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La UIA y más de 40 entidades y cámaras del agro intercambiaron proyectos para paliar la crisis. Dólares, retenciones, y oro verde en un Zoom inédito.

Por 17/07/2020 9:30

La Unión Industrial Argentina (UIA) y la cadena del agro tendieron un puente para trazar opciones para la reactivación pospandemia mediante el intercambio de proyectos a corto y largo plazo en momentos en que se plantea cuál es el plan económico del Gobierno. El encuentro es un primer paso en lo que se presentó como “una coalición agroindustrial” que, de movida, suena inédita por la histórica confrontación entre la industria y el campo, dicotomía también evidenciada en la gestión de Alberto Fernández

Unas 40 cámaras agroindustriales, bolsas de cereales y comercio del interior y las entidades del agro de mayor peso dijeron presente en el encuentro con directivos de la UIA, encabezados por el presidente de la entidad fabril y directivo de Aceitera General Deheza (AGD), Miguel Acevedo, para trazar un panorama y buscar coincidencias para la época de vacas flacas que ya comenzó y amenaza con ponerse más dura.   

Unir a los popes de la industria y del agro en una alianza amplia suena inédito, más aún cuando desde la UIA han mostrado proximidad al presidente Fernández, mientras que el campo tuvo ya sus chispazos con el Gobierno, primero por la suba de retenciones y luego por el amague de la frustrada expropiación de Vicentin.

Un participante de la reunión, perteneciente a un eslabón primario de la cadena agroexportadora, explicó que no se expusieron consideraciones políticas en el largo Zoom, sino que más bien el primer acercamiento tuvo algunos puntos de vista compartidos. “Hay dos cosas en común y en que ambos coincidimos para salir de la crisis: la necesidad de dólares para el país y de estabilidad fiscal para las empresas”, dijo a Letra P este dirigente. 

 

 

“La respuesta al desempleo urbano está en la reactivación del agro en el interior” se planteó. Un tema que puso sobre la mesa Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), fue la exportación de granos con valor agregado “como condición necesaria para empezar a salir de la crisis”. Un tema complejo que también toca el nervio de las retenciones: el sector demanda un diferencial respecto a la exportación de soja sin procesar. 

 

El sector agroindustrial estuvo representado por las instituciones ACSOJA, Argentrigo, Semilleros, Bolsa de Cereales y Comercio de ciudades de interior, Cámara Algodonera Argentina, Cámara Argentina de Biocombustibles, Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), Aceiteros, Exportadores, Coninagro, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Consorcio Exportadores de Carnes (ABC), Federación Agraria Argentina (FAA), Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Federación de Centros de Acopiadores de Cereales,MAIZAR, MATba Rofex (MTR) y Mesa Nacional de Carnes, entre otras.

 

En esta misma línea habló el Presidente en la inauguración del puerto de ACA en Timbúes, la semana pasada: “Tenemos mucho por delante y para trabajar juntos (con el campo). El futuro nos impone un desarrollo más rápido de producción, ver nuevos desafíos y procesar esas materias primas”.

Pero el mercado va a contramano de los anhelos de los aceiteros y el propio Fernández: las exportaciones de poroto de soja sin procesar crecieron casi 50% entre marzo y junio pasado, mientras que los subproductos cayeron un 10%. Despachar la soja sin procesar está dando un mejor margen y eso alienta a la primarización, a la vez que el mercado chino y europeo cambió.