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Caras nuevas y coaching, las armas de Vicentin para dar la batalla mediática

Acusaron el golpe de la expropiación y reaccionaron: guión pulido con argumentos y figura campechana en lugar de los amigos del macrismo.

Por 29/06/2020 10:57

Acorralados por el riesgo y exposición en la que ingresó Vicentin desde el sorpresivo anuncio de expropiación por parte del presidente Alberto Fernández, los dueños de la cerealera entendieron que el silencio no era conveniente para su defensa y optaron, aconsejados por sus asesores, por dar pelea a través de los medios. Había combustible a granel en la porción de la sociedad que reaccionó con un banderazo en sus pagos contra el gobierno, solo tenían que unificar la comunicación, darle consistencia a sus argumentos y conectar masivamente con la chispa republicana a disposición.

El tema Vicentin tenía poco tratamiento mediático, cero aire y sólo algunos medios especializados seguían el curso de un default de 1.300 millones de dólares que derramaba sangre en la zona núcleo sojera. Pero el anuncio de la ahora planchada expropiación en boca del Presidente tocó un nervio que hizo explotar el tema a nivel nacional y pasó de ser un problema de insolvencia de una cerealera santafesina a un nuevo insumo del clivaje político.

Durante diez días atendieron selectivamente a los medios que podrían cobijar a Vicentin en la disputa contra el gobierno: Radio2 (Rosario), TN, La red y La Nación fueron algunos. Guión a mano para fundamentar su rechazo a la intervención del Estado, pero también letra para imponer el “vienen por todo” y el fantasma del chavismo. Todo tamizado con un aire campechano de indefensión y honestidad, tras el cambio de figuritas: a la cancha un integrante de la familia de la generación que hizo expandir la empresa, afuera los que la reventaron.
 

 

 

El ejército de asesores que tienen para enfrentar la crisis puso manos a la obra. Lo netamente jurídico y contable de la causa se lo otorga el reconocido estudio Alegria, Buey Fernández, Fissore & Montemerlo, contratados desde la cesación de pagos. Tienen especialización y gran trayectoria en reestructuraciones de deuda de empresas, aunque debieron reperfilar el enfoque luego de la intervención. También desde entonces se asesoraron con la internacional DLA Piper por litigios y reestructuración. 

Ese sustento jurídico en un marco revuelto como el que se generó fue adaptado por la agencia de comunicación de empresas y riesgos Personally que viene trabajando desde hace años, al igual que con Friar, el frigorífico del grupo. Incluso, en las últimas semanas, Sergio Nardelli referencia para el tema directamente al director de la firma, Marcelo Altuna.

En parte la estrategia se mostró defensiva. Sobre todo el paper de siete páginas que le prepararon, días antes del banderazo del 20 de junio y cuando la expropiación tenía color, a aquellos accionistas designados para emprender la defensa verbal pública. El mismo tiene diferentes subtítulos con argumentos ante las acusaciones: Banco Nación; Vicentin Paraguay S.A. y triangulaciones; Razones del endeudamiento; Triangulaciones y fuga de dólares; Plan provincial al juez; Destino cobro venta de Renova; Complejo entramado Social.

Tal como narró Letra P, el principal factor de Vicentin fue el exceso de “palanca”, es decir, el crédito desenfrenado para reinvertir. A eso se lo atribuyen en el  texto: “Trabajamos en un sector muy competitivo, rodeado de multinacionales. Para seguir en competencia es necesario invertir”.

 

 

 

 

En cuanto a las triangulaciones con empresas en otros países por las que se las acusa de evasión fiscal, el guión afirma que “son normales y corrientes” en el mercado, y disparatadas las calificaciones. Con la intervención del Estado, van al hueso: “Es PEOR que el DNU porque expropia sin indemnizar (lo cual sería una confiscación), ya que desplaza a los Administradores elegidos por Asamblea (y ratificados por el juez del Concurso)”. En este tono, a la intervención que planteó el gobernador santafesino Omar Perotti la calificaron como “expropiación light”.

Por último, casi como de compromiso, sugieren una autocrítica: “Si los distintos directorios de los últimos años deben arrepentirse es de haber invertido tanto con deuda en U$S (dólares), pero fue la única forma que encontramos de hacer crecer el complejo”. Palabras más, palabras menos, sirvió de apunte para quienes se expusieron en los medios. Según pudo saber Letra P, hubo un pedido de la familia de bajar la exposición tras los fallos favorables del juez.

CAMBIO DE CARAS. La otra pata fue designar a los comunicadores encargados de cambiar la percepción acerca de quién es Vicentin. Los hermanos Nardelli eran un quemo: violación de la cuaretena en un yate y en una coupé importada, y señalados en la entrega vertiginosa de préstamos del Banco Nación, producto de su estrecha amistad con Mauricio Macri. Se buscó otro perfil.

 

 

 

Por eso comenzó a hablar Héctor Vicentin, accionista e hijo del fundador de la empresa en 1929. Este ingeniero mecánico se dedica a arreglar las máquinas de la algodonera del grupo en Avellaneda, se dejó ver en los banderazos, no tutea a nadie y le antepone el Don a los nombres. Don Luis a Novaresio y a Majul, Don Joaquín a Morales Solá. 

“¿Qué le diría a Alberto Fernández si lo tuviera enfrente?”, le dio el pie Novaresio, el martes 16 de junio en su programa de radio: “Que por favor nos deje trabajar, es lo mejor que sabemos hacer y hemos hecho toda la vida, poniendo la cara y el lomo, yo particularmente engrasándome con las máquinas desde hace 50 años y, como yo, tantos otros”. 

En el mientras tanto, el macrismo pisó el trampolín, le dio eco y volumen político a la resistencia, y lo vio como relanzamiento político. Se retroalimentaron con simbolismos con los dueños de la cerealera hasta denominar la resistencia como “la 126”, como remake de la lucha de 2008 por las retenciones. Con el banderazo del Día de la Bandera, lograron hasta la amnistía de los desmanejos bajo el viejo escape de la intangibilidad de la propiedad privada. 
 
“Es una manifestación por la libertad, la división de poderes, por la libertad, el Estado de derecho, la propiedad privada”, enumeró Máximo Padoán, perteneciente a la última generación de quienes dirigen la empresa, apenas comenzó la entrevista televisiva con Joaquín Morales Solá, el lunes después del banderazo. 

Su padre, Alberto Padoán, ya no puede pisar la Bolsa de Comercio de Rosario que presidió durante años, debido a la mirada filosa de sus pares que recién ahora lo cuestionan después de largos silencios. El joven Padoán se sintió como en su casa en TN y fue honestamente brutal en el final de la nota: “En definitiva, nuestro mayor error fue apostar a fondo por el país”.