02|10|2021

La maquinaria para la Victoria

22 de agosto de 2021

22 de agosto de 2021

La frontwoman del FdT es un huracán. Su equipo 24/7 y la industria publicitaria que dirige Albistur. El coucheo y la agenda para protagonizar el sprint final.

En la recta final de la carrera hacia las PASO, Victoria Tolosa Paz, la principal precandidata del oficialismo, se pondrá en el rol central de la campaña del Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires. Con Alberto Fernández y Axel Kicillof en segundo plano por la veda que les impide hacer actos públicos que promuevan la captación del voto y Cristina Fernández midiendo quirúrgicamente sus apariciones públicas, la dirigente platense va a sumar minutos en cancha con la mira puesta en el interior bonaerense, territorio hostil para el voto peronista.

 

La candidata que encabeza la lista para la Cámara de Diputados del FdT por Buenos Aires es el centro de un aparato de campaña entrenado desde 2019 y ahora puesto a prueba en una campaña con todas las miradas encima.

 

Instalado en las oficinas porteñas de su marido, Enrique Albistur, a pocos metros del teatro ND Ateneo, también propiedad del zar publicitario del peronismo, el equipo se mueve al compás del ritmo frenético que le imprime Tolosa Paz a su día a día.

 

Pepe -autodefinido “jefe de campaña con cama adentro” en una charla con Letra P- es la figura central de ese armado, que tomó como base el equipo que trabajó junto a Vicky en la interna del peronismo platense de 2019, en la recordada derrota ante Florencia Saintout por 1.600 votos.

 

Sobre aquel equipo original, el empresario publicista montó para esta ocasión una escudería de campaña que es la que mayor despliegue viene teniendo en lo que va de la carrera.

 

Lejos quedaron los tiempos en los que Tolosa Paz se movía apenas con un par de colaboradores, militantes de su espacio y un reducido equipo de prensa. Muchas de esas personas quedaron trabajando en la campaña de La Plata, el territorio que la exconcejala no quiere descuidar nunca, mientras que ahora se recuesta sobre un equipo más numeroso y más profesional.

 

“Se industrializó”, bromea un hombre que trabaja con la precandidata desde el principio de su carrera político electoral, entre 2016 y 2017. “Nosotros lo hacíamos artesanalmente, casi”. 

 

Desde que arrancó la campaña, un día normal de Tolosa Paz tiene, por lo general, una primera aparición pública con una entrevista radial antes de las 9 de la mañana, incluye actos y recorridas y puede terminar a última hora de la noche en un estudio de televisión, el escenario donde mejor viene haciendo rendir sus intervenciones. 

 

Quienes trabajan con ella desde el kilómetro cero dicen que es “una máquina” y que es muy difícil seguirle el ritmo. De hecho, en el círculo de colaboradores más cercanos, alguno “tiró la toalla” después de meses de arrancar antes de las 8 AM en el country de City Bell donde vive con Albistur y terminar, a veces, a la madrugada del día siguiente sin poder volver a su casa.

 

El equipo de Tolosa Paz trabaja en “coordinación armónica” con el comando de campaña central del FdT en la provincia, pero la dinámica, la agenda, el tono y el mensaje tiene el sello propio de Victoria, dicen quienes la ven trabajar día a día en la carrera hacia las elecciones de noviembre.

 

“No pide permiso para nada”, coinciden quienes la conocen. Ese rasgo la pone, a veces, en situaciones incómodas, dando pasos en falso o empujando los límites de lo recomendable para un candidato en campaña.

 

Esa misma verborragia que la hace imponerse en la esgrima verbal con Luis Majul es la misma que la lleva a decir que vería con buenos ojos aumentar la presión impositiva sobre “grandes empresas, fortunas y patrimonios”, para luego aclarar que la habían sacado de contexto. “Si tenés que salir a explicar, ya te equivocaste”, reconocen cerca de ella.

 

Sobre el coacheo de Victoria hay muchos comentarios, pero pocas certezas. No muchas personas conocen de primera mano cómo es que efectivamente fue entrenada para moderar su verborragia y profesionalizar sus intervenciones en los medios y apariciones en público.

 

En los primeros años de su carrera política, Tolosa Paz contrató a un economista con el que peloteaba algunas horas por semana de economía, “como para repasar los temas que necesitaba reforzar”, cuentan en su espacio político.

 

La coach más importante que tuvo y tiene la precandidata, aseguran en su equipo, es ella misma. “Ella y Pepe”, agregan. Su marido, que trabajó en todas las campañas del peronismo desde la de Ítalo Lúder, está abocado a trabajar en la instalación pública de su imagen y la acompaña a varios de los desembarcos televisivos.

 

 

En el auto, mientras viajan a los canales de TV donde Tolosa Paz va a dar una entrevista, Albistur la ayuda a repasar los temas y la advierte sobre posibles situaciones que pueden presentarse en las notas. “Es su principal apoyo, aunque Victoria cada vez se mueve mejor en cada aparición en medios”, apuntan en el equipo.

 

La influencia de Albistur se ve, por ejemplo, en el hermetismo sobre cuestiones vinculadas a la estrategia electoral. “No se habla de la campaña durante la campaña” es uno de los axiomas de Pepe.

 

Para este último tramo del camino a la primera parada en las urnas, la precandidata cabeza de lista del FdT tiene pensado reforzar su presencia en el interior de la provincia, en un raid que inició el jueves en Bahía Blanca, donde se reunió con cámaras empresariales y actores cercanos al Puerto.

 

El desafío será instalar, en el territorio más adverso para el voto peronista, a la postulante que sueña con convertirse en la cara de la victoria oficialista.