28|11|2021

Los enanos en el jardín de Horacio

17 de octubre de 2021

17 de octubre de 2021

Florecen las candidaturas prematuras en el PRO para la gobernación bonaerense. El batallón que desafía a Santilli, el enviado de Larreta. Bronca con Vidal.

No por mucho madrugar se amanece más temprano, pero, a un mes de las elecciones generales de noviembre y con el envión anímico de las primarias, la dirigencia de la oposición ya clavó la mirada en 2023 y comenzó a mover fichas. A Horacio Rodríguez Larreta, el ideólogo del Plan Canje que en un movimiento metió dos goles, no paran de crecerle enanos en el jardín bonaerense. Se avizora una pelea interna de fuste por el sillón que ocupa Axel Kicillof. Por las dudas, algunos ya avisan que la cosa debe resolverse en internas.

 

Esta semana agitaron las aguas tres pesos pesados. Los intendentes Julio Garro (La Plata) y Néstor Grindetti (Lanús) y el diputado Cristian Ritondo, ungido por la exbonaerense María Eugenia Vidal como su sucesor en el distrito electoral que gobernó y abandonó para refugiarse en la Ciudad, el del 40% del padrón. La movida quedó diluida en el mar de la campaña del 14N, pero conviene detenerse a observar pese al paso a paso que pregonan los propios postulantes.

 

En principio, es una disputa reversionada de porteñismo vs. intendentismo pero que, a diferencia de la anterior, la que terminó librando en soledad Jorge Macri (Vicente López) frente al larretismo que logró poner a todos en fila, esta no tendrá dique de contención. Hagan juego, señores, mandan desde el corazón del poder porteño. En el edificio de Parque Patricios habilitan a todos, sencillamente porque -al menos en esta etapa- suma. Un abanico de candidaturas abraza una porción más amplia del electorado y no es momento de cortarle las alas a ninguno de quienes tiran del carro para repetir -algunos se entusiasman con ampliar- el resultado de las PASO. Eso sí, manejen bien los tiempos, regañan en el edificio de calle Uspallata.

 

El lanzamiento de Ritondo el jueves en Tigre fue el que más polvareda levantó. No porque no se supiera de sus intenciones -y las de su promotora-, sino por el momento elegido para hacerlo; “a destiempo”, en plena campaña electoral, acusan cerca del larretismo. Afirman que hubo reproches a Vidal, sin la cual -y, sobre todo, sin sus afirmaciones en el evento, donde presentó al diputado como su sucesor, el “líder” en quien confía “con los ojos cerrados”- el acto engordado por La Territorial no hubiera trascendido.

 

“En noviembre empiezo a construir, la voy a pelear”. Así respondía Garro a la consulta sobre una eventual postulación suya a la gobernación. Durante una entrevista con 221Radio, dijo que tiene la ambición de gobernar en 2023, que ya lo habló con Larreta y demás dirigentes del espacio, y que en esa carrera los intendentes tienen “un plus”. Antes de la negociación por la lista de postulaciones al Congreso que terminó encabezando Santilli, el alcalde de la capital bonaerense decía a Letra P: “Para 2023, necesitamos un candidato a gobernador que haya sigo intendente”.

 

Grindetti, quien a la postre se convertiría en el jefe de campaña de Santilli, fue el orfebre del rompecabezas amarillo al que faltaba encajarle una pieza. Fue él quien con paciencia oriental juntó a Larreta y Jorge Macri hasta convencer a este último de la conveniencia de declinar su candidatura en favor del Colorado. “No nos adelantemos al 23”, repetía el lanusense como un mantra. Con el trabajo hecho y el buen augurio de septiembre, ahora se anota. “No descarto competir por la gobernación”, reveló ante la consulta de Letra P. Y arrimó leña al fuego del intendentismo: “Los intendentes largan unos metros adelante en esa carrera producto de la experiencia de haber estado gobernando municipios grandes”, dijo. Municipios chicos abstenerse.

 

De los cuatro fundadores del Grupo Dorrego, el primero en hacer pública su intención fue Macri –“la obsesión de Jorge”, coinciden en despachos del conurbano– y el único que aún no lo hizo es Diego Valenzuela. De perfil más bajo y sólido en su gestión en Tres de Febrero, el experiodista de muy buena relación con Mauricio Macri reconoce en privado que también está subido a ese bondi.

 

Los cuatro jefes comunales tienen dos cosas en común: sobrevivieron al aluvión peronista de 2019 tras la aventura macrista en el poder y están imposibilitados por ley de buscar la reelección dentro de dos años. A no ser, claro, que tiren la gambeta de la renuncia o la licencia, como ya hizo una legión de peronistas. La lista es larga: Gabriel Katopodis, Juan Zabaleta, Jorge Ferraresi, Javier Osuna, Santiago Maggiotti, Leonardo Nardini, Martín Insaurralde… La lista de beneficiados se amplía y también abarca a Juntos si se toman en cuenta las candidaturas en este turno electoral: Carlos Puglielli, Mariano Cascallares, Walter Torchio, Cecilio Salazar, Ricardo Alessandro, Alberto Gelené, Claudio Rossi, Érica Revilla, Facundo Castelli. Bonus: esta semana, Sergio Massa, autor de la iniciativa que puso tope a las reelecciones indefinidas, avisó: “Los intendentes tienen que cumplir dos mandatos y a otra cosa”.

 

Santilli, Ritondo, Macri, Grindetti, Garro, Valenzuela. Las precandidaturas amarillas a gobernador brotan de entre las baldosas. Con chances diversas, todos empezaron a hacer su juego. Las PASO llegaron para quedarse, dice el jefe de campaña de Santilli en referencia al modo que debiera dirimirse esa pelea futura. La apertura a una interna, desestimada en el PRO con la imposición del Colo pero habilitada en Juntos, conlleva el convite a la UCR, que pegó el estirón con Facundo Manes y ya se frota las manos, aunque más allá de la figura del neurólogo y la del presidente del Comité Provincia, Maximiliano Abad, no tiene muchos más naipes en la baraja bonaerense.

 

2023 está a la vuelta de la esquina y Larreta lo sabe. Su plan está a la vista. El triunfo de septiembre es casi todo suyo y es más jefe que nunca. Pero cuanto más grande es la torta más comensales se acercan a la mesa. Se verá si, como hasta ahora, logra administrar tensiones.