EL DATO LETRA P

Javier Milei teme que lo espíen: comprará detectores de micrófonos y cámaras ocultas

En el marco de la militarización de la Quinta de Olivos, Karina Milei licitó la adquisición de aparatología para evitar espionaje electrónico. Qué trae el kit.

La militarización de la Quinta de Olivos se profundiza, al igual que el dispositivo de seguridad alrededor del Presidente: por temor a ser espiado, Javier Milei comprará dos aparatos para detectar micrófonos y cámaras ocultas. La licitación la elaboró Casa Militar, que custodia la residencia oficial luego del desplazamiento del personal civil, pero será la Secretaría General, a cargo de Karina Milei, la que pondrá la plata.

Bajo el proceso 23-0021-LPU26, que figura en la web de contrataciones del Estado Compr.Ar, la hermana presidencial busca adquirir dos "equipos de seguridad tipo kit detector contra medidas electrónicas". En otras palabras, tal como detalla el anexo del pliego, permiten "la realización de las tareas de detección, identificación, localización y análisis de amenazas de vigilancia técnica y espionaje electrónico".

Aparatos del recontraespionaje

Continúa el detalle de la licitación: "El equipamiento deberá permitir la realización de barridos electrónicos profesionales en oficinas, salas de reuniones, vehículos, instalaciones estratégicas y entornos operativos, garantizando portabilidad, precisión técnica, confiabilidad operativa y capacidad de operación en campo".

Entre otras cosas, cada kit que vendrá dentro de una valija con ruedas deberá detectar micrófonos ocultos, cámaras ocultas, "dispositivos de grabación" y "GPS trackers". El proveedor deberá ofrecer una garantía de 12 meses. La apertura de sobres para conocer las ofertas será el 17 de noviembre.

En la resolución para autorizar la compra, firmada por el jefe de Casa Militar, Sebastián Ibáñez, quien tiene a su cargo la seguridad presidencial, argumenta la necesidad de "salvaguardar la seguridad institucional y la confidencialidad de la información sensible, detectando dispositivos que vulneran la privacidad" para "neutralizar amenazas tecnológicas pasivas y activas antes de que comprometan la toma de decisiones del primer mandatario".

De Diego Spagnuolo a Posse, una de espías

El expediente para esta compra se publicó en la misma semana que Gendarmería reveló el peritaje a los audios adjudicados a Diego Spagnuolo en la causa ANDIS, al concluir que no pudo asignar las voces a las personas imputadas.

La difusión de esas grabaciones no fue el único episodio público atribuido a sectores de inteligencia durante la gestión Milei. Bajo la jefatura de Gabinete de Nicolás Posse, en la Casa Rosada era vox pópuli que se realizaban grabaciones ilegales dentro de la sede de gobierno con el consentimiento del ministro coordinador. Fue una de las razones que esgrimieron fuentes oficiales para justificar la salida de quien fuera amigo personal de Milei.

La obsesión libertaria por el mundo del espionaje alcanza a Santiago Caputo, quien habría monitoreado en el terreno la fuga de Flávio Bolsonaro, de Puerto Iguazú a Miami, por pedido de los Estados Unidos, sin cumplir del todo la ley de Migraciones, modificada por el mismo Milei para impedir el ingreso al país de personas con causas penales. El asesor presidencial controla la SIDE, el organismo de los espías que tuvo una fuerte inyección de fondos durante la actual gestión.

La militarización de Olivos

La seguridad presidencial subió su nivel de alerta desde la razia en la Quinta de Olivos. A partir de supuestas filtraciones y problemas de seguridad, si bien la excusa formal fue la situación geopolítica mundial y la visita del papa León XIV, Karina Milei desplazó a quien fuera su mano derecha, María Belén Agudiez, de la administración de la residencia presidencial, en medio de la denuncia de la diputada Marcela Pagano por el supuesto uso privado de mercadería comprada con fondos del Estado.

Según confirmaron en la Casa Rosada a Letra P, más de 200 efectivos militares asumieron las tareas domésticas del mantenimiento de la Quinta. Por otra parte, como contó este medio, Casa Militar también adquirió aparatos que permiten detectar materiales peligrosos, como narcóticos y precursores químicos, de forma no destructiva, incluso en la comida.

María Belén Agudiez, la exfuncionaria de confianza de Karina Milei, que renunció el lunes. 
Javier Milei en la Quinta de Olivos.

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