17|9|2022

Con mística 125, protesta cambiemista y ruralista en el pico de la pandemia

20 de junio de 2020

20 de junio de 2020

El banderazo replicó el tono y las consignas de las protestas del campo de 2008, cuando Fernández se alejaba de Cristina. La oposición, sin tapabocas.

La protesta convocada para rechazar la expropiación de la cerealera Vicentin bajo la consigna de "Banderazo nacional" se convirtió en la tarde de este sábado en una movilización callejera que desafió la cuarentena y volcó a las calles a grupos de personas que no respetaron el distanciamiento social y, en muchos casos, ni siquiera la medida básica del uso de barbijos. Ocurrió, incluso, en la Ciudad de Buenos Aires, foco de la crisis sanitaria en su momento más delicado por el fuerte aumento de los contagios registrado esta semana.

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La protesta replicó la épica de la batalla ruralista de 2008, cuando las entidades del campo se enfrentaron con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En ese entonces, Alberto Fernández era jefe de Gabinete y se alejaba del kirchnerismo por sus diferencias con CFK, justamente, respecto de ese conflicto.

 

 

Las consignas de este sábado fueron las clásicas del sector de la sociedad que nutre el núcleo más duro de la alianza opositora Cambiemos. De hecho, hubo numerosas expresiones de apoyo a la protesta de dirigentes de esa coalición, como Mario Negri, Julio Cobos, Alfredo Cornejo, Silvia Elias de Pérez José Cano, entre otros, que omitieron toda referencia al riesgo de este tipo de manifestaciones en el marco de la crisis por el coronavirus.

 

 

 

La "defensa de la República", "la propiedad privada", "las garantias constitucionales" y "la división de poderes", supuestamente amenazadas por el gobierno que ahora tiene a Fernández como presidente y a Cristina como vice, además del rechazo al "comunismo chavista" que empujaría al país hacia el modelo Venezuela, fueron los eslóganes más escuchados. En el interior, el campo cumplió con amenaza de sacar los tractores a la calle.

 

 

 

El punto neurálgico de la manifestación convocada principalmente por productores agropecuarios y sectores radicalizados de oposición estuvo en la localidad santafesina de Avellaneda, donde está la sede de Vicentin.

 

 

 

La caravana de tractores, automóviles y personas a pie con banderas argentinas se registró también en distintos puntos de Córdoba, Chaco, Entre Ríos y Buenos Aires y tiene su réplica en el Obelisco porteño y en las inmediaciones del Obelisco porteño.

 

 

 

Mientras que en el interior del país los manifestantes se refieren principalmente al conflicto sobre la cerealera y el rechazo a una posible expropiación, en el microcentro porteño se escucharon también quejas contra el aislamiento dispuesto frente a la pandemia de coronavirus.

 

 

 

La movilización comenzó por la mañana en la provincia de Córdoba, entre Sinsacate y Jesús María, donde según Oscar Nicolodi, gerente de la Sociedad Rural local, "hubo 12 kilómetros de cola" de productores rurales y habitantes urbanos que se sumaron a la protesta.

 

La convocatoria inicial partió desde distintos sectores de las agrupaciones que integran la Mesa de Enlace (Confederaciones Rurales Argeninas, Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria Argentina y CONINAGRO) y se sumaron luego sectores de Juntos por el Cambio y la agrupación ultra Campo + Ciudad.

 

 

 

Uno de sus referentes, Sebastián Quiroga, de la localidad cordobesa de Villa Dolores, sostuvo este sábado que las movilizaciones "no son por Vicentin sino por el respeto de las libertades individuales y la propiedad privada".

 

"El Poder Ejecutivo no tiene por qué ir sobre el Poder Judicial para hacerse cargo de una caja, porque en definitiva es eso", manifestó en declaraciones a Radio Colonia.