03|5|2022

La semana en que el Gobierno jugó para la otra tribuna

04 de septiembre de 2020

04 de septiembre de 2020

Fernández, Kicillof y los intendentes apostaron a fondo por el plan de seguridad de la provincia y en contra de las tomas de tierras que tensionaron la interna.

Con un discurso novedoso para un sector del peronismo y el progresismo que forman parte del espacio, el Frente de Todos (FdT) plantó esta semana nuevas banderas de gobierno, con un ambicioso plan de seguridad en la provincia de Buenos Aires y críticas alineadas contra la toma de tierras y en defensa de la propiedad privada que generaron tensión con los movimientos sociales y su base territorial.

 

"Vamos a ser implacables, con el Código Penal en la mano", prometió el presidente Alberto Fernández en Olivos, en el acto de presentación del programa de fortalecimiento de seguridad para la provincia, acompañado por el gobernador Axel Kicillof e intendentes de 24 municipios del conurbano. La nota de la presentación la dio la presencia, además, de familiares de víctimas de delitos, que acompañaron a las autoridades, repartidos entre la quinta presidencial y los municipios de Quilmes, San Isidro y Merlo, fotos en mano.

 

La puesta en escena, mucho más identificada en el imaginario colectivo con el macrismo que con el peronismo progresista, impactó, además, por el despliegue de fuerzas de seguridad y muestra de equipamiento y por la cuantiosa suma que el Gobierno anunció que invertirá en la materia: 37.700 millones de pesos, de los cuales 20.531 millones estarán destinados a la construcción de 12 nuevas unidades carcelarias y a la refacción de comisarías.

 

 

El plan empezó a tejerse en marzo, pero se presentó recién este viernes, pandemia mediante. Una vez acomodado en el cargo y pasado el Operativo Sol, Kicillof le llevó al Presidente un diagnóstico crudo sobre la situación de la inseguridad en la provincia de Buenos Aires, con eje en las condiciones de trabajo, el equipamiento y la formación de la Policía bonaerense. "No tengo manera de controlar la seguridad en estas condiciones", le dijo el gobernador a Fernández, a sabiendas de que la oposición pondría el foco en el área en cuanto tuviera la oportunidad.

 

Así comenzó el trabajo conjunto entre los diferentes componentes del FdT para armar un plan conjunto para un área que fue siempre caballito de batalla de Juntos por el Cambio, pero que el peronismo progresista aborda de manera "más culpógena". Kicillof y el kirchnerismo apuntaron a una mirada integral, relacionada con la problemática socioeconómica y la necesidad de trabajar sobre las condiciones de encarcelamiento y la reinserción de los detenidos en la sociedad. Sergio Massa, que hizo de la lucha contra la inseguridad uno de sus discursos centrales, hizo sus aportes en la propuesta del armado de paradas seguras de transporte y la instalación de cámaras y botones antipánico, entre otras cosas.

 

 

 

La pandemia demoró los anuncios, que estaban previstos inicialmente para fines de marzo pero terminaron de cerrarse en las últimas semanas, en los almuerzos que compartieron en la Quinta de Olivos el Presidente, Kicillof, Massa, Máximo Kirchner, Santiago Cafiero, Eduardo de Pedro y varios intendentes, siempre varones. El jefe de Gabinete se puso a cargo de la coordinación. 

 

El gobernador mantuvo otras bilaterales con Fernández y también habló del tema con Cristina Fernández de Kirchner, que dio el visto bueno a cada punto. La presencia de la primera plana cristinista en el acto lo dejó claro. "Dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada", rezó el axioma peronista la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, que recordó a Micaela Romero, una joven policía que era custodia en la Quinta de Olivos y fue asesinada a mediados de agosto.

 

"Sabemos que es un problema enorme en la provincia y hay que resolverlo. Nosotros también evolucionamos y no les vamos a volver a regalar la bandera de la seguridad", le dijo a Letra P un funcionario de primera línea que siguió los detalles de la preparación del plan, en referencia a la dirigencia de Juntos por el Cambio.

 

 

 

Hacia adentro del espacio, el lanzamiento hizo ruido en las organizaciones sociales, que esta semana salieron al cruce del discurso en el que se alinearon la Nación, la provincia y los municipios sobre las tomas de tierras y acusaron al Gobierno de haber dado "un giro a la derecha" que se habría coronado este viernes con el anuncio en materia de seguridad y que, entienden, apunta a seducir a un electorado de clase media esquivo. "Entendemos los reclamos de las organizaciones sociales. Estamos generando un plan integral, acorde a las necesidades de la seguridad de la provincia de Buenos Aires", respondió la ministra de Comunicación Pública bonaerense, Jésica Rey.

 

"Con Axel hablamos esto desde los primeros días y, en alguna oportunidad, también tuve largas charlas con Sergio Berni sobre las carencias que padece la Policía de la provincia de Buenos Aires", relató este viernes el Presidente, que, al pasar, mencionó al ministro, en guerra desde hace días con el Movimiento Evita por la toma de tierras.

 

Respaldado por la primera línea del FdT, Fernández no solo le habló a la clase media que agita la demanda de seguridad, sino, también, a la población más humilde, al remarcar que "las principales víctimas del delito son los que menos tienen" y que "no puede ser que alguien encuentre la muerte cuando sale a buscar su sustento y el de su familia". Un mensaje de estreno con una nueva bandera para un electorado poco acostumbrado a hacerla propia.