13|10|2021

Tolosa Paz, en modo avión

23 de septiembre de 2021

23 de septiembre de 2021

La candidata permanece casi en silencio. El comando de campaña le ordenó “guardarse” hasta que pase el temblor. Próxima etapa: conurbano, La Plata y voto duro.

A poco menos de dos semanas de la derrota en las PASO, conseguir una declaración pública o una entrevista con la primera candidata a diputada nacional por Buenos Aires del Frente de Todos (FdT) es una misión casi imposible.

 

Tras del baldazo de agua fría del domingo 12, el día a día de Victoria Tolosa Paz cambió radicalmente: de la verborragia 24/7 al silencio de radio; de la aparición permanente en el prime time televisivo a la ausencia en los medios; de ser la figura nueva y fresca del oficialismo a convertirse en una de las caras de la derrota. Después de once días de ostracismo, este viernes volverá al modo candidata, cuando recorra una obra en La Plata junto al flamante ministro de Infraestructura, Leonardo Nardini.     

 

El cambio de aire se vio el miércoles en el acto de José C. Paz, donde el presidente Alberto Fernández y Axel Kicillof relanzaron la campaña bonaerense y pusieron en marcha el Plan Remontar después de la crisi de gabinete. Llegó al predio de la UNPAZ junto al Presidente, pero luego fue ubicada junto a Daniel Gollan en un segundo plano, detrás de los protagonistas. El locutor oficial no la mencionó, las cámaras la enfocaron poco y nada y su presencia pasó casi desapercibida.

 

A la salida, se acercó a las vallas para sacarse fotos y dejó una declaración al paso para un movilero que la corrió por el camino de salida del predio. “La vamos a dar vuelta”, dijo, y aceleró el paso.

 

“No va a hablar hasta que no haya orden de que hable de nuevo”, dicen en el Frente de Todos sobre el presente de Tolosa Paz. La candidata suspendió toda agenda de actividad y permanece en un hermetismo que apenas rompió con publicaciones en redes sociales para felicitar a los nuevos ministros designados y despedir a los que dejaron los cargos en la Provincia y la Nación.

 

El domingo de las PASO todavía está fresco en la memoria. Para la extitular del Consejo de Políticas Sociales, lo que iba a ser un domingo de celebración y el punto de partida a la consagración electoral se transformó en uno de los golpes más duros de su carrera política. El gesto seco que le dedicó Cristina Fernández en el saludo sobre el escenario del búnker de Chacarita aquella noche fue acaso la señal de que la suerte había cambiado y que comenzaba otra etapa en la campaña.

 

La primera reacción de Tolosa Paz fue espontánea. El lunes después de la derrota siguió dando entrevistas radiales y en TV, donde ensayó algunas de las hipótesis sobre la caída construidas a pocas horas del cachetazo en las urnas. Luego, la intensidad de la pelea en el oficialismo y la interna a cielo abierto por el rumbo del gobierno de Alberto Fernández la corrió de escena.

 

Hubo, según pudo saber Letra P, un pedido expreso del comando de campaña a Tolosa Paz para que corte todo contacto con los medios. Eso, mientras la oposición se esfuerza por mantenerla a ella y al Presidente en el centro del ring de la pelea electoral de cara a noviembre, además de conservar la estrategia de nacionalizar la campaña en el conurbano, como contaron a este medio dirigentes del búnker bonaerense de Juntos.

 

Desde entonces, Tolosa Paz se puso, como los celulares, en modo avión. Junto a su esposo y jefe de campaña con “cama adentro”, Enrique Pepe Albistur, se dedica por estos días al análisis de los resultados y a imaginar cómo se definirá la nueva campaña.

 

Hay una pregunta que sobrevuela esas mesas de análisis: ¿conservará la candidata la autonomía para tomar decisiones en campaña, como lo hizo hasta ahora? ¿Podrá hablar de lo que quiera, salirse del libreto, plantear tesis sobre el “garche” en una entrevista? ¿O habrá una nueva Victoria candidata, más apegada a una estrategia conjunta de control de daños tras la derrota?

 

Por lo pronto, la exfuncionaria pasa sus días en su casa de City Bell analizando números y desempeño de la lista del Frente de Todos en el territorio. En su búnker se mira localidad por localidad, barrio por barrio. Y se comparan los números con los de 2019.

 

Hay un caso que es uno de los más simbólicos y, quizás, uno de los más dolorosos para Tolosa Paz: la pérdida de votos en La Plata, donde Juntos sacó 12 puntos más que el Frente de Todos. En la ciudad que aspira a gobernar, la candidata cosechó 80 mil votos menos que en 2019, un dato que los más optimistas de su equipo explican por el nivel de ausentismo en las PASO.

 

“En localidades de La Plata y muchos lugares del conurbano fueron a votar entre el 60 y el 65 por ciento. Son electores que en 2019 habían votado por nosotros y en las PASO no fueron, quizás porque están enojados, disconformes. Obviamente ahí hay que apuntar”, dicen cerca suyo.

 

El rol de los intendentes en ese trabajo territorial de búsqueda del voto va ser clave. Tolosa Paz lo sabe y se prepara para estrechar lazos de cara al segundo tramo de la campaña. Sobre todo, con los de la Tercera sección electoral, con quienes mantiene vínculos cercanos.

 

Por eso, la primera decisión fuerte que se tomó por el momento en el comando de campaña de Tolosa Paz es, justamente, apuntar todos los cañones al Gran Buenos Aires. Si Juntos quiere nacionalizar la campaña del conurbano, la candidata del Frente de Todos va en sentido opuesto.

 

“Vamos a ir a buscar el voto en donde sabemos que lo tenemos, que es la Primera, la Tercera y La Plata”, reconocen en el entorno de la candidata. “Por ahí va a arrancar la campaña apenas reactivemos la agenda”.