01|12|2021

¿Brotes verdes hacen primavera electoral?

29 de septiembre de 2021

29 de septiembre de 2021

La actividad consolida el rebote, a gusto de Guzmán. Números y reposicionamientos en la interna de Todos. Shock de gasto… ¿shock de votos? Lo que viene.

La economía comienza a darle al Gobierno señales que, si bien no son para festejar, al menos lo alivian en la recta final hacia la elección legislativa de noviembre. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), anticipo oficial de los datos del producto bruto interno, tuvo en julio un aumento del 11,7% interanual y uno del 0,8% contra junio de este año y confirmó la robustez del rebote macro tras el derrumbe del 9,9% del Gran Confinamiento. Así las cosas, parece encaminarse la proyección de una recuperación del 8% realizada por Martín Guzmán y el desconfinamiento de actividades que estaban rezagadas parece asegurar que la tendencia se prolongue hasta fin de año. ¿Tendrá tiempo el proceso para que sea percibido por los sectores sociales que le dieron la espalda al oficialismo en las PASO?

 

El dato, sumado a la previsión de que el crecimiento se extendería en un 4% el año próximo, fortalece al ministro de Economía en su puja con el kirchnerismo dentro del Frente de Todos. Según supo Letra P, el funcionario apuesta a continuar en su cargo a pesar de las presiones del cristinismo por una política fiscal más expansiva y el estado de nerviosismo que le ha atribuido algún medio está lejos de la realidad que se percibe en el Palacio de Hacienda.

 

Si bien, con los datos de julio, la economía es todavía 0,8% más chica que en febrero de 2020 –justo antes del inicio de la pandemia–, la recuperación es más robusta que lo anticipado por las consultoras privadas –un sondeo de la agencia Reuters entre especialistas auguraba una del 8,7%, tres puntos inferior a la registrada–. De ese modo, la recuperación plena de la riqueza perdida quedaría al alcance de la mano en el primer tramo de 2022.

 

Hasta julio, la economía creció a un ritmo del 10,5% anual, por encima de la proyección oficial para el año, pero ese número aparece "inflado" por compararse con un mes en el que la cuarentena todavía era muy cerrada y debería declinar algo hacia el final del año y converger con la expectativa de Guzmán.

 

Otro ministro que sale bien parado tras la difusión del EMAE es el de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, otro apuntado por el cristinismo para una nueva remodelación de gabinete después del 14-N: la industria es el sector que más aportó al crecimiento, con un 12,7% interanual.

 

Al sector fabril lo siguieron el comercio mayorista y minorista (12,5%) y las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (11,1%)

 

Comienza ya a percibirse en las estadísticas el deshielo gradual de 2020, que el gobierno de Alberto Fernández acaba de extender a casi la totalidad de la economía.

 

El economista Gustavo Reija le dijo a Letra P que "las recientes medidas de salida del confinamiento estricto pueden impactar especialmente en la reactivación del sector servicios. La reapertura de fronteras y el ingreso de turistas seguramente repercutirán sobre la demanda vinculada a las actividades comerciales, hoteleras y gastronómicas. En ese sentido, hay que tener en cuenta que, dada la paridad de nuestra moneda, Argentina es un país barato para el turismo internacional. Como ejemplo de eso se puede decir que, para comprar hoy en Uruguay, habría que abonar 800 pesos argentinos".

 

"Además de las zonas con mayor despliegue de infraestructura turística del país, también sentirán el impacto del incremento de demanda por bienes y servicios todas las localidades fronterizas. El ingreso, diario y transitorio, de ciudadanos de Uruguay o de Brasil a localidades argentinas para hacer compras se multiplicará", pronosticó.

 

A eso hay que agregar el incremento del gasto reclamado por Cristina Kirchner hasta las elecciones, a lo que hay que añadir medidas como el aumento del piso del impuesto a las Ganancias para la clase media, todo lo cual contribuirá a ponerle un piso alto al rebote del año.

 

"En nuestras proyecciones ya descontábamos el desconfinamiento y por eso proyectábamos un aumento del PBI del 8% para el año", señaló, por su parte, Ricardo Delgado, presidente de Analytica. "Desde ahora, los sectores que más van a repuntar son los que estaban más confinados y dejarán de estarlo, como turismo, hotelería, gastronomía y actividades deportivas. Todo eso va a sumar hasta fin de año", agregó.

 

¿Le alcanzará ese viento a favor al Frente de Todos para dar vuelta el golpe de las PASO?

 

"El clima de incertidumbre y el tiempo escaso que queda hasta el 14 de noviembre seguramente amortiguarán cualquier proceso de reactivación", estimó Reija.

 

Mientras las incógnitas se despejan, surgen claramente las necesidades futuras de la economía, signadas por lo urgente que resulta consolidar un proceso de crecimiento, controlar de una vez la inflación y mejorar salarios reales que completarán cuatro años de retracción.

 

"A partir del resultado de la elecciones, cualquiera sea este, empezará otro período en el que habrá que contar con un plan económico sólido, que genere condiciones de credibilidad. Eso requerirá, a su vez, volumen político que le dé sustentabilidad. El acuerdo con el FMI todavía es una deuda pendiente. Sin saldarla, no se podrá encarar ningún proceso que permita recrear la confianza", completó.