26|11|2021

"Que Vidal vuelva a la Ciudad es como cazar en el zoológico"

ENTREVISTAS

11 de agosto de 2021

11 de agosto de 2021

En diálogo con Letra P, el precandidato radical explica por qué decidió competir contra la exgobernadora. El terraplanismo de Milei y los errores de Larreta.

El médico sanitarista Adolfo Rubinstein fue ministro de Salud en 2017 y fue degradado a secretario un año después por decisión del entonces presidente Mauricio Macri. Ahora encabeza la lista Adelante Ciudad para la Cámara de Diputados, el espacio de radicales porteños que decidieron competir en las PASO de Juntos por el Cambio del 12 de septiembre. Se medirá con la exgobernadora María Eugenia Vidal y con el exministro Ricardo López Murphy. Lidera una boleta que tiene a la pedagoga Mónica Marquina en segundo lugar y al diputado Facundo Suárez Lastra en el tercero. Los une el partido y las diferencias con el senador Martín Lousteau, pero también una dura crítica al plan electoral maestro de Horacio Rodríguez Larreta: el canje de domicilios electorales que protagonizaron Vidal y el exvicejefe Diego Santilli

 

- ¿Por qué cuestiona la precandidatura porteña de Vidal?

 

- Porque responde a un acuerdo político de Rodríguez Larreta pensando en 2023. Fue un arreglo con diferentes sectores y, como temían una fuga de votos por derecha, trataron de llevar al redil a López Murphy para que no compita en la interna de los Libertarios y evitar esa fuga. 

 

- ¿Cuál es su desacuerdo con esa estrategia?

 

- No anticiparon que eso redujo el espacio de representación de los votantes naturales de Juntos por el Cambio que quieren un electorado progresista en serio. El progresismo era dominante hace 20 años, pero luego muchos votaron al PRO. Queremos recuperar ese electorado. 

 

- ¿Cómo explica que Vidal haya recurrido a un extrapartidario como el economista Martín Tetaz? ¿Cambió tanto el radicalismo que ahora puede mitigar una fuga de votos por derecha?

 

- Yo respeto mucho a Tetaz y lo sigo mucho. Me parece un buen divulgador. La lista que encabeza Vidal responde a un acuerdo político tradicional de sumar a todos los grupos. Nuestra lista es propositiva en unas elecciones legislativas primarias, donde la gente puede elegir quiénes son los mejores candidatos.

 

- Si Vidal y Santilli no hubieran cambiado de domicilio, ¿Adelante Ciudad hubiera surgido?

 

- No lo sé, pero el radicalismo en la capital tiene dos grandes corrientes. Una es la que tiene a Emiliano Yacobitti, Martín Lousteau Enrique Coti Nosiglia y donde están Tetaz y Carla Carrizo. La otra corriente somos nosotros, que representamos el radicalismo alfonsinista pero con una visión de futuro. 

 

- El expresidente Alfonsín había dicho que lo peor que le podía pasar al radicalismo era aliarse con Macri. ¿Cómo conviven con ese legado?

 

- Las cosas cambiaron y no creo que sea correcto desde el punto de vista histórico y conceptual que se analicen cosas que se dijeron hace 20 años en el escenario actual. 

 

- ¿Rodriguez Larreta le propuso el octavo lugar en la boleta de Vidal para bajar su lista?

 

- Hubo muchas negociaciones, pero no nos pusimos de acuerdo. Nunca hubo una propuesta superadora, porque la lista estaba muy sobrevendida.

 

- Ud. dice que uno de los errores de Rodríguez Larreta fue adelantar el escenario de 2023 a 2021, pero el alcalde dijo que no es así. ¿Cree que tomó en cuenta sus críticas?

 

- No son solo mías, son de buena parte del arco político. El hecho de que Vidal salte a la Ciudad, cuando era la mejor candidata que teníamos en la provincia, es una decisión que todavía no se termina de entender.

 

- Una explicación que le adjudican en su entorno es que ella no quiere afrontar una nueva derrota porque la afectaría en su carrera presidencial. ¿Qué opina?

 

- Fue la gobernadora de la provincia de Buenos Aires y es la lideresa de JxC en ese distrito. Que Vidal vuelva a la Ciudad es como cazar en el zoológico. No se entiende demasiado y creo que no lo explicó adecuadamente. Esto implicó que Rodríguez Larreta tuviera que hacer un enroque a la provincia que también generó muchísimo ruido en la interna del PRO, hasta que la bajaron a Patricia Bullrich

 

- Si le va bien, ¿se imagina compartiendo boleta con Fernando Iglesias?

 

- Por supuesto, estamos dentro del mismo espacio. Nosotros hoy la corremos de atrás, pero representamos posiciones diferentes. 

 

- Sin embargo, se nota la incomodidad de las precandidatas por las expresiones misóginas del diputado. ¿Le resta a la campaña?

 

- No fueron declaraciones afortunadas, sobre todo porque la tribuna tuitera no es el mundo real y a veces uno se cree que lo es. Pero tampoco pueden esconder todo lo que se descubrió con las visitas a la residencia de Olivos. El oficialismo pretende sobreactuar lo de Iglesias para tapar el escándalo que ocurrió en el peor momento de las restricciones. 

 

- ¿Qué opina del lanzamiento de Javier Milei? ¿Qué representa para Ud?

 

- Busca representar la desazón, frustración y enojo de un grupo de jóvenes en esta etapa de la crisis, que se traduce en estos líderes mesiánicos y terraplanistas como Milei, que dice barbaridades que son inviables.

 

- ¿Lo vincula con el fenómeno del rebrote de la ultraderecha en Europa?

 

- No sé si esta relacionado directamente, pero es un fenómeno global protagonizado por los libertarios, que nada tienen que ver con los liberales. 

 

- El gobernador jujeño Gerardo Morales dijo que Larreta se siente el dueño de JxC ¿Coincide?

 

- Dijo que JxC contiene a varios espacios políticos, donde el radicalismo busca un espacio protagónico que no tuvo hasta ahora. Todos los movimientos que ocurrieron hasta ahora fueron parte de la interna del PRO.

 

- ¿JxC puede tener una orientación socialdemócrata cuando el PRO busca evitar la fuga de votos por derecha?

 

- En este momento, las prioridades pasan por evitar el avasallamiento institucional de que vengan por todo. Es el principal objetivo. Como dijo Mario Negri: están a siete diputados de tener mayoría propia y que el Congreso sea transformado en una escribanía.

 

- ¿Qué rol juega Ernesto Sanz en su precandidatura?

 

- Es uno de los armadores de nuestro espacio. Adelante Ciudad y Facundo Manes están muy alineados. Somos parte de una estrategia del radicalismo recargado. 

 

-¿Cree que la gestión de Cambiemos en materia sanitaria se puede reivindicar cuando degradó el ministerio a secretaría de Salud?

 

- Primero fue la crisis y el desbarranque de la economía. Después, el hecho simbólico de la degradación del ministerio a secretaria. Fue una decisión equivocada que se tomó pensando incorrectamente en un escenario político que no contribuyó en nada. Fue una mala decisión. Por fuera de eso, la gestión sanitaria fue buena, por ejemplo en la ampliación de la cobertura universal. 

 

- ¿Por qué lo aceptó?

 

- En aquel momento me sentí incomodo, pero luego reflexioné y decidí quedarme por la ética de la responsabilidad.

 

- ¿Si tuviera que afrontar de nuevo el mismo dilema, volvería a aceptar la degradación?

 

- A nadie se le ocurriría después de todo lo que se ha visto en pandemia. Nadie ni en su mayor delirio ahora puede pensar en degradar el Ministerio de Salud. 

 

- ¿Por qué cree que Macri no habla de esto ni el PRO tampoco?

 

- Porque fue una decisión incómoda. Si vos le preguntás a cualquiera, fue un error. Tienen que comerse sapos, pero fue un error.

 

- A Ud. lo critican por la pérdida de vacunas por encima de los avances. ¿Qué le responde a quienes lo cuestionan por eso?

 

- El único problema fue postergar el refuerzo de la vacuna meningocócica en chicos de 11 años. Lo demás fueron operaciones políticas de (el exministro de Salud) Ginés González García para tratar de ensuciar.

 

- Los cuestionamientos sobre el vencimiento de vacunas fueron concretos. ¿Cuál es su descargo?

 

- Me lo facturan pero el hecho de que se venzan vacunas es algo que lamentablemente ocurre, y ocurre porque se compran de más. Nosotros compramos por cuenta y orden de las provincias. Si no las aplican, se vencen. El problema ocurrió en la gestión de mi antecesor, Jorge Lemus. En la gestión de Daniel Gollán, Nicolás Kreplac y Carla Vizzotti se vencieron ocho millones de vacunas. ¿Yo se las achaco? No, porque esto ocurre. ¿Es lo deseable? No, pero es lo habitual. Lo demás fue una operación política.