26|11|2021

Kicillof, a la guerra: la cocina de un estallido fríamente calculado

15 de abril de 2021

15 de abril de 2021

Con discurso K, el gobernador cruzó a Larreta en la antesala del encuentro con AF. Previa con intendentes, contacto con la Casa Rosada y respuesta de diseño.

“Le pido a la oposición que la corte”. Mirando a cámara y con más vehemencia de la habitual, el gobernador Axel Kicillof plantó este jueves la bandera roja de guerra. Anunció adhesión total de Buenos Aires al anuncio presidencial y descargó toda su furia contra Horacio Rodríguez Larreta, quien –dijo– “parecía otra cosa pero es igual que (Patricia) Bullrich y (Mauricio) Macri”. La dureza de su discurso estuvo fríamente calculada y fue el resultado de una jornada cargada de contactos con los intendentes oficialistas del conurbano y la Casa Rosada y el diseño de una respuesta a medida del ataque del alcalde porteño. Defendiendo su propia idea de cierre para frenar la ola de contagios de covid-19, el mandatario se transformó en espada de Alberto Fernández y le preparó el terreno para la reunión que éste tendrá en las próximas horas con el jefe de Gobierno de la Ciudad.

 

Kicillof fue de los pocos –acaso el único gobernador– que habló con el Presidente en la previa a los anuncios del miércoles. Consensuaron, se alinearon y en la tarde noche de este jueves dio un discurso de batalla contra toda la oposición. Siempre a favor de los cierres en momentos de aumentos de casos, Kicillof fue primero impulsor de las medidas y luego defensor ante los golpes que la oposición lanzó contra AF.

 

“La provincia de Buenos Aires, más concretamente el AMBA, adhiere a las medidas del gobierno nacional de manera taxativa”, arrancó el mandamás provincial y negó que aquellas hayan sido tomadas de manera intempestiva o con falta de reflexión. Según supo Letra P de fuentes municipales y de la Provincia, Kicillof y funcionarios de su Gabinete mantuvieron contacto permanente con los intendentes y funcionarios de la Casa Rosada para delinear la estrategia del discurso provincial, trabajo que empezó incluso antes del anuncio nacional pero sufrió alteraciones tras la conferencia de Rodríguez Larreta.

 

A eso se debió la demora del anuncio, que estaba pautado para el mediodía pero sufrió dos retrasos, primero para las 16 y luego para las 18 horas. El jefe de Gabinete, Carlos Bianco, el ministro Daniel Gollan (Salud) y las ministras Jesica Rey (Comunicación) y Agustina Vila (Educación) y otros funcionarios aportaron las líneas centrales del discurso que terminó de redonderar el propio gobernador. En la conferencia, el gobernador estuvo flanqueado por Bianco, Gollan y Vila.

 

Kicillof disparó contra toda la oposición, a la que ya no diferenció entre halcones y palomas: “Pensábamos que Larreta era diferente porque tenía responsabilidades de gestión. Pero es igual que Macri y Bullrich. Entonces, que venga directamente Macri a discutir”, chicaneó y detalló puntillosamente la situación sanitaria que atraviesa la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con clínicas privadas al 100% de ocupación de camas y el doble de casos cada 100 mil habitantes que la provincia.

 

Para el gobernador, el diálogo se cortó cuando Rodríguez Larreta acompañó el comunicado de Juntos por el Cambio en el que rechazaban más restricciones. “Es un versito lo del consenso. El consenso es hacer lo que ellos quieren o no hay consenso”, aseguró y reconoció luego que no tuvo dialogo con el Jefe de Gobierno desde los anuncios del Presidente, los que defendió fuertemente: “Alberto hizo bien en tomar las medidas que tomó. Lo decidió asesorado por los expertos más respetados”.

 

Kicillof no cambió nada de lo dispuesto por la Nación, aunque tuvo que adaptar el sistema de fases para resolver la situación de los municipios de nivel 3 que se encuentran fuera del AMBA. La charla en busca de consenso y respaldo con los intendentes que tenían sus distritos en esa situación fue lo que generó parte de la demora de su discurso. Finalmente, se dispuso que todos los municipios del AMBA pasen a fase 2 y adopten las medidas decretadas por el gobierno nacional. Los jefes comunales de la oposición consultados por este medio afirmaron que no tuvieron diálogo con la Provincia. Solo el macrista Julio Garro (La Plata) tuvo un breve contacto con el mandatario en horas de la mañana, cuando compartieron un acto de entrega de patrulleros del que también participó el ministro Sergio Berni (Seguridad). Fuentes del municipio de la capital provincial indicaron a este medio que el jefe comunal le reprochó al gobernador la falta de diálogo.

 

Pero la estrategia de Kicillof comenzó mucho antes. Minutos después del anuncio nacional del miércoles, el gobernador comunicó a través de las redes sociales que la provincia iba a adherir a las medidas adoptadas por la Nación. Por la tarde había mantenido una reunión con los jefes comunales, con quienes pese a no tener los detalles finos de los anuncios nocturnos delinearon la estrategia para preparar el terreno. El apoyo en bloque de los dueños de los territorios a AF tras su anuncio pareció ser consecuencia de aquel encuentro previo con AK.

 

Fuentes del gobierno provincial confirmaron a Letra P que el gobernador tuvo diálogo con el Presidente previo a los anuncios. Fue de los pocos con los que Fernández habló para tomar las definiciones que haría públicas por la noche. El diálogo entre ambos era fluido en los días previos, cuando las restricciones eran más que una opción.

 

El mismo miércoles, antes de las 4 de la tarde, Kicillof se reunió con intendentes de la Tercera sección. Allí les adelantó que, más allá de lo que resolviera la administración central, él anunciaría restricciones; estaba dispuesto a un cierre estricto por al menos 15 días. El gobernador y su equipo siempre fueron proclives a imponer cierres duros cuando el ritmo de contagios aumentaba.

 

Los intendentes y las intendentas del oficialismo salieron a preparar el terreno para lo que se vendría. Mayra Mendoza (Quilmes) sostuvo que era momento de “extremar los cuidados y adoptar las resoluciones necesarias para disminuir la circulación”; Juan José Mussi (Berazategui) planteó “repensar la presencialidad escolar”, aunque su opción fue que podría ser optativa; Fabián Cagliardi (Berisso) fue más allá y habló de “restricciones muy firmes por 15 días” y Mario Secco (Ensenada) pidió “cerrar todo a las 8 de la noche”.

 

Esas son sólo algunas de las declaraciones que vertieron a coro desde los municipios en la previa del mensaje grabado que transmitió el Presidente. Una vez que se hicieron públicas las medidas de Fernández, el Frente de Todos se abroqueló hacia afuera y salió a bancar a través de las redes sociales.

 

“Escuché hoy que las medidas del Presidente eran intempestivas. Es mentira. Es un intento muy grave, delicado y peligroso de utilizar políticamente un momento de tanta ansiedad y tanta angustia como el que estamos viviendo”, disparó el mandatario. Con un discurso de batalla y decidido a desmontar las acusaciones que la oposición hace desde hace días, Kicillof sentó las bases para el encuentro que este viernes mantendrán Fernández y Rodríguez Larreta, en medio de la tensión total.