Córdoba: Llaryora y Milei se medirán en un escenario fragmentado, con Juez como refuerzo libertario
El cordobesismo sopesa la fuga de De la Sota. LLA cerró con el enemigo público del PJ, pero la dispersión de la centroderecha la amenaza. Ni los K se salvan.
Martín Llaryora y Javier Milei se enfrentarán entte un concierto de alianzas y partidos
Dos horas antes que dieran las 12 campanadas, el mapa de alianzas de Córdoba quedó definido. Martín Llaryora celebró un cierre “prolijo”, califican. Rodrigo de Loredo capituló frente a la interna que planteó Ramón Mestre y no llevará al radicalismo a un acuerdo con La Libertad Avanza. Gabriel Bornoroni cerró con Luis Juez y dijo que todos son 100% liberales.
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Una mala costumbre de la política es vender un win-win no apto para pensamientos lógicos. Si algo dejó claro este 7 de agosto es que el miedo no es sonso, que la política tradicional no aprendió nada desde la irrupción del outsider y que Javier Milei no tiene seguridad completa sobre su arrastre en el principal distrito del interior del país. Llaryora y Schiaretti defenderán la cancha ante el Presidente que sumó, sin preaviso, al enemigo público del cordobesismo.
Martín Llaryora, espera las listas
El gobernador está más relajado porque Juan Schiaretti encabezará la lista de Provincias Unidas, la marca que por primera vez permitirá al PJ provincial competir en un ensamble nacional en un turno intermedio. El cambio de marca no es la única novedad.
Llaryora experimentó la transversalidad -en la que cree firmemente- con los gobernadores, pero en su distrito la puso en pausa. Por primera vez, el cordobesismo se permitió la discreción y no hizo un acto con locutora, música y aplausos para recibir a los nuevos partidos políticos, aquellos que las malas lenguas tildan de “prestasello”. En el escenario proyectado sirven más afuera que adentro.
Como en esta provincia el kirchnerismo aspira a una banca de las nueve que se ponen en juego, el mano a mano será entre LLA y el cordobesismo. La atomización del espectro antes conocido como Juntos por el Cambio asomaba como el escenario ideal para raspar a la lista de Milei.
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Martín Llaryora está confiado con la candidatura de Juan Schiaretti
Todavía faltará para determinar cuánto se llevará Natalia de la Sotacon su frente Defendamos Córdoba. Citarán la experiencia de Río Cuarto, con Andrea Nazario retando al cordobesismo de la capital alterna. Recordarán las batallas en vano de Olga Riutort. Dirán que sirve para decir que “el kirchnerismo es ella” ante la tendencia mileísta de tatuar la K en todo lo que no se le parezca.
Lo cierto es que hasta el kirchnerismo está en zona de peligro. Inscribió su frente, pero sin el Partido de la Victoria. Curiosamente es el espacio al que está afiliado Pablo Carro, quien no cederá a las presiones de Coti San Pedro, alfil de Juan Grabois. Ambos se guardan la carta, que huele ruptura.
Cerca de la medianoche, en el Panal elegían ponderar la tranquilidad de su cierre, con los 14 partidos que acompañaron a Schiaretti en su aventura presidencial, y esperan ver la foto completa el 17 de agosto, con las candidaturas.
Rápido, el peronismo habla de cierre prolijo para elevar el contraste con la UCR. Rodrigo de Loredobajó su nómina para la interna y Ramón Mestre quedó habilitado para encabezar la oferta de la Lista 3. Fue un duelo clásico: encerronas judiciales, deliberaciones con resultado cantado en los órganos partidarios, amenazas de entregadores del partido y acusaciones de funcionalidad al cordobesismo.
De Loredo tiene dos opciones: o arregla con LLA a título personal o deja el Congreso en diciembre. El presidente de la UCR, Marcos Ferrer, meditará con su entorno de confianza si pide licencia en la conducción partidaria.
Rodrigo de Loredo
Rodrigo de Loredo bajó su lista para la interna de la UCR de Córdoba
Mestre la tiene más difícil porque deberá demostrar que la UCR es antimileísta como él la pinta. Si De Loredo tiene dos opciones, el exintendente tiene una: no puede hacer un (otro) papelón electoral más.
La interna salvaje los alejó, incluso, de las opciones paralelas que manejaban en caso de emergencia. Tal es el caso de Encuentro Vecinal de Aurelio García Elorrio, que buscará su banca con el apoyo de los partidos de Elisa Carrió y Ricardo López Murphy.
La política aborrece el vacío y Luis Juez lo llenó
De Loredo asomaba como el favorito de la mesa que comanda Karina Milei, que decidió la mezcla de razas cuando la oposición envió algunas señales de fortaleza, que empezaron en el Congreso y siguieron en algunos armados.
Claramente, la UCR dialoguista y el PRO eran aliados naturales. Mauricio Macri cayó ante Oscar Agost Carreño, un retador con menos cucardas y un poco más de suerte. Quedaron imposibilitados para negociar. Los amarillos tampoco integrarán un frente y si el diputado arma lista, será funcional a la atomización a la que le prende velas el cordobesismo. Como adelantó Letra P, otro exmacrista, Héctor Baldassi, competirá con el frente Ciudadanos que alberga a la Ucedé.
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Luis Juez se sumó a La Libertad Avanza de Córdoba
Con la casa en orden, Juez pudo sumarse al frente Alianza La Libertad Avanza. El senador se ríe hasta de su partido cuando lo llama el Deportivo Juez. La tropa juecista va donde su líder dice que hay que estar.
El presidente de LLA en Córdoba, hasta hace una semana, ya aceptaba entredientes a De Loredo. Aprendió rápido y fingió el win-win típico de la “alta política”: “una opción 100% liberal y que defienda las ideas del presidente”.
Ya volvían a los grupos de WhatsApp las listas posibles. La versión más viral colocaba a Juez a la cabeza. ¿Provocación? ¿Buscan que Schiaretti arrugue?
Qué se juega en octubre en la provincia
El distrito pone en juego nueve bancas en la Cámara de Diputados. Este año vencen los mandatos de Rodrigo de Loredo, Soledad Carrizo y Gabriela Brower de Koning (UCR); y del PRO Laura Rodríguez Machado, Héctor Baldassi y Oscar Agost Carreño. Por el peronismo cordobesista, Natalia de la Sota e Ignacio García Aresca. Por el kirchenerismo, la de Pablo Carro.