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Cayó mal su armado Unidos, con el que pisó terreno ya explorado. Dirigentes territoriales miran de reojo su vínculo con el FdT. Vidal y pelea por la sucesión.

Por 18/11/2020 10:37

La cohesión que ha logrado mantener en el Senado bonaerense, donde marca los tiempos de la Cámara haciendo valer su mayoría, no exime a Juntos por el Cambio (JxC) de tensiones internas. Los esfuerzos por mantener un equilibrio se enmarcan en las disputas de facciones en el plano nacional entre halcones y palomas, pero entre las génesis del problema hay uno bien provincial: una creciente desconfianza en la conducción que ejerce el presidente del bloque, Roberto Costa, quien sin chance de buscar otro mandato lanzó un nuevo armado y proyecta su futuro. Hay más: sus vínculos con el oficialismo generan dudas a un sector del bloque amarillo.

 

 

De origen radical y varios años en una banca en representación del Frente Renovador de Sergio Massa, hoy el titular del bloque mayoritario modera y equilibra las distintas expresiones de los 26 senadores y senadoras de su espacio. Un logro que sirvió de la mejor manera a los intereses políticos y legislativos de la exgobernadora María Eugenia Vidal y que le reconocen propios y ajenos, pero que en la actualidad muestra fisuras desde una perspectiva opositora. Es que, según pudo saber Letra P, en el plano institucional le atribuyen una desconección de las estrategias que siguen sus pares en la Cámara de Diputados bonaerense, mientras que en el territorial su ambición de desplegar un nuevo armado que seduzca vecinalistas, radicales y peronistas inorgánicos por igual no es bien visto.

ARMADO. Como publicó este medio, la búsqueda de una nueva pata de JxC para sumar al PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica (CC) sorprendió a sus socios partidarios y generó tensiones con algunos intendentes, legisladores y legisladoras que responden a dirigentes con poder territorial. Costa se mete en territorio que ya tenemos ocupado, graficó una fuente que sigue con especial atención sus movimientos. 

Pese a ello, la marcha, los tiempos e incluso la agenda la marca el vidalismo. El Frente de Todos (FdT) sobrelleva la situación con algo de resignación, mientras acusa a la oposición de obstruir proyectos por el solo hecho de tener ADN kirchnerista. Ejemplos: en el marco de la Comisión de Asuntos Agrarios y Pesca –que preside la senadora Felicitas Beccar Varela (PRO)–, la oposición se negó a aprobar el proyecto de ley de Francisco Durañona (FdT) que propone fomentar la promoción y el desarrollo del sistema de producción y consumo de productos de base agroecológica; en esa línea, también votó en contra de otra iniciativa del mismo autor que proponía declarar de interés la actividad. Como adelantó a Letra P el jefe de Gabinete Carlos Bianco, cambiar esa ecuación en 2021 es prioridad para el oficialismo.

 

 

Sucedió algo similar con la iniciativa del legislador Emmanuel González Santalla (FdT), que pretendía formar a trabajadores y trabajadoras de la administración pública en temas ambientales. “Sé de la buena voluntad de un sector de la oposición, pero hay otro sector que se opone y trata de impedir el tratamiento”, alertó el referente de La Cámpora en el sur del conurbano durante la última sesión en alusión a la división en la oposición que también se hizo visible durante la sanción de la Ley de Asociaciones Civiles y Mutuales, con la que oficialistas y opositores estaban de acuerdo pero en la que los últimos plancharon el debate durante algunas semanas eponiendo, otra vez, diferencias internas. 

“Necesitamos un acuerdo, nuestro bloque es muy heterogéneo (…) para que podamos plantear la modificación que creamos necesaria”, se defendió Costa en esa oportunidad y pidió pausar su aprobación, pese a que su propio espacio había habilitado el dictamen de comisión y el ingreso del proyecto en el orden del día.

 

 

POR ARRIBA. En el peronismo valoran la predisposición del presidente del bloque amarillo y de algunos de los senadores y senadoras con terminales en el poder territorial, aunque estiman que muchas obstrucciones en el ámbito legislativo obedecen a la interna superestructural en la que batallan Horario Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Elisa Carrió, Mauricio Macri y Patricia Bullrich, y que tiene su versión bonaerense con los intendentes del PRO y Emilio Monzó. La disputa y sus implicancias fueron reconocidas a este medio por fuentes del macrismo y del radicalismo, pero sumaron el factor Costa, una “desconfianza” hacia el presidente del bloque también atravesada por la pelea por su sucesión, que se dará de forma natural producto de la imposibilidad de renovar su banca. 

“Muchas veces (Costa) crea problemas o, al menos, no los evita para después resolverlos”, graficó un hombre que recorre con asiduidad los pasillos de la Legislatura. Otro dirigente ligado a los jefes comunales amarillos aseguró que observan con cautela los vínculos de Costa con el oficialismo, aunque no niega que siempre estuvo cercano a los intereses de la exgobernadora Vidal.