decreto de Fernando de la Rúa que facultaba a la entonces AFIP a quedarse con el 1,9% de la recaudación del IVA en la provincia y destinar esos fondos al fondo de jerarquización del organismo recaudador. “Fue una especie de represalia que tomaron en ese momento y ahora no tienen cómo obligarnos a firmar”, se jactó una figura cercana a Pullaro.
Qué pide Santa Fe
Así las cosas, el gobierno santafesino dejó en claro lo que pretende: una negociación. Consideran que el convenio solo tiene un peso simbólico que la Casa Rosada necesita para respaldar su plan. “Tenemos un montón de reclamos sin respuesta y ahora pretenden que salgamos corriendo a firmarles una adhesión que sólo les sirve a ellos sin nada a cambio”, explican en Santa Fe. “A nosotros no nos cambia en nada firmarlo o no. No tenemos una plaza llena de ahorristas reclamando”, suman.
Hay una cuestión que fortalece la postura santafesina. Varios ministros de economía provinciales se comunicaron con su par santafesino para preguntarle qué haría, aseguran en la Casa Gris. Uno de esos llamados, dicen, vino desde La Plata. La Bota se transformó en una voz autorizada en materia de lucha contra el narcotráfico, por lo que en algunos distritos temen quedar en offside si firman la adhesión y luego el gobierno de Pullaro la critica por facilitarle la vida a los narcos.
No es lo único. En Santa Fe también mencionan la autorización para tomar un crédito con la Corporación Andinade Fomento de cara a la organización de los Juegos Odesur 2026 en Rosario, que el Ministerio de Economía tiene pisada sin argumentos técnicos. También hacen referencia al freno a la obra pública, un tema que preocupa especialmente a Pullaro con respecto al pésimo estado de las rutas nacionales que atraviesan su provincia. Un menú de exigencias que Caputo deberá escuchar si quiere robustecer su plan para sacar los dólares del colchón.