Maximiliano Pullaro y Diego Santilli: no hay foto, pero hay puentes
Pese a no compartir una postal, el gobernador y el ministro mantienen contacto fluido. Dos gestiones en marcha para ablandar el vínculo. No al toma y daca.
El gobernador Maximiliano Pullaro y una lista de reclamos y demandas ya preparadada para el gobierno de Javier Milei.
Detrás de la foto que no fue, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el ministro del Interior, Diego Santilli, hablan de manera permanente y buscan puentes para acomodar el vínculo entre la Casa Gris y la Casa Rosada. Con dos gestiones específicas, el gobierno libertario podría ganarse un gesto de acercamiento de parte del mandatario radical.
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“Estamos avanzando con muchos temas”, le confesó un ministro santafesino de primera línea a Letra P. Entonces, pese a rechazar de plano la postal reunionista per sé, Pullaro mantiene un puente aceitado con la Nación a través del Colo.
El principal reclamo de Maximiliano Pullaro a Javier Milei
En ese tren, una de las demandas, la mayor quizás, que el gobernador santafesino le hace a la gestión de Javier Milei es el pago de la deuda previsional que la Nación mantiene con la provincia. “Le debe a Santa Fe más de mil millones de dólares de la caja de jubilaciones, cerca de dos billones de pesos”, detalló Pullaro a fin de año, en una entrevista que le concedió a Cadena 3.
Es mucha, muchísima plata y cobrarla no será sencillo. O por lo menos, para empezar a creer que recibirá los fondos precisa de un entendimiento, de una mueca de confianza. No una palmada, una gestión, un movimiento. Se sabe que Milei premia a los amigos, pero en eso andan ambos, Santilli y Pullaro.
"No es que no me quiero sentar con Santilli, pero prefiero que hayan dos o tres temas que se puedan resolver"
Maximiliano Pullaro señaló que "las rutas nacionales necesitan una inversión urgente" y exigió que "se retomen políticas educativas y las partidas de alimentos". pic.twitter.com/8pN7Fbia4z
Desde ya que el radical no le concederá una foto a Santilli si la Rosada le manda dos billones de pesos. No va a pasar. Con todo el de Hughes valoraría que la Nación, por un lado, finalizara obras de viviendas paralizadas correspondientes al plan Procrear y, por otro lado, le entregara a la Casa Gris edificios nacionales en desuso dentro del territorio santafesino.
Dos gestos que espera Santa Fe
Ambas gestiones no representan ni siquiera el diez por ciento de la deuda coparticipable. “No sé si llega al uno por ciento”, se ríe y ¿exagera? un funcionario de Unidos, pero en Rosario, por ejemplo, hay 416 viviendas paralizadas desde hace una década, en el marco del programa que lanzó el kirchnerismo. A la par, Santa Fe quiere para sí un edificio que tiene el Ejército en la ciudad de la bandera y otro que posee el Correo en la capital.
“Si no se hace algo, el Estado lo va a perder”, suele repetir Pullaro. Por ese motivo, funcionarios provinciales del área de Vivienda se reunieron más de una vez con sus homólogos nacionales. Hasta la diputada Gisela Scaglia intervino en el tema y la senadora Carolina Losada, de estrecho vínculo con la administración Milei, movió sus hilos.
Las viviendas del Procrear y los edificios nacionales no tienen punto de comparación con la deuda billonaria en juego. Ni siquiera se habla de la construcción de una ruta ni de su mantenimiento, pero algo es algo para el santafesino, al menos para acomodar la relación.
Al mismo tiempo, Pullaro se ocupa especialmente de que la negociación con Santilli no quede vista como un toma y daca. "Te saco estos temas y tus legisladores me sacan la reforma laboral", hablando mal y pronto, como pareciera operar en el caso de otros gobernadores, según la mirada de la Casa Gris. Por ese motivo, habrá foto, en la cabeza del santafesino, cuando le resuelvan los temas que demanda. Un mimo, al menos.
Provincias Unidas, siempre en la cabeza del radical
A la par de su vínculo con Santilli, Pullaro aprovecha enero para pensar cómo darle volumen a Provincias Unidas a lo largo de 2026. Después de la magra performance electoral de octubre, el radical recuperó terreno con la conformación de un bloque propio en Diputados y el padrinazgo clave que le dio a Leonel Chiarella para que agarrara la presidencia de la UCR.