El primer encuentro entre Alejandra Monteoliva y el gobiernador Maximiliano Pullaro se produjo pocos días después de que la ministra de Seguridad asumiera el cargo.
Por tercera vez desde que asumió la conducción del Ministerio de Seguridad, el 2 de diciembre, Alejandra Monteoliva desembarcará este martes en Rosario. La visita exprés busca evitar que Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, acapare un anuncio vinculado con la baja de homicidios en la ciudad.
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En un acto compartido en el que entregarán 100 camionetas a las fuerzas federales, se anunciará además la estadística de crímenes del mes de enero, la más baja desde que existe registro oficial.
El lunes, el gobierno santafesino anticipó que el primer mes de 2026 cerró con 12 crímenes en la provincia, ocho registrados en el departamento Rosario.
Las disputas entre la gestión libertaria y la administración santafesina por la baja de asesinatos no es nueva. Desde que el índice comenzó a descender, la exministra Patricia Bullrich, y la cartera de Seguridad local apuraron anuncios por separado para destacar ese logro.
El Plan Bandera, resultados y tensiones
Aun con las disputas que mantienen por distintos temas las gestiones de Javier Milei y Pullaro, el tema de la seguridad en una ciudad como Rosario, con índices de violencia urbana que llegaron a cuadruplicar la media nacional, ha sido una política compartida.
Pocos días después de iniciar su tarea en Seguridad, Bullrich llegó a Rosario para poner en marcha el denominado Plan Bandera, una estrategia de patrullaje e investigación conjunta entre fuerzas federales y provinciales.
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Patricia Bullrich y Maximiliano Pullaro buscan controlar el panorama de incertidumbre que generó la muerte de Andrés "Pillín" Bracamonte.
El acuerdo, sin embargo, no estuvo exento de tensiones. De hecho, esa tirantez se reavivó a comienzos de año, cuando Monteoliva dispuso la redistribución de recursos humanos y técnicos destinados hasta ese momento al Plan Bandera.
La comunicación, presentada a través del Boletín Oficial, generó dudas en el gobierno de Santa Fe por el modo en que continuaría el convenio entre las dos administraciones.
La decisión desacomodó a la Casa Gris, a tal punto que más allá de las consultas cruzadas solicitó que el ministerio a cargo de Monteoliva realizara una aclaración formal y pública para despejar cualquier duda sobre el apoyo que continuaría ofreciendo el gobierno nacional.
Las visitas de Alejandra Monteoliva
Al asumir su cargo como ministra, Monteoliva aseguró la continuidad de “la doctrina Bullrich” y tuvo en su primer contacto con la prensa tras la jura una mención particular hacia Rosario. La funcionaria anticipó que tenía prevista entre sus primeras actividades una visita a la ciudad. No es casual. Se trata de un territorio en el que el gobierno nacional puede mostrar resultados en materia de seguridad.
El 5 de diciembre llegó para mantener un encuentro con las fuerzas federales, con integrantes del Ministerio Público de la Acusación (MPA). También se reunió con Pullaro y con su ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni.
“El Plan Bandera es una prioridad, que se fortalece día a día. El esfuerzo de Nación se suma al trabajo de la provincia. Entendemos que es la única manera para seguir generando los resultados que tenemos hasta el momento”, aseguró Monteoliva en aquella oportunidad.
Tres semanas después, la funcionaria recibió la Navidad en la sede del Comando Unificado Rosario.
Además de visitar a los efectivos y supervisar las tareas, envió desde allí un saludo a todos los integrantes de las fuerzas federales que “todos los días se esfuerzan por cuidar a los argentinos”.
La de este martes será la tercera visita. Monteoliva entregará junto a Pullaro 100 camionetas destinadas a fortalecer el patrullaje, la presencia territorial y la capacidad de respuesta de las fuerzas federales desplegadas en Rosario.
La funcionaria tendrá un nuevo encuentro con los responsables del Comando Unificado y evaluará los resultados que se vienen registrando. La baja en los homicidios, se espera, atravesará los discursos y la ceremonia.