SESIONA HOY

El Senado y otra cita con la historia: último paso hacia el aborto legal

Como en 2018, estará en manos de la Cámara alta el derecho a la IVE que reclamará una marea verde en todo el país. El operativo y la clave de los indecisos.

Cuarenta y dos días después de su ingreso al ámbito parlamentario, el Senado debatirá en forma presencial y remota el proyecto de legalización del aborto que lleva la firma del presidente Alberto Fernández y que ya fue aprobado en Diputados el 11 de diciembre. Ahora, la iniciativa podría ser transformada en ley en una sesión histórica que comenzará a las 16 y se podría extender por más de doce horas, en un Congreso que estará rodeado por dos movilizaciones antagónicas, protagonizadas por "verdes" y "celestes". La votación está prevista para la madrugada y terminará de definir una decisión que, al cierre de esta nota, contaba con pocos escaños indecisos y una leve ventaja a favor de la ley enviada por el Ejecutivo.  

 

A diferencia del escenario de 2018, cuando la iniciativa naufragó en el Senado por 38 votos en contra, 31 a favor y dos abstenciones, en esta oportunidad el impulso de la Casa Rosada allanó el camino o, al menos, permitió que la iniciativa llegue a un paso de ser aprobada, en una votación muy ajustada que algunas fuentes parlamentarias arriesgan en 32 negativos y 34 positivos, con mucha expectativa sobre las posibles "sorpresas". En esos cálculos no suman el voto negativo del expresidente Carlos Menem, que está hospitalizado en la Ciudad de Buenos Aires, y del exgobernador tucumano José Alperovich, que está con uso de licencia mientras es investigado por la Justicia, acusado de violar a su sobrina. Sin ambos, el sector celeste pierde dos votos propios y esa merma aumentó las versiones sobre una conexión remota de Menem a pesar de su delicado estado de salud.

 

Junto a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), el recinto tratará el proyecto "compensador" que envió el Ejecutivo: la iniciativa para que el Estado acompañe los primeros mil días de vida de niños y niñas y a sus madres. El texto reunió los mismos consensos que tuvo en Diputados y forma parte de una estrategia del oficialismo concentrada en impulsar la legalización del aborto como una política de salud pública y acompañarla con un compromiso para subsidiar a las personas gestantes que deseen continuar con sus embarazos. A la misma hora, del otro lado del recinto, en la Cámara baja, el oficialismo buscará transformar en ley la nueva fórmula de actualización jubilatoria, con un debate que también se avecina extenso y con duros cuestionamientos de la oposición. 

 

Si la IVE es transformada en ley, será una de las conquistas de derechos más relevantes en la historia democrática argentina, impulsado por miles y miles de personas desde hace 15 años. Parte de esas pasiones estarán presentes en los alrededores del Congreso, donde se esperan multitudes de los dos sectores, con un importante operativo de seguridad a cargo del gobierno porteño. 

 

Con el correr de las horas, las especulaciones sobre el resultado de la votación aumentaron la atención sobre los indecisos y los guiños que dejaron para anticipar su voto. En el Frente de Todos, que preside el senador celeste José Mayans, el entrerriano Edgardo Kueider tuvo una reunión con Fernández y dejó entrever que votará a favor. En la noche del lunes, pocas horas antes del inicio del debate, su compañera de bancada, la rionegrina Silvina García Larraburu, confirmó que votará a favor, en un cambio de posición respecto al voto negativo que emitió en 2018. A ella podría sumarse el peronista salteño Sergio Leavy, que también tuvo contactos con el Presidente. 

 

Entre los aliados del oficialismo aparece otro rionegrino. El exgobernador y ahora senador Alberto  Weretilneck mantiene dudas hasta último momento sobre su decisión y reclama cambios respecto a las semanas para aplicar el aborto y la objeción de conciencia. El Ejecutivo se comprometió a introducir modificaciones en la reglamentación que firme el Presidente cuando haya sido transformado en ley. De ese modo habría cerrado la posibilidad que impulsaba un sector del Senadopara que la iniciativa fuera aprobada con cambios y volviera a Diputados. 

 

En Juntos por el Cambio el foco está puesto en tres figuras: el santacruceño Eduardo Costa (UCR), la cordobesa Laura Rodríguez Machado (PRO) y el catamarqueño Oscar Castillo (Frente Cívico y Social). Los tres son contabilizados como votos verdes, ya que así lo hicieron hace dos años, pero sobre ellos sobrevuela una duda hasta último momento, porque se resisten a acompañar un texto que le anotará un logro histórico al Gobierno.  

 

Entre el conglomerado de 26 voluntades que reúne a macristas, radicales y aliados provinciales también hay incógnitas con la entrerriana Stella Maris Olalla (UCR) y la neuquina Lucila Crexell.

 

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