Guerra gaucha

El Gobierno prioriza Precios Cuidados y cruje el Consejo Agroindustrial

El cierre de la exportación de maíz abrió la interna y las entidades primarias amenazan con romper la negociación. Contener la inflación, objetivo uno.

El cierre de las exportaciones de maíz amenaza con desatar una nueva guerra gaucha y con romper la mesa de 50 entidades que conformaron el Consejo Agroindustrial Agropecuario (CAA), pero la medida es, para el Gobierno, la alternativa que había a mano para detener la suba de las carnes y negociar una lista de Precios Cuidados de cortes cárnicos y aceites que permita contener la inflación. La puja ya está planteada.

 

La decisión de cerrar los despachos de maíz al exterior hasta marzo, con el 90% de cosecha ya vendida, sorprendió a la agroindustria. Fue, indicaron fuentes oficiales, la entrada en escena del ministro de Agricultura, Luis Basterra, en un campo en el que, hasta ahora, venía relegado: el de los idas y vueltas con los productores de alimentos por los precios al consumidor. "Esta decisión se basa en la necesidad de asegurar el abastecimiento del grano para los sectores que lo utilizan como materia prima en sus procesos de transformación, básicamente, la producción de proteína animal como carne de cerdo, pollo, huevos, leche y feedlot, donde el cereal representa un componente significativo de sus costos de producción", comunicó esa cartera el miércoles 30 de diciembre.

 

A diferencia de otra decisión trascendental para el sector agropecuario, como el intento de estatización de Vicentin, Basterra tuvo un rol protagónico en el cierre de las exportaciones de maíz: manejó la medida con la Casa Rosada y con un asesor de su extrema confianza, Ariel Martínez. "Hagamos lo que hagamos, las grandes entidades son un adversario político", lo escuchan repetir al ministro. Ese diagnóstico es compartido en Balcarce 50 y fue la búsqueda de otros interlocutores lo que dio pista al Consejo Agroindustrial.

 

En paralelo, la Secretaría de Comercio Interior negocia con los frigoríficos el ingreso de una docena de cortes de carne a Precios Cuidados, luego de la suba de la carne de los últimos dos meses. Si bien en el Ministerio de Desarrollo Productivo indicaron que no tuvieron nada que ver con el cierre de las exportaciones de maíz, admitieron que la medida ayudará a negociar con la industria cárnica, ya que garantizaría alimento para los animales a precios desligados de los internacionales. El acuerdo se cerrará durante enero: en la dependencia que conduce Paula Español esperarán a que los precios se acomoden un escalón más abajo, luego de la suba estacional de diciembre, para definir una rebaja sobre valores inferiores.

 

El cierre de exportaciones de maíz también incidió sobre el acuerdo que firmaron el mismo miércoles los ministerios de Agricultura y Desarrollo Productivo con la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) para desenganchar el precio de los aceites de girasol (principalmente) y soja de los valores internacionales. "El Gobierno evalúa extender las medidas del maíz al girasol", indicó CIARA vía Twitter al anunciar el acuerdo. "El Gobierno decidió instrumentar medidas legales para establecer un mecanismo de financiamiento del consumo de aceite de girasol y soja en el mercado interno, que tenga ajustes trimestrales de precios y que busque mitigar efectos negativos", agregó la cámara empresaria que preside Gustavo Idígoras. CIARA administrará un fideicomiso para compensar a los productores las diferencias entre los precios locales e internacionales, indicaron voceros del Gobierno.

 

Pero el combo para detener los precios de bienes tan sensibles a la canasta básica desató una nueva furia de los productores agropecuarios que puede empañar los esfuerzos del Gobierno para tender puentes con el sector económico más hostil al kirchnerismo desde 2008. "Volvieron a defraudar al campo y a todo el interior productivo con una decisión que, además, vuelve a generar una nueva transferencia de recursos de la producción primaria a otros eslabones de la cadena", bramó la Comisión de Enlace en una nota conjunta. Los representantes del agro advierten que los reclamos irán in crescendo.

 

En el mediodía de este lunes, los presidentes de la Sociedad Rural (SRA), Daniel Pelegrina; Confederaciones Rurales (CRA), Jorge Chemes; Federación Agraria (FAA), Carlos Achetoni, y Coninagro, Carlos Iannizzotto, mantenían una reunión virtual para acordar una postura en común ante el reclamo de las bases. "El descontento es generalizado en los productores ante esta medida intempestiva", dijo Achetoni a Letra P. "Nos deja bastante complicados en el Consejo Agroindustrial, porque hay mucho tironeo dentro de la entidad para que salgamos; (los productores) están viendo que sacan medidas para la industria y ninguna para el sector primario", añadió el presidente de FAA. Enumeró el recorte diferencial de retenciones a productos elaborados.

 

El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Matías de Velazco, también blanqueó la presión al interior de CRA, entidad nacional que integran, para romper con el Consejo. "Estábamos viendo el Consejo Agroindustrial con muy poca esperanza; estábamos buscando el momento para dar el portazo y salir y quizás sea este", dijo el dirigente agropecuario. "Ahí está (Roberto) Domenech, que es el que hizo lobby para que salga esto", agregó. Como contó Letra P, los productores primarios acusan al presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) de impulsar el cierre de la exportación de maíz.

 

La Mesa de Enlace podría definir medidas y los más combativos, como Velazco, no descartan el cese de comercialización de maíz. Los productores vaticinan que el cierre de fronteras, además de desincentivar la siembra para la próxima campaña, no provocará una baja de precios, ya que quienes puedan retendrán el grano hasta que vuelva a abrirse la ventana para exportar, en marzo. "El productor se va a sentar sobre el maíz y va a demandar contado anticipado. Ya no tiene paciencia para estas medidas de corte kirchnerista", dijo el titular de Carbap. "No es seguro que los productores vayan a vender; los pequeños y medianos quizás lo hagan para cubrir costos, pero el sector concentrado va a esperar para exportar y podría haber desabastecimiento", alertó Achetoni.

 

Javier Milei en su burbuja
Javier Milei con la titular del FMI, Kristalina Georgieva

También te puede interesar