14|9|2022

Prohibido hablar de candidaturas, la orden de Massa a su tropa bonaerense

02 de agosto de 2022

02 de agosto de 2022

El superministro clausuró el tema 2023 y mandó a la dirigencia a enfocarse en sus tareas. Pidió evitar ruido en los distritos. Gestión y unidad, aunque duela.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) La tropa del Frente Renovador (FR) deberá guardar su euforia por el ascenso de su líder, Sergio Massa, convertido en superministro. El tigrense les ordenó a sus dirigentes “no hablar de candidaturas”. Además, les pidió que se concentren en sus responsabilidades y evitar cualquier “ruido” en los distritos que altere la unidad del Frente de Todos (FdT), valor clave de su proyecto político para llegar a la Casa Rosada. Primero debe enderezar el barco de la economía.

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El tigrense dio esas escasas pero puntuales directivas a su tropa en Buenos Aires, mientras diseña contrarreloj su hoja de ruta y termina de armar su equipo en el poderosísimo Ministerio de Economía, Producción, Agricultura, Ganadería y Pesca, en lo que ya avanzó este lunes.

 

En el massismo entienden que todos los esfuerzos deben confluir para empujar el éxito de la gestión, que depende fundamentalmente de la marcha de la economía -la inflación de julio, que, según algunas consultoras, estar más cerca del 8% que del siete y que tendrá picos de 11% en algunos alimentos, complica la situación; mientras los mercados dan buenas señales-, pero al mismo tiempo saben que es imperioso estirar la paz firmada y mantener el equilibrio en la alborotada coalición de gobierno. No puede haber conflictos ni rispideces tampoco en los distritos, afirman en territorio bonaerense.

 

La euforia es absoluta en la tropa. La dirigencia cumple las órdenes de su jefe y públicamente no habla de candidaturas, pero en privado reconoce el entusiasmo por la posibilidad de que Massa se convierta en el candidato de consenso del peronismo para pelear la presidencia de la Nación. De alcanzar ese objetivo, sería un escalón por encima de las pretensiones que en enero -cuando la paz en Todos no llegaba ni a quimera- adelantaba a Letra P el diputado massista bonaerense Rubén Eslaiman (“El Frente Renovador va a proponer a Massa como candidato a presidente”, había dicho), quien, además, ya vendía a Axel Kicillof como la mejor opción para 2023 en Buenos Aires, versión I de la sociedad de socorros mutuos entre el diputado futuro ministro y el gobernador.

 

Sin Subcomandante Máximo no hay paraíso para el Plan Massa 2023 y el massismo lo sabe. Esa sociedad incluye, también, evitar cualquier declaración sobre postulaciones para el año próximo; en la tropa que responde a Kirchner vía el jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, hay muchos interesados. No es momento, no ayuda.

 

El massismo de Buenos Aires espera más definiciones para los próximos días, aunque quienes conocen a Massa creen que la organización territorial quedará para más cerca de fin de año. La concreción del Congreso Nacional del Frente Renovador está todavía en la lista de pendientes y se discute por estas horas si es conveniente o no su realización.

 

Semanas atrás, el Frente Renovador llevó adelante una reunión donde la dirigencia liderada por Massa hizo más de cinco horas de catarsis, entre críticas a la gestión del exministro Martín Guzmán, a la inacción del gobierno nacional y las diferentes posturas dentro del espacio respecto de la posición que debía tomar Massa en momentos en que el barco se iba a pique y su figura se desdibujaba. Ahora, con todas las cartas sobre la mesa, los que estaban de acuerdo y los que no con el ingreso de su jefe al gabinete están alineados bajo el mismo objetivo: una gestión exitosa para llegar a la carrera electoral de 2023 con chances.