23|11|2021

Rosca con papeles: Monzó relanza su partido para volver al Congreso

11 de marzo de 2021

11 de marzo de 2021

Partido del Diálogo sería presidido por Schiavo. Una banca en Diputados como trampolín para Buenos Aires 2023. Cónclave en Almirante Brown.

El expresidente de la Cámara de Diputados de la Nación durante el macrismo, Emilio Monzó, busca afianzarse en la oposición con su propio sello partidario para apuntalar su candidatura a diputado nacional este año y proyectar, ya sentado en una banca del Congreso, su sueño de convertirse en gobernador de la provincia de Buenos Aires. Se trata de Partido del Diálogo, con el que acompañó a Cambiemos en elecciones pasadas pero que hoy no está dentro de la alianza. Su líder intenta revertir la situación, sumarlo a Juntos por el Cambio y posicionarlo en la competencia interna para el regreso al poder, mientras busca volver al Congreso y construir desde una banca su plataforma para 2023.

 

La principal estrategia que persigue la refundación del partido es la construcción política en los márgenes de la grieta, para intentar atraer a nuevos dirigentes a JxC. Sus integrantes afirman contar con candidatos y candidatas en los 135 distritos bonaerenses para disputar internas con el PRO, la UCR, la Coalición Cívica y otros espacios menores como Hacemos, de Diego Kravetz; Unidos, de Roberto Costa y Lucas Fiorini; y Peronismo Republicano, de Joaquín De la Torre.

 

Pese a ello, según pudo saber Letra P de sus armadores más destacados, reconocen las numerosas dificultades que deberán atravesar; no sólo la constitución burocrática del Partido del Diálogo, la designación de autoridades orgánicas y el aval de los afiliados y afiliadas en las extensas ocho secciones electorales, sino también la salida del ostracismo al que están sometidos por la mesa chica de Juntos por el Cambio, donde aún son vistos como jugadores externos. También –sopesan–, deberán sortear la tendencia que marcan las urnas a no comprar discursos antigrieta.

 

“Sabemos que la moderación no garpa, pero es el camino que tenemos para construir algo nuevo, ganar una elección y, además, tener la capacidad de gobernar si llegamos nuevamente al poder”, aseguró una fuente que sufrió el veto generalizado de la exgobernadora María Eugenia Vidal y que hoy trabaja en el armado del monzoísmo. “Sabemos que hay dirigentes del PRO que cierran las puertas porque no se animan a competir, y sin competencia es más fácil llegar a ser candidato a gobernador, pero eso no garantiza el triunfo”, apuntó directo a la diferencia interna que se produce en el abanico de postulantes a suceder a Axel Kicillof.   

 

Según pudo saber este medio, el renovado partido será presidido por el exsenador bonaerense de origen justicialista Eduardo Schiavo y contará con una vicepresidencia, una secretaría general, otra referida a temas de la juventud y una última vinculada a temáticas de género. Parte de esta agenda, que sirvió de presentación extraoficial del espacio, se trató el viernes durante una reunión en Almirante Brown, de la que participaron Schiavo, el diputado nacional y uno de los hombres más cercanos a Monzó Sebastián García De Luca; la jefa de las monzoneras Miriam Niveyro y un grupo de referentes de la Tercera sección electoral.   

 

Hacia adelante, de acuerdo a la mirada superestructural de la alianza, le queda a Monzó y su equipo integrarse definitivamente otra vez a Juntos por el Cambio, trabajar en la reunificación de los bloques en la Cámara de Diputados bonaerense, algo que le achacan con regularidad. “Están afuera”, repiten. También, deben consolidar la reconciliación con Vidal, quien si bien manifestó sus intenciones de dejar las diferencias atrás aún mira con cierto desdén su armado. “Está bien que piense en una fórmula con Vidal, a mí me gustaría jugar un partido con Cristiano Ronaldo”, ironizó un hombre de estrecha relación con la exmandataria. 

 

Pese a los distintos obstáculos que tienen por delante, obstáculos internos, de estructura y fierros políticos, sobrevuela en dirigente monzoístas consultados por este medio la épica del triunfo, similar a la que los llevó al poder en 2015. Para lograrlo continuarán con recorridas presenciales y virtuales por el interior y el conurbano bonaerense, y pelearán, con lista propia o en la mesa de acuerdos, por lugares en las listas legislativas.