11|10|2021

El PRO repite la fórmula del éxito: Tolosa Paz y AF, al centro del ring

20 de septiembre de 2021

20 de septiembre de 2021

El Plan Remontar de Kicillof no altera la estrategia de la oposición, que vuelve a nacionalizar la campaña en el conurbano. Fierros, territorio y ocho semanas.

La jefatura de campaña colegiada de Diego Santilli siguió la crisis que envolvió al oficialismo la última semana de manera atenta y mesurada. Sus integrantes optaron por evitar las críticas y no cambiar la estrategia política que los llevó al triunfo el 12 de septiembre. En la misma línea, los cambios en el gabinete bonaerense, que significaron un nuevo puente del Ejecutivo con el poder territorial de los intendentes y un relanzamiento del gobierno y la campaña de Axel Kicillof, no alteran los planes de la oposición amarilla: el larretismo bonaerense cree que el Plan Remontar llega tarde y el oficialismo no tiene tiempo para revertir el resultado de las urnas, y continuará con su estrategia de nacionalizar la elección y mantener en el centro del ring a los golpeados Victoria Tolosa Paz y Alberto Fernández

 

La inseguridad en el conurbano, la crisis económica desatada por la pandemia, los desatinos de la gestión nacional y la falta de clases presenciales fueron los ejes de la campaña de Juntos. El principal apuntado por esto fue directamente el Presidente y su candidata a diputada nacional, Tolosa Paz, y en menor medida el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. El resultado del domingo 12, y los cambios de gabinete que apuró la derrota histórica del peronismo, no cambia el mensaje que utilizará la cúpula del PRO. “Nuestra discusión es con el modelo de Alberto, que representa Tolosa Paz”, refrendó una fuente que trabaja en el armado de Santilli. 

 

Analizan que la incorporación de Martín Insaurralde como jefe de Gabinete y la suma de Leonardo Nardini como ministro de Infraestructura y Obras Públicas no alcanza para revertir los porcentajes de la elección. “Es cierto que los cambios le van a dar volumen político y más experiencia a la gestión de gobierno, pero es muy difícil que eso se refleje antes de las ocho semanas que faltan para los comicios generales”, sumó un diputado del partido amarillo, mientras que un armador de envergadura del mismo espacio reafirmó que estrategia que gana no se cambia: “Estamos bien, el problema lo tienen ellos”.

 

“Cambian los nombres, pero la crisis persiste, y por más que cambien también las políticas no van a llegar lo suficientemente rápido a los territorios”, ampliaron. 

 

Comunicación

De todos modos, creen que el trato diario entre quienes gestionan distritos opositores y el ejecutivo mejorará. Las críticas contra el jefe de gabinete saliente, Carlos Bianco, y el ministro de Infraestructura y Obras Públicas, Agustín Simone, siguen vigentes, por falta de diálogo y subejecución presupuestaria en infraestructura, pese a ser, el primero de ellos, la persona de máxima confianza de Kicillof. Acaso por eso hay buena expectativa en quienes los reemplazarán. “Por haber gobernado un distrito, seguro entenderán mejor las demandas. Nuestra voluntad con ellos es la misma de trabajar pese a las diferencias”, agregaron. “Desde que comenzó la campaña, Bianco dejó de atender el teléfono y muchas veces le teníamos que escribir directo al gobernador”, recordó un funcionario amarillo del conurbano. 

 

Además, para algunos de los intendentes de mayor peso electoral del PRO sus pares del justicialismo apuestan mucho a esta elección, pero sobre todo a 2023, por lo que leen que querrán tener una administración ordenada y sin ruidos externos. De hecho, se especula con que Insaurralde y Nardini, así como Jorge Ferraresi, Mariano Cascallares, Gabriel Katopodis y Juan Zabaleta podrían esquivar la ley que pone límites a las reelecciones indefinidas, para volver a presentarse en sus distritos o pelear con esa posibilidad una candidatura mayor. Los lugares que ganaron en el gabinete son todo ganancia.