La guerra por el 2027 desordena al Congreso y rompe los acuerdos políticos
Cruje la alianza oficialista y también el PJ, que sigue en estado de asamblea permanente. La UCR quiere pelear. Macri incomoda a propios. Internas, se negocian.
Javier Milei con Cristian Ritondo, parte de la alianza electoral del Gobierno en el Congreso.
El escándalo por la investigación del patrimonio de Manuel Adorni aceleró los tiempos y las elecciones presidenciales ya alteran la actividad en el Congreso. El Gobierno, sus aliados y el amplio espectro opositor están en etapa de reconfiguración. Las internas de cada frente vuelven impredecibles las votaciones y así será hasta el cierre del mandato de Javier Milei.
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La doble sesión citada para el miércoles en la Cámara de Diputados es el mejor ejemplo de este caos. Los gobernadores no peronistas definirán cuales proyectos podrán tratarse.
Hasta el viernes, La Libertad Avanza creía tener cuórum para abrir el recinto a las 10, con dos temas centrales: la Ley Hojarasca (una iniciativa de Federico Sturzenegger para derogar normas) y la modificación del régimen de zonas frías. El temario podría ampliarse si se suma el acuerdo con Estados Unidos, que el canciller Pablo Quirno quería apurar.
Reenviamos al Congreso la que llamamos "Ley Hojarasca" que deroga decenas de leyes obsoletas, vetustas y reñidas con la libertad. Es depuración normativa. Cuantas menos leyes más justicia. Como pide nuestro presidente @JMilei Argentina será el país más libre del mundo. VLLC!… pic.twitter.com/P4zDw6EIVA
Por ahora, la mayoría de los mandatarios provinciales, los aliados y los no tanto, prefieren no sumarse a la sesión de la oposición dura, citada una hora más tarde, para discutir un cronograma de interpelación a Adorni y a su par de Capital Humano, Sandra Pettovello, apuntada por la pérdida de financiamiento de las universidades. Este conflicto le sumó enemigos al Gobierno en el parlamento, como los representantes de Córdoba, que participaron de la marcha del pasado martes.
El Senado tendrá una semana liviana, porque la mayoría de sus miembros estarán en actividades en el exterior. Ni siquiera retomaría el debate de reforma política, iniciado por presión de Karina Milei, quien después de marcarle los tiempos a Patricia Bullrich, admitió que no puede voltear las PASO y necesita estudia
El Congreso entra en clima electoral
Los años previos a las elecciones presidenciales son así. Cada fuerza política mira puertas adentro para contar sus soldados, evaluar eventuales alianzas y lograr reinsertarse en la próxima etapa del país.
La especulación es total. Legisladores y legisladoras observan las preferencias del electorado minuto a minuto antes de levantar la mano. Con urgencias distintas, oficialismo y oposición están en la misma. No hubo que esperar el final del Mundial de fútbol.
El Gobierno atraviesa una interna tripartita, que Milei no puede o no quiere ordenar. A la pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo se sumó la indomable Bullrich que juega sola y nadie la detiene.
La consistencia del oficialismo está en riesgo permanente. La UCR y el PRO, aliados del Presidente, durante la mayor parte de su Gobierno, empezaron a hacer cuentas. Si vuelven a licuarse en alianzas con La Libertad Avanza, en 2027 pueden desaparecer de los recintos. No es mucho negocio.
Para no extinguirse, ambas fuerzas piden sostener algún mecanismo de interna partidaria para dirimir candidaturas locales. El martes, después de la mesa política, Karina Milei aceptó que no tiene los votos para eliminar las PASO y debe negociar. Evalúa una interna partidaria, pero la letra chica no será fácil.
El radicalismo, que pone en juego la mayoría de sus bancas en el Senado, propone una contienda de cada frente electoral con otras reglas: inscripción abierta en padrones y una participación mínima del 10% del electorado.
La secretaria general de la Presidencia empezó a estudiar este esquema. Le gusta, pero quiere que haya una preeminencia de afiliados en los padrones, una forma de no perder el total control de esa eventual interna oficialista.
La reforma política tiene otro debate abierto: los partidos provinciales no aceptan el casillero para votar lista completa. ¿Y si el peronismo sostiene este artículo en una eventual votación en particular? Son opciones.
Pelea por la supervivencia
La discusión por la reforma política definirá el futuro de cada alianza electoral para las presidenciales. No se discute otra cosa. Bullrich lo sabe. Por eso, después de desmarcarse del respaldo a Adorni, lanzó su candidatura a jefa de Gobierno en contra de Jorge Macri.
Macri confunde a los suyos. Pide sostener las PASO para negociar una alianza con el oficialismo y luego rompe filas con el Presidente por redes sociales. En el parlamento le quedó una tropa chica, con referentes que no encuentran destino en sus acciones.
Sus legisladores estuvieron a ciegas después de sus posteos. En la cámara baja, el jefe de la bancada amarilla, Cristian Ritondo, se molestó porque Macri nunca lo consultó antes de escribir el manifiesto contra el Gobierno. Más se enfureció el diputado cuando algunos de sus dirigidos le preguntaron si había que avalar la interpelación a Adorni. El bloque amarillo tiene 12 integrantes y está confirmado que no protegerá al jefe de Gabinete Álvaro González, leal a Horacio Rodríguez Larreta. Por ahora, nadie más.
Ritondo prefirió no reunir a la bancada el martes. Estaba molesto, porque un puñado de sus dirigidos había firmado en disidencia el tratado de patentes. La excusa fue que La Libertad Avanza borró un capítulo a pedido de los laboratorios farmacéuticos. La rebelión la lideraron macristas puros, como Daiana Fernández Molero, Martín Yeza y María Florencia Giampieri. El acto del expresidente de este viernes en Olivos dejó más dudas que certezas. Parece que los tiempos de sus apariciones no fueran digitadas por él.
Santilli, en riesgo
Ritondo es pragmático: se resiste a enfrentar a Milei porque puede dejar fuera de las listas de 2027 a la dirigencia del PRO bonaerense que conduce y está dispuesta a acompañar a Diego Santilli en una campaña a gobernador.
El jefe de LLA en la campaña bonaerense es el diputado Sebastián Pareja, leal a Karina. Ya le hizo saber al ministro del Interior que, si Macri mantiene su discurso opositor, deberá desafiliarse del PRO y sumarse a la Libertad Avanza para competir.
Pareja prepara una campaña de afiliación masiva en el distrito bonaerense para agosto, en la que intentará testar su representación real en cada ciudad bonaerense. Hay muchos libertarios que se sobrevenden. Si para ese entonces Macri sigue siendo un opositor sistemático, Santilli deberá llenar su ficha de afiliación para seguir con aspiraciones electorales.
Karina y Pareja tienen una agenda nutrida en la provincia de Buenos Aires. El 25 de mayo harán un Cabildo en los concejos deliberantes y un mes después presentarán un local bonaerense en San Telmo.
La provincia de Buenos Aires se convirtió en una obsesión para la hermana presidencial. Tanto, que quiere sentar a los 95 diputados nacionales para una actividad conjunta y piensa en un Congreso en octubre, en La Plata.
Los malabares de Bullrich
En la cámara alta la especulación de los ex-Juntos por el Cambio es total. Martín Goerling Lara, jefe del trío PRO, reposteó cada mensaje de Macri contra Milei. Bullrich empezó a sufrir al misionero. Fue la última firma para los pliegos judiciales en la comisión de Acuerdos, cuando ni hacía falta.
Goerling Lara, además, gestó una minialianza para exigir que se trate por fuera de la reforma política su proyecto Ficha limpia, para prohibir candidaturas de condenados a corrupción.
La jefa de La Libertad Avanza en el Senado busca una pirueta para lograrlo: llevarlo al recinto junto al resto de los cambios electorales, aunque sea en expedientes distintos. Mientras tanto, trata de mantener su tropa ordenada, aunque sin muchos careos. Hace tres semanas que no reúne a su bloque, pero ordena el trabajo de comisiones a través de WhatsApp. Ningún libertario le discute la agenda.
La UCR no se rompe
Los gobernadores radicales no se quieren quedar fuera de 2027 y empezaron a jugar, dentro y fuera del parlamento. El senador correntino Eduardo Vischi, jefe del bloque de la UCR y alineado con al mandatario Juan Pablo Valdés, tiene agenda propia. Fue quien elaboró el proyecto de internas que ahora estudia Karina Milei.
El viernes, Vischi presentó un proyecto sobre el régimen de incentivos a inversiones relevantes. Deberá considerarse cuando el Presidente envíe la nueva versión del RRIGI. Ya no hay radical que vote con los ojos cerrados lo que pida Milei.
El gobernador Alfredo Cornejo (Mendoza) también sale a la cancha: este lunes presenta la Fundación Deliberar, que presidirá Lucas Clark, prosecretario Administrativo del Senado, quien tendrá como tarea construir una alternativa de la UCR en la Ciudad de Buenos Aires para competir contra Jorge Macri.
Maximiliano Pullaro Torres Valdes Cornejo
Será un mensaje de Cornejo al diputado Martín Lousteau, a quien no le perdona no haber competido hace un año en las elecciones legislativas locales. También hay reproches a Emiliano Yacobitti, porque no lo dejó participar de esa contienda a Martín Tetaz. La interna radical no da tregua: el vicerrector de la UBA prepara para la jefatura de Gobierno a Hernán Rossi, un santafesino que trabaja en la casa de su provincia en la Ciudad.
El gobernador mendocino está a dispuesto a construir candidaturas en todas las provincias donde el radicalismo no tenga líderes claros. Por caso, quiere a la exdiputada Soledad Carrizo en Córdoba. Una reforma electoral debe amoldarse a su plan para que sea votada por sus legisladores, que siempre fueron claves para el cuórum de La Libertad Avanza.
Interna del PJ, sin fin
En el peronismo el desconcierto es total. En el Congreso conviven hasta cinco tribus que ya ni se esfuerzan en votar unidas. E interbloque se dividió en el Senado, durante la definición del pliego para extender por cinco años en su cargo al juez de Casación, Carlos Mahiques, quien logró apoyo de un sector del PJ pese a estar en la lista de magistrados acusados de lawfare por Cristina Fernández de Kirchner.
La escena en el recinto fue el reflejo de la orfandad de conducción en el peronismo. José Mayans, el jefe del interbloque, votó en contra, cuestionó a Mahiques por su recordado viaje a Lago Escondido. Unos minutos después la mayoría de sus dirigidos apoyó al juez, incluida su coterranea María Teresa González.
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Patricia Bullrich y José Mayans, durante una sesión en el Senado.
En la reunión del peronismo, los que luego pulsaron el botón verde explicaron que no podían quedar enfrentados a quien seguirá siendo uno de los jueces más importantes del país y, además, es el padre del ministro de Justicia, con quienes quieren negociar pliegos en sus provincias.
La tropa kirchnerista del Senado estalló y armó rancho aparte en el recinto. En La Cámpora tienen una duda genuina: ¿Con el mismo criterio que usaron para votar a Mahiques, los 13 peronistas avalarán el pliego de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema? Sería un escándalo.
¿Cumbre Kicillof-CFK?
En este grupo de senadores que votó a Mahiques estuvo Sergio Uñac, autoproclamado candidato presidencial, después de una reunión con CFK, que tiene a Mayans como nexo con el PJ.
El formoseño ya bajó una línea, en su bloque y en la sede partidaria de la calle Matheu: habrá internas, no se elegirá una fórmula a dedo, pero los interesados en competir deben explicar qué harán si ganan. Sobrevuela el fantasma de Alberto Fernández.
Máximo Kirchner exige saber cómo controlarán la deuda. El diputado le recuerda a quien lo escuche que su madre sigue con 25 puntos en cualquier encuesta y se considera dueño de esa porción del electorado.
En el Congreso el peronismo está en estado de asamblea permanente. Hay legisladores que son líderes territoriales, con o sin provincia a cargo, y empiezan a aceptar una candidatura natural de Axel Kicillof.
“Mile le quitó todo el financiamiento que pudo a la Provincia. Si Kicillof se sostiene es porque es buen administrador. No sé qué se le puede objetar, porque techo de votos bajo tienen todos”, se escuchó a un senador peronista que domina su territorio.
Kicillof encabezaba un curso de formación política del PJ en La Plata cuando militantes kirchneristas interrumpieron el acto para exigirle que pida por “Cristina libre”
Otros respondieron con cánticos de “Axel presidente”
En el kirchnerismo cuentan que el exministro de Economía hizo gestiones con intendentes amigos para entrevistarse con la expresidenta, pero un detalle hace difícil una eventual reunión: el Poder Judicial permite que los invitados al departamento de Constitución estén sólo dos horas. Un reencuentro entre Cristina y Kicillof, de producirse, requiere de más tiempo. Tienen demasiadas cosas que hablar.