28|6|2022

Viaje a una madrugada de máxima tensión: el aumento, recurso de trasnoche

08 de septiembre de 2020

08 de septiembre de 2020

A las 4 de la mañana, Kicillof, ministros y el subjefe de la Policía terminaron de afinar el anuncio para limar la protesta. Piñas y piquete bajo el balcón.

Mientras el gobernador Axel Kicillof, su mesa chica y la conducción de la Policía bonaerense intentaban resolver el conflicto en la madrugada de este martes, efectivos retirados, familiares de integrantes de la fuerza y –también– uniformados en funciones rodeaban la gobernación y hacían piquete con quema de gomas sobre calle 5, en la puerta de la residencia del mandatario. Lo que había empezado como una convocatoria por redes y se activó en la calle con epicentro en Almirante Brown, llegaba hasta la puerta de la casa del gobernador. Fue una noche larga con reproches, pedidos de explicaciones e intentos de negociaciones que no prosperaron. Con la presencia de media docena de ministros convocados de urgencia, en esa reunión se resolvió la entrega de un aumento salarial para apagar el incendio. Pese a los anuncios, la protesta continúa y se expande. 

 

Inicialmente, el Ejecutivo buscó bajar la tensión mientras pedía explicaciones a la cúpula policial. Los jefes de la fuerza le transmitieron a Kicillof que no había novedades en los cambios de guardia, que los servicios se estaban prestando y que era entendible una demanda por los sueldos. El gobierno trata de no confrontar con esa demanda, aunque preocupa el riesgo de la falta de seguridad pública. 

 


La presencia del ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López, en la reunión de esta madrugada fue clave. Según pudo reconstruir Letra P a partir de diversas fuentes, el funcionario afinó el lápiz para acomodar los números y darle a Kicillof la herramienta para anunciar el aumento, que será oficializado el próximo viernes, aunque no se descarta que se aceleren los tiempos. Sería un incremento del 30%, aunque ese número no conforma a las bases que, por ahora, no tienen una cabeza visible. 

 

El jefe de la Policía bonaerense, Daniel “Fino” García, no participó de la velada de trasnoche. En su lugar, estuvo el partener y número dos de la fuerza, Oscar Figini. A esa hora, García buscaba calmar a la tropa en La Matanza. Antes lo había intentado en Browb, No lo logró. A media mañana, Puente 12 era epicentro de la protesta. 

 

 

Kicillof se rodeó de su equipo más cercano. Además de Berni y López, desfilaron por la Casa de Gobierno la ministra de Comunicación, Jesica Rey; el jefe de Gabinete, Carlos Bianco; el titular de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, y el ssesor general de Gobierno, Santiago Pérez Teruel. Pasadas las 4 de la mañana  llegó la medida para intentar desactivar el conflicto.   

 

Antes hubo tensión y a menos de cien metros del despacho de Kicillof, alrededor de 11 de la noche, el jefe del Comando de Patrullas La Plata, Juan Gallego, entró corriendo a la gobernación tras intentar –sin éxito– disuadir a quienes estaban manifestándose. Hubo piñas entre camaradas. “Vende patria”, le espetaron al jefe de Comando.

 

 


Manifestantes, en la puerta de la residencia del gobernador (Foto: AGLP) 

 


Apenas pasadas las 5 de la mañana, ya sin manifestantes cerca y con las reuniones terminadas, llegó la primera comunicación oficial. “En relación a los hechos de público conocimiento que tuvieron lugar durante el día de ayer, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires comunica que, tal como anticipara el Gobernador el último viernes, durante la presente semana se realizará la presentación del Plan integral de Seguridad. En ese contexto se conocerán diversas mejoras en las condiciones de trabajo y en los haberes, contempladas en dicho Plan, para todos los efectivos de la Policía provincial. Durante la pandemia, la Policía de la Provincia de Buenos Aires ha desplegado una invalorable tarea y trabajado incansablemente para cuidar a las y los bonaerenses. Reconocemos y valoramos el esfuerzo realizado como trabajadores y trabajadoras esenciales”, oficializaba el gobierno. Un texto visado por Rey y Kicillof. 

 

Casi tres horas más tarde, el jefe de Gabinete dijo: “Queremos dar certidumbre, era algo que ya estaba previsto y queremos dar mayor certeza y previsibilidad a los miembros de las fuerzas”. Berni iba por el mismo camino. “Si hay una situación que vinimos trabajando es la situación salarial de los efectivos de nuestra policía de Buenos Aires, que viene con un retraso importante”, agregó el ministro con sorprendente bajo perfil. 

 

Para esa hora también había señales en La Plata. La Casa de Gobierno, como ocurrió durante casi toda la gestión de María Eugenia Vidal, volvió a estar rodeada de vallas. La decisión es elocuente. El retiro del vallado fue una de las primeras medidas que ordenó Kicillof al llegar al gobierno. Era una señal de que empezaba una nueva era y cerca a la gente. Este martes el enrejado de seguridad volvió al centro de la capital provincial.
 

 

 


Vallas sobre las calles laterales de gobernación (Foto: AGLP)

 


El plan integral es lo que ofrecen Kicillof y Berni. Se trata de la demorada medida que el titular de Seguridad no pudo lanzar producto de la pandemia. Con ese plan en marcha, más los anuncios del presidente Alberto Fernández de la semana pasada, el Ejecutivo espera calmar al sector de la fuerza que lleva adelante las medidas. El enojo policial no responde solo a los sueldos, sino, también, a la falta de medidas de bioseguridad en medio de la pandemia. Además, podría iniciarse un plan de reconstrucción de insumos policiales que va desde móviles hasta armamento. 

 

A media mañana, las palabras de Bianco y Berni no calmaron del todo a quienes mantenían las protestas. Personal armado seguía manifestando en varios puntos del conurbano (La Plata, La Matanza, Florencio Varela, Lomas de Zamora y Morón) y el reclamo se expandía a ciudades del interior como Mar del Plata, San Nicolás o Pinamar.