DISCUSIÓN 2027

Gustavo Sáenz, entre la espada y la pared: la oposición asegura que el 60% se opone a la re-re en Salta

La idea de cambio marca el pulso del humor social y apura al gobernador. La crisis del aliado anti-K ante el avance libertario y el ghosteo de Javier Milei.

Con la gestión golpeada por la crisis nacional y un Javier Milei que lo ghostea públicamente, a Gustavo Sáenz se le empieza a complicar la chance de buscar un tercer mandato. La oposición maneja números que empiezan a marcar el rumbo de humor social en Salta y advierten que más del 60% no ve con buenos ojos otra reelección del guardián del norte.

Como ya contó Letra P, el gobernador necesita de una serie de acuerdos para garantizar una nueva candidatura a la que él cree que tiene derecho. La lectura es que la reforma constitucional de 2021 volvió el contador a cero y que el actual mandato debería ser contabilizado como el primero. Todo el círculo de poder en la provincia sabe que Sáenz trabaja en esa dirección.

En los despachos de la oposición, libertarios y kirchneristas suman otros datos, a tono con la época. Con encuestas sobre la mesa aseguran que la mayoría del electorado salteño quiere “un cambio”. No parece ser personal, pero de ser real, la situación pondría al gobernador en un brete.

Gustavo Sáenz, entre dos tierras

El gobernador de Salta tiene el problema que arrastran todos los provincialismos en la agrietada Argentina de Milei. No se considera oficialista, pero se ofrece para todo lo que el Presidente necesite. No se considera opositor, pero amenaza con jugar contra el gobierno en el Congreso si las demandas salteñas no son atendidas.

Con María Emilia Orozco creciendo en la provincia y en la consideración de la conducción nacional de La Libertad Avanza, Sáenz exacerba su acercamiento a Milei cada vez que puede. Más allá de lo que piense, entiende que la época lo demanda y que parte de su suerte se juega en esa cancha en la que, de paso, encuentra terreno fértil para estirar su pelea con el kirchnerismo.

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Fue uno de los más inquietos participantes en el Argentina Week que la Casa Rosada organizó la semana pasada en los Estados Unidos. “No importa de dónde venimos, sino que tenemos claro hacia dónde vamos. Sé que si a la Argentina le va bien y al Gobierno le va bien, le va bien a los argentinos”, dijo desde Estados Unidos.

Semanas antes, cuando ensayó una crítica al Presidente, terminó invitándose a cantar a dúo en el Movistar Arena para plantar la bandera del federalismo. Durante un rato, se transformó en el meme preferido de la oposición.

La provincia en la mira de La Libertad Avanza

Por esa relación amistosa con el elenco presidencial, el nombre de Sáenz empezó a aparecer en una inchequeable lista de vicepresidenciables para el Milei de 2027. En Salta nadie parece sorprenderse, pero advierten una jugada que a quienes más incomoda es a la escuadra libertaria.

Sucede que la provincia es la protagonista de la primera victoria resonante de La Libertad Avanza como partido autónomo lejos de las luces del AMBA. Si bien el saencismo logró sostener sus mayorías parlamentarias, el elenco violeta se impuso con soltura en la capital provincial en las legislativas salteñas de mayo pasado y repitió, más cómodo, en las nacionales.

Maria Emilia Orozco con Karina Milei y Martín Menem

Con cuatro bancas en la Cámara de Diputados y dos en el Senado, es el partido con mayor representación provincial en el Congreso y una creciente masa de afiliados y militantes que apuntan directamente contra la gestión provincial. Sáenz sabe que la cúpula libertaria tiene una preferida para sacarlo del poder, María Emilia Orozco, aunque apuesta a que la senadora elija quedarse en su banca hasta 2031 o, por lo menos, alguien la obligue a hacerlo.

Salta por el cambio

Con todo, Sáenz necesita que su interpretación constitucional no encuentre trabas políticas ni legales. Está dispuesto a llegar a la Corte Suprema de Justicia si es necesario, pero el máximo tribunal no es muy afecto a entrometerse en cuestiones que tengan que ver con la vida política de las provincias. Encima, cuando lo hizo, los antecedentes inmediatos suelen contrariar los deseos de los gobernadores. Así fue con Alberto Weretilneck (Río Negro) en 2019, con Sergio Uñac (San Juan) y Juan Manzur (Tucumán) en 2023 y con Gildo Insfrán (Formosa) el año pasado.

Por eso el gobernador necesita de un acuerdo político con la oposición para no llegar al terreno de la judicialización. Si los números que se manejan en los despachos opositores son ciertos, ese acuerdo parece demasiado complicado.

Sin embargo, también las encuestas sostienen que la imagen del gobernador está lejos de tocar sus pisos históricos. Más bien, el malestar con la situación general parece alimentar la necesidad de un cambio de rumbo del que se alimentan, incluso, algunos jugadores tradicionales como Juan Manuel Urtubey o Alfredo Olmedo, ambos de vuelta en la discusión provincial.

Ante eso, Sáenz empieza a cranear en una estrategia en la que debe empezar a definir qué hacer con la fecha de las elecciones provinciales, con quiénes alimentar sus ya sólidas alianzas provinciales y, eventualmente, pensar en un sucesor.

El salteño Gustavo Sáenz.
Gustavo Sáenz junto a Susan Seagal en Argentina Week

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